Un hombre resulta herido en el incendio de su casa en Duruelo

Bomberos intervienen este viernes por la tarde en San Facundo. /Óscar Costa
Bomberos intervienen este viernes por la tarde en San Facundo. / Óscar Costa

El propietario ha sido trasladado en ambulancia con síntomas de intoxicación por inhalación de humo

C. B. E.Segovia

El fuego ha vuelto a provocar otro sobresalto en el medio rural de la provincia. Esta vez, el incendio declarado en una vivienda perteneciente a la urbanización Monte Los Cortos, a menos de cinco kilómetros del término municipal de Duruelo, ha dejado tras de sí a una persona herida evacuada en ambulancia a un centro hospitalario. El alcalde de la localidad, Gregorio San Juan, indica que el vecino ha sido trasladado por una posible intoxicación por humo. La casa, una vivienda prefabricada de madera, ha quedado destruida, confirma el regidor.

Los bomberos de la capital segoviana se movilizaron en torno a las siete y veinte de la tarde de este viernes tras recibir el aviso del fuego declarado en el citado inmueble. Antes acudieron al lugar los compañeros de Sepúlveda. Cuando llegaron al suceso, las llamas habían consumido la casa. A última hora de este viernes, fuentes del cuerpo de bomberos comunicaban que los hechos están siendo investigados para esclarecer las causas que originaron el incendio.

Por su parte, el alcalde de Duruelo confirmaba con el alguacil que el único residente de la vivienda había sido evacuado en ambulancia. Se trata, además, de un varón procedente de Madrid recién llegado a la urbanización y al municipio, apunta San Juan, quien calcula que el afectado apenas llevaba quince días viviendo en esta casa, la cual había comprado. El responsable municipal también añade que muchos vecinos del pueblo no se dieron cuenta del suceso debido a que la densa niebla ocultaba el humo.

En la capital

Los bomberos de la capital también intervinieron en la tarde de este viernes en la zona de San Facundo, en pleno casco histórico. El desprendimiento de unos cristales de una ventana obligó a retirar restos de vidrio que supusieran un peligro para los viandantes.