Morirse en Valladolid cuesta el 2% más que en el conjunto de España

Cementerio de El Carmen, en Valladolid./RICARDO OTAZO
Cementerio de El Carmen, en Valladolid. / RICARDO OTAZO

La capital es la novena de España, entre las de más de 250.000 habitantes, donde el coste del entierro resulta más elevado

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONA

Siempre que se pueda lo mejor es no morirse, pero a veces no es posible evitarlo. Dicen que la muerte iguala a todo el mundo, pero el dicho no es tan cierto como parece. Porque si hay que morirse, es mejor hacerlo en Zamora, o en Palencia, que en Valladolid. Sobre todo desde el punto de vista económico. La muerte tiene un precio y no es el mismo en todas partes. En concreto, las provincias donde fallecer resulta más costoso son, por este orden, Gerona, Madrid y Barcelona. Esta es una de las conclusiones que arroja el estudio '¿Quién paga más por la muerte en España?' elaborado por la patronal de las aseguradoras, Unespa, para dar a conocer la función social del seguro a la opinión pública.

El trabajo ha analizado 216.404 sepelios ocurridos a lo largo del ejercicio pasado, el 80% de los servicios que atendió el seguro en España durante 2018. «La industria aseguradora es un actor de referencia en el sector funerario nacional. En concreto, se hace cargo del 63% de los enterramientos e incineraciones del país cada año», explican.

La conclusión de la información obtenida a partir de esta muestra revela cómo buena parte de las provincias donde morirse resulta más caro se encuentran en el noreste del país. Fallecer en Valladolid cuesta, en concreto, el 2,08% más que en el conjunto de España. Si el óbito se produce en la capital de la provincia, el coste es el 17,4% mayor que en la media del país y el 8% superior si la comparación se realiza con el conjunto de capitales. Y si la información se limita a las grandes capitales (ciudades con más de 250.000 habitantes), la capital vallisoletana aparece en noveno lugar, con el 0,7% más que la media.

La provincia donde los gastos de entierro y funeral son más elevado es Gerona, donde tan luctuoso acontecimiento cuesta, además, el 29,2% más que en el conjunto de España. Otras provincias con diferenciales destacados son Madrid (27,4%), Barcelona (20,8%), Lérida (19,4%) y Huesca (15,7%).

En el extremo opuesto se sitúan varias provincias castellanas y los cabildos canarios. Los lugares donde fallecer resulta menos oneroso son Zamora (-39,7%), Santa Cruz de Tenerife (-36,2%), Palencia (-29,7%), Soria (-27,1%) y Cuenca (-26%), en ese orden. A estas se suman, además, las dos ciudades autónomas.

Entre las grandes capitales, Madrid es la aquella donde se paga más por entierro. En concreto, en torno a un 60% más que en el conjunto de España. Le sigue Vigo, un 33% por encima, y Valencia, con un 28% más.

Por encima o por debajo

Según explican desde Mapfre, los estudios del sector cifran en 3.500 euros el coste de un entierro, aunque esto no es más que una cifra media aproximada, ya que depende de multitud de variables y detalles. El deceso requiere, sí o sí, el pago de tasas y demás certificados oficiales; tanatorio y ataúd. Después pueden tener que añadirse los gastos del cementerio y de accesorios optativos como flores, esquelas o recordatorios.

La comparativa de Unespa también repasa qué supone para las aseguradoras económicamente cada sepelio. La referencia de partida es la suma asegurada. «En el seguro de decesos, la suma asegurada se identifica con el coste esperado del sepelio -explican-. El seguro, como es bien sabido, es un producto que cobra una cantidad predeterminada por sus servicios y, si incurre en costes superiores a los esperados, no puede ajustar dicho desequilibrio requiriendo más dinero del cliente.

Los datos indican que algo menos del 44% de los percances del seguro de decesos se queda por debajo del coste teórico del evento. En estos casos, la aseguradora reembolsa la diferencia a sus clientes hasta alcanzar la suma asegurada. Por otra parte se sitúa otro 16% de sepelios cuyo coste se coloca exactamente en el nivel cubierto. Juntos suman cerca del 60% de los siniestros. En el 40% restante los costes rebasan lo previsto por la aseguradora en un principio. Tanto si el sepelio se sitúa dentro de los márgenes esperados por la entidad como si los rebasa, la aseguradora corre con el coste de todos los servicios especificados en el contrato.

Uno de los factores que más influyen en el coste final es, claro está, el del posible traslado del cuerpo del fallecido. La información disponible en la base de datos permite estimar que el valor mediano del traslado nacional es de 424 euros y el del traslado internacional, de 5.987 euros.

El seguro de decesos es uno de los más extendidos que hay en el país. Su popularidad es tal que aproximadamente la mitad de la población tiene seguro de decesos y, cada año, entre el 60% y el 65% de los sepelios que se producen en España son intermediados por dicho seguro.