La Guardia Civil recupera 257 piezas arqueológicas expoliadas de diversos yacimientos del Valle del Tiétar

La delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, presenta la operación policial Fíbula contra el expolio de yacimientos arqueológicos, que ha permitido recuperar 250 piezas robadas hace más de 30 años /Ical
La delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, presenta la operación policial Fíbula contra el expolio de yacimientos arqueológicos, que ha permitido recuperar 250 piezas robadas hace más de 30 años / Ical

La mayoría de las piezas llevaban 18 años expuestas en un ayuntamiento del Valle del Tiétar y se expoliaron hace más de treinta años, por lo que el delito está prescrito

ISABEL MARTÍN
ISABEL MARTÍNÁvila

La Guardia Civil ha incautado 257 piezas arqueológicas procedentes de diferentes yacimientos arqueológicos abulenses en el marco de la 'Operación Fíbula'. Dichos objetos habían sido expoliados durante las décadas de 1980 y 1990 de forma sistemática por la misma persona. Los objetos encontrados fueron entregados al Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA) por el propio expoliador cuando las investigaciones condujeron a un consistorio de la provincia de Ávila, donde se exponían 256 de las piezas desde hace 18 años.

Es una persona con residencia en Ávila y «experta en arqueología, aunque no titulada», quien cometió dicho expolio, según ha puntualizado Miguel Ángel Balbás, teniente coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Ávila. El sujeto llevaba décadas realizando «estudios de zonas arqueológicas» del Valle del Tiétar «sin autorización previa», tras lo cual «lo publicaba en revistas» denominando «hallazgo casual» cada actuación.

El teniente coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Ávila, Miguel Ángel Balbás, ha comentado que el expoliador utilizaba detectores de metal en sus búsquedas.

La operación se abrió en abril de 2017 cuando el Servicio Territorial de Turismo y Cultura de la Junta de Castilla y León facilitó un dossier explicativo al SEPRONA de la Guardia Civil con todas las presuntas actividades de la persona en cuestión que «podría haberse dedicado sistemáticamente a expoliar yacimientos» en las últimas décadas. Tras un análisis del dossier, SEPRONA inició diligencias penales por un presunto delito continuado «contra la ordenación del territorio y el urbanismo y la protección del patrimonio histórico y el medio ambiente».

La investigación comenzó hace dos años pero, según Balbás, el caso fue cerrado el pasado verano por el juzgado de instrucción número 2 de Arenas de San Pedro al ser «un caso extemporáneo»; es decir, el caso estaba prescrito por haber pasado más de 30 años desde su cometimiento.

«Bienes de dominio público»

Pese a haber prescrito el delito, la Guardia Civil consideró que los objetos eran «Bienes de Dominio Público» y, a pesar de las dificultades operativas, la Guardia Civil siguió con el caso hasta recuperar todas las piezas, comenzando por el sello del siglo XV, que estaba en poder de la persona en quien se había centrado la investigación y que, según la Guardia Civil, «se habría apropiado del sello medieval en unas obras ubicadas junto a una ermita abulense».

La Operación Fíbula ha llevado consigo la investigación de 8.000 piezas arqueológicas «de alto valor histórico» expoliadas en los años 80 y 90 del siglo pasado y que habían sido entregadas por el propio expoliador al Museo de Ávila, aunque no se empezaron a estudiar hasta abrir esta investigación. Tampoco estaban expuestas. Algunas de estas piezas procedían de yacimientos de Soria y Guadalajara.

El director del Museo de Ávila considera «excepcional» estos hallazgos y, pese a ser «difícil» atribuirles un valor económico se calcula que podría superar los 300.000 euros.

Piezas de metal y piedra

Según ha explicado la delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, las 257 piezas corresponden a un molde de hacha en piedra, una punta de flecha de sílex de época prehistórica, además de una moneda en bronce con leyenda ibérica del siglo I a.C.; 125 monedas romanas de bronce y plata; 70 objetos diversos de metal y piedra (fíbulas, hiposandalias, una llave, martillos, hachas, peines cardadores); y 58 piezas cerámicas, incluyendo una <em>terra sigillata</em> ya reconstruida. Todas ellas datan de entre los siglos II al IV d.C. También se ha recuperado un sello medieval o <em>sigillum</em> del siglo XV.

Los restos fueron encontrados en diversos yacimientos de 'La Mina' y 'Las Torres', en Gavilanes; 'El Vivero' y 'Cantogordo' en Pedro Bernardo; y 'Las Gorroneras' y 'Roblellano', en Mijares. También había restos de un yacimiento desconocido del Valle del Tiétar.