Un nuevo caso de pederastia salpica ahora a un sacerdote que estuvo en el Milagro de San José de Salamanca

Fachada de la parroquia del Milagro de San José. /WORD
Fachada de la parroquia del Milagro de San José. / WORD

'El País' asegura que los Jesuitas pagaron 72.000 euros en 2002 a una víctima de abusos sufridos en los años 80 y 90 por un conocido sacerdote

REDACCIÓN / WORD

El diario 'El País' ha vuelto a publicar una nueva información sobre los supuestos casos de pederastia que afecta a la iglesia en Salamanca y cuya difusión ha causado sorpresa e indignación por afectar a un sacerdote muy conocido. A través de un reportaje de investigación firmado por Iñigo Domínguez, ha desvelado un nuevo caso de pederastia en un centro religioso salmantino cuyos hechos tuvieron lugar en los 80 y 90, cuando el párroco de la iglesia de El Milagro de San José, José María Sánchez Nieto, conocido como Chema y muy popular en el barrio, abusó sexualmente de un menor, Ángel Plaza, entre los 14 y 20 años de edad.

Según ha confirmado El País, la Compañía de Jesús ha reconocido este caso, incluso cuando la víctima lo denunció, en 1988, el propio acusado confirmó la veracidad de la historia, si bien no se trasladó a la Justicia, ni tampoco se le abrió un proceso canónico ni se comunicó al Vaticano. De hecho, pasaron bastantes años hasta que fue apartado del contacto con menores. Hasta el año 2000 no fue trasladado a misiones, a América, concretamente a Honduras, Guatemala y El Salvador, para trabajar en programas ajenos a la infancia. Posteriormente, en 2002, la víctima pidió una indemnización y los jesuitas le pagaron 72.000 euros, según concreta El País.

La noticia ha pillado por sorpresa al barrio y a los vecinos de la zona de Prosperidad y en el entorno de la parroquia de El Milagro de San José, ya que aquel sacerdote fue muy popular y querido por toda la comunidad. Tanto, que cuando fue trasladado repentinamente a Logroño, antes de que partiese hacia el otro lado del charco mucha gente no entendió su marcha. Ahora muchos años después, muchos de los que le conocieron entienden el porqué de su traslado.