El juez interrogará este martes al detenido por el crimen de Castrillo, sin pistas sobre el arma

La Guardia Civil desprecintó ayer el bar tras recoger las pruebas. A la derecha, Manuel M. B., el preunto autor del crimen. /A. O.
La Guardia Civil desprecintó ayer el bar tras recoger las pruebas. A la derecha, Manuel M. B., el preunto autor del crimen. / A. O.

La iglesia de La Milagrosa, en Delicias, acoge el funeral de Félix Carrión Moras

Agapito Ojosnegros Lázaro
AGAPITO OJOSNEGROS LÁZAROVALLADOLID

Manuel M. B., el presunto autor del tiroteo que el domingo de madrugada acabó con la vida de Félix Carrión Moras y en el que resultaron heridos otros tres varones en la localidad vallisoletana de Castrillo-Tejeriego, pasará este martes a disposición judicial, después de que los investigadores de la Guardia Civil hayan agotado el plazo legal de 72 horas para someterle al interrogatorio. Desde su detención en la calle Arca Real de la capital, adonde huyó en coche tras el trágico suceso registrado en el bar Maribel, único establecimiento hostelero del municipio, Manuel M. B., de 32 años, permanece en los calabozos de la Comandancia de la Benemérita, en el barrio de San Isidro de la capital.

Los agentes tratan de averiguar dónde está la escopeta con la que se cometió el crimen, una prueba importante dentro de las pesquisas que se están llevando a cabo para aclarar todos los extremos de esta tragedia, que ha conmocionado al municipio y a toda la comarca. El lunes por la noche, el presunto autor, que cuenta con licencia para cuatro armas largas al ser aficionado a la caza, no había confesado el destino de la escopeta, según confirmaron fuentes de la Subdelegación del Gobierno.

La Guardia Civil intentaba conocer si la tiró en algún punto del camino que separa Castrillo-Tejeriego de Valladolid o si la ha escondido en algún lugar concreto. Poco transcendió el lunes de la declaración ante los investigadores. Por el momento, se mantienen las incógnitas sobre cuáles fueron las razones que le llevaron, presuntamente, a disparar a las cuatro personas que, a las seis de la madrugada, se encontraban tomando algo en el bar del pueblo. Al parecer, el origen fue una discusión intrascendente, pero un «cruce de cables», como lo definió la subdelegada del Gobierno, Helena Caballero, le llevó a ir a hasta su casa para coger el arma, volver al bar y disparar a bocajarro a los presentes.

Manuel M. B., de 32 años, contaba con antecedentes por un delito de injurias a un concejal del municipio hace diez años y había protagonizado algún incidente en el pueblo, como cuando abrió un extintor durante unas fiestas y varias personas resultaron intoxicadas. Algunos vecinos aseguran que tenía un carácter conflictivo.

De la UCI a planta

Los vecinos de Castrillo-Tejeriego, todavía impactados y confusos por las noticias que les iban llegando a lo largo de las primeras horas tras el suceso, recibieron con satisfacción, según se confirmaba por parte de la familia, la buena noticia de que su convecino, el propietario del bar, Jesús Curiel, 'Chuchi', experimentaba una mejoría. Tras pasar 24 horas en la Unidad de Cuidados Intensivos del Clínico a causa de las heridas que los disparos le produjeron en uno de sus hombros, el lunes por la mañana era trasladado a planta.

Otro de los temas de conversación giraba en torno el arma empleada, si esta había sido encontrada o no. De los tres heridos, el dueño del bar, vecino de la localidad, fue el peor parado. Otra de la víctimas, con lesiones de carácter leve, recibió el alta, mientras que el tercero permanecía hospitalizado en la jornada de ayer, aunque su evolución era satisfactoria, según confirmaron fuentes de Sacyl. En estos dos últimos casos, se trata de un vecino de Valladolid –Damián– y de un residente en Canarias, que pasaba el verano en el municipio vallisoletano, al que acudía por primera vez.

A pesar de los duros momentos que están viviendo, la familia del propietario del bar Maribel atendió con amabilidad a todos los que se interesaron por la salud del hospitalizado y también a los medios de comunicación, que se acercaron al municipio a dar cuenta de este suceso. Ahora la familia lo que desea es recuperar la normalidad lo antes posible, arropar y ayudar al herido y a su esposa para que retomen su día a día de la forma más rápida posible. La mujer fue la primera en acceder al bar tras el suceso, ya que la vivienda se sitúa encima del local. El establecimiento ya ha sido desprecintado por la Guardia Civil y en los próximos días podría retomar su actividad.

El alcalde de Castrillo-Tejeriego, Raúl Torres, destacó que, dentro de la tragedia que ha supuesto el fallecimiento de «una persona muy querida, muy involucrada con la vida del pueblo, con unos hijos maravillosos y cuya muerte nos ha dejado a todos conmocionados», la noticia de que los heridos evolucionen favorablemente es «muy buena». Torres señaló que «un pueblo con una vida muy grande en verano, ahora queda trucando y con una familia destrozada».

Funeral en La Milagrosa

Félix Carrión Moras recibirá este martes sepultura en el cementerio vallisoletano de Las Contiendas. Antes, se celebrará la misa funeral en la iglesia parroquial de La Milagrosa –a las 11:30 horas–, templo situado en la calle Algeciras, en el barrio de Delicias. Su velatorio se abrió el lunes por la tarde en el tanatorio de El Salvador de la capital.

La localidad de la que es originario, Esguevillas de Esgueva, también se ha sumado al luto y durante el lunes las banderas del balcón del Ayuntamiento se mantuvieron a media asta en señal de duelo. Natural del citado municipio, cercano a Castrillo-Tejeriego, el ahora fallecido, casado y padre de dos niños pequeños, se dejaba caer muy de tarde en tarde por su municipio, según explicaba un vecino de este pueblo, quien añadió que este pasado fin de semana la madre de Félix estuvo en la localidad, donde está la casa familiar. «Félix venía de vez en cuando a cuidar un majuelo familiar, o a la bodega, o a merendar con unos amigos, pero venía poco. Donde sí que iba habitualmente era a Castrillo-Tejeriego, pueblo de su mujer, donde pasaba fines de semana y el verano». La noche del domingo la víctima se desplazó a Castrillo-Tejeriego tras disfrutar de una cena con amigos en la localidad de Villabáñez. Este vecino fue testigo del despliegue que la Guardia Civil efectuó para detener al agresor. El domingo salió de caza y le llamó la atención un helicóptero que sobrevolaba la zona. «No sabía a qué se debía su presencia, hasta que regresé al pueblo y me enteré, cómo te ibas a esperar que iba a pasar algo así en un pueblo tan pequeño», se preguntaba este vecino de Esguevillas sin obtener respuesta.

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