Pocos reumatólogos en la región para una alta prevalencia

Alfonso Montero, en su primer acto como nuevo director de Asistencia Sanitaria, y José Manuel Martín Santos, jefe de Reumatología del Río Hortega, en la inauguración del congreso. :: HENAR SASTRE/
Alfonso Montero, en su primer acto como nuevo director de Asistencia Sanitaria, y José Manuel Martín Santos, jefe de Reumatología del Río Hortega, en la inauguración del congreso. :: HENAR SASTRE

Las enfermedades musculoesqueléticas afectan al 23% de los mayores de 20 años

Ana Santiago
ANA SANTIAGOValladolid

Tienen una alta incidencia y afectan de forma importante a la calidad de vida y a la capacidad laboral. Las enfermedades reumáticas y músculoesqueléticas afectan al 23% de la población mayor de 20 años y suponen el principal porcentaje de incapacidad temporal, por encima de cualquier otra dolencia. Y no solo tienen una alta prevalencia sino que tienen una gran tendencia a la cronicidad e importante riesgo de conducir a una limitación funcional.

Su impacto personal y profesional es potente porque producen dolor y pérdida de la autonomía personal, con los costes socioeconómico que ello supone no solo por su tratamiento sino por los derivados de la falta de productividad y las prestaciones sociales. Es por ello que la Sociedad de Reumatología y los responsables sanitarios lo consideran un problema de salud de primera magnitud. El tiempo medio de baja laboral por estas causas en Castilla y León es de 49 días, de las más altas del país, unos seis puntos por encima de la media nacional –hay que tener en cuenta el marcado envejecimiento de la población–, según datos del Instituto Nacional de la Seguridad Social. Hay procesos que, a pesar de repetirse en gran número a lo largo del año, como las gastroenteritis y colitis no infecciosas o la gripe, tienen un consumo de días de baja pequeño. Sin embargo, apunta al respecto la Consejería de Sanidad, «los procesos originados por las causas músculoesqueléticas conllevan un gran consumo de días de baja».

En comparación con los hombres, las mujeres tienen un riesgo 1,8 veces superior de presentar algún problema crónico y también 1,5 veces más riesgo de que vean limitada su actividad. En el caso de las enfermedades reumáticas, en parte se debe a la mayor frecuencia que tienen la artrosis, las artritis y la osteoporosis en la población femenina. Son datos del la 'Estrategia en enfermedades reumáticas y musculoesqueléticas de Sistema Nacional de Salud', publicados por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

En dicho informe también se destaca que «las patologías reumáticas tienden a considerarse benignas porque tienen pocos ingresos hospitalarios y, en general, su mortalidad es baja. Sin embargo, en algunos casos de enfermedades menos prevalentes como el lupus, la esclerodermia o las vasculitis, la mortalidad directa puede ser alta y en otros casos menos graves ser causada de forma indirecta por las enfermedades con las que se complican, incluidos la infección y los problemas cardiovasculares». Estas patologías son el día a día de una especialidad de referencia de las enfermedades reumáticas: musculoesqueléticas y autoinmunes sistémicas. Castilla y León registra 600.000 pacientes con enfermedades reumáticas y la más prevalente es la artrosis de rodilla, mano o columna, que afecta a más de 400.000 ciudadanos, al 16,5% de la población de Castilla y León.

Es, además, la Reumatología una especialidad que arrastra carencia de profesionales desde hace años. El documento de oferta y necesidad de especialistas médicos en España, publicado en 2011 con el respaldo del Ministerio de Sanidad, establecía una cobertura necesaria de 2,2 reumatólogos por cien mil habitantes, una cifra además en concordancia con las de la Unión Europea. El mismo documento consideraba baja la proporción de reumatólogos para España ya que era de 1,5 y, en Castilla y León, de 1,3 por dicho número de habitantes.

Seis años después y de acuerdo con las cifras de población atendida que recogen los datos de la Consejería de Sanidad, solo una de las once áreas de la comunidad, la de Soria, alcanzaría el mínimo recomendado por el Ministerio de Sanidad y todavía hoy, hospitales como el Complejo Hospitalario de Burgos o el Río Hortega de Valladolid, tienen solo 1,1 reumatólogos por cien mil habitantes. Los complejos asistenciales de la comunidad suman una plantilla de reumatólogos de 36 profesionales, dos de ellos eventuales, según datos de Sacyl.

En algunas zonas de Castilla y León, cada profesional tiene que asumir la asistencia especializada de los problemas musculoesqueléticos no quirúrgicos de más de 80.000 personas. Unas cifras inferiores a la situación general de España y en particular de las comunidades vecinas.

Congreso en Valladolid

Valladolid acoge el XXIX Congreso de la Sociedad Castellana y Leonesa de Reumatología ayer y hoy en el Hotel Meliá Recoletos de la ciudad. Un encuentro organizado en esta ocasión por el Hospital Río Hortega. Según explica el doctor José Manuel Martín Santos, jefe de la Unidad de Reumatología de dicho complejo asistencial, «como en anteriores ediciones, las enfermedades autoinmunes y sistémicas (lupus, miopatía inflamatoria, esclerodermia, vasculitis...) ocupan una gran parte del programa que, en esta ocasión, está también muy centrado en la artritis reumatoide». Además, precisa este especialista del comité organizador, «en este congreso participarán también representantes de las asociaciones de pacientes con espondilitis anquilosante. Se trata en cualquier caso de enfermedades habituales en nuestras consultas».

Un enfoque diferente al de los anteriores congresos que «se han centrado más en la patología metabólica ósea (osteoporosis) o en las técnicas que desarrollamos en nuestros servicios como la ecografía, capilaroscopia o estudios de líquido sinovial...».

 

Fotos

Vídeos