Roban una imagen de escayola de la Virgen de la Milagrosa de Viana de Cega

La hornacina de la Virgen de la Milagrosa de Viana, situada junto al paso a nivel, vacía tras el robo del pasado miércoles. /El Norte
La hornacina de la Virgen de la Milagrosa de Viana, situada junto al paso a nivel, vacía tras el robo del pasado miércoles. / El Norte

«La figura en sí no tiene ningún valor, nos costó unos 90 euros, pero es más el fastidio que hace a los vecinos», afirma el alcalde, Alberto Collantes

Eva Esteban
EVA ESTEBANViana de Cega

Les han dejado «sin palabras». También les han dado en uno de sus «puntos débiles». Los vecinos de Viana de Cega no dan crédito a las «ganas que tienen determinados individuos de hacer daño». El pasado miércoles por la mañana «pronto», asegura el alcalde de la localidad, Alberto Collantes, se percataron de que la hornacina que alberga la imagen de la Virgen de la Milagrosa, que desde mediados de la década de los noventa preside la plaza de La Resinera, junto al paso a nivel, «estaba forzada».

En un primer momento, dice el regidor, creyeron que sería una «gamberrada más», como la que han sufrido «varias veces». Pero a los pocos segundos, conforme se acercaron al «monolito», se dieron cuenta de que la figura, de unos 80 centímetros de altura y fabricada con escayola, «no estaba». «Fue cuando la empezamos a echar de menos. No sabemos exactamente en qué momento la robaron ni tampoco quién puede haber sido», confirma Collantes.

Pero esta vez era distinto. Por primera vez se habían llevado a La Milagrosa, «nuestra Virgen». No rompieron la cristalera que la protegía. Tampoco «hicieron pintadas» ni arrancaron las flores que normalmente la adornan. Únicamente «rompieron el candado con una cizalla, lo abrieron y se llevaron la talla».

La hornacina de la Virgen de la Milagrosa de Viana, situada junto al paso a nivel, vacía tras el robo del pasado miércoles.
La hornacina de la Virgen de la Milagrosa de Viana, situada junto al paso a nivel, vacía tras el robo del pasado miércoles. / El Norte

En vista de cómo se han desarrollado los hechos, el Ayuntamiento del municipio vallisoletano ha descartado que fuera un posible acto de vandalismo. «Si fuera una gamberrada nos la habríamos encontrado por allí cerca, en un contenedor o en una explanada, que incluso miramos dentro por si acaso», reconoce el alcalde. «Si es una gamberrada lo acabas tirando o rompiendo», sentencia Collantes. Por ello, el Consistorio vianés aboga por que alguien se lo haya llevado para uso propio. «Me da la sensación de que alguien se lo ha cogido para sí mismo».

Sin embargo, lo que más «rabia» le da al regidor es el «fastidio que hace al pueblo y a los vecinos». La figura en sí, hecha de escayola, un material compuesto por yeso calcinado mezclado por agua, «no muy caro», «no tiene ningún valor». «En Viana hay mucha tradición con la Virgen de La Milagrosa. La figura, lo que es de precio, no vale mucho, por no decir nada, pero es más la rabia que te da al saber que nos fastidian de esta manera», lamenta.

Las claves

500
euros costará la nueva imagen de la Virgen, que será también de escayola y, en principio, será financiada por el Ayuntamiento.
Ubicación:
Está situada junto al paso a nivel, en el parque de La Resinera. En la Guerra Civil, era un «polvorín» propiedad de la Unión Resinera Española.

Según asegura la Junta Parroquial, la imagen robada tenía un valor de unos noventa euros. A pesar del «disgusto», los vianeses buscan pasar página y ya han encargado una nueva, que en esta ocasión será bastante más cara:costará «unos 500 euros». «Ya está encargada y hemos encomendado al párroco los ritos pertinentes, como puede ser bendecirla», añade. «En principio» será el Ayuntamiento el que asuma su adquisición, aunque Collantes no descarta que la iglesia «se tire el detalle y nos pague la escayola». «Colaboramos habitualmente y hemos sufragado la restauración de un Cristo del siglo XVI, que costó a las arcas municipales 3.000 euros y precisamente nos devuelven el lunes. Por eso, creemos que igual el párroco nos pagará la figura», indica.

Fervor por la patrona

La veneración a La Milagrosa es una tradición que en Viana se remonta a la década de los años cuarenta del siglo XX, en plena Guerra Civil Española. Lo que ahora es el parque de La Resinera, con zonas ajardinadas y espacio para que jueguen los más pequeños, hace setenta años era una «explanada inmensa que pertenecía a la Unión Resinera Española». «En la contienda», cuenta el alcalde, «fue uno de los polvorines que había alrededor de Valladolid». Un incendio arrasó con «todas las edificaciones» y, cuando «estaba a punto de llegar donde estaba toda la pólvora, cambió el viento».

«Los vianeses rezaban continuamente a La Milagrosa para que no pasara nada, y por eso se la venera», apostilla Collantes. Desde entonces, cada último domingo de noviembre, los vecinos salen a la calle para arropar a su patrona. Lo hacen con una pequeña procesión desde la parroquia Asunción de Nuestra Señora hasta el citado monolito, de tal manera que «la figura de más valor» se reencuentra con la que el pasado 3 de abril fue expropiada.