Soria comercializa 18.600 kilos de acebo con una cosecha excelente

Soria comercializa 18.600 kilos de acebo con una cosecha excelente

La provincia logra la mayor producción del país, que extrae del acebal más extenso de Europa

Isabel G. Villarroel
ISABEL G. VILLARROEL

Las floristerías de Almería, Zaragoza, Alicante pero sobre todo Madrid conforman las zonas donde acaba la mayor parte del acebo que se comercializa en la provincia de Soria. Los celtíberos creían que el acebo era un árbol sagrado al que veneraban durante el solsticio de invierno con el fin de que la suerte les acompañase en el año venidero. También creían que si se portaban sus hojas y frutos en una bolsa, se encendía la llama de la pasión en la pareja. Colgaban como tradición una corona de acebo para proteger su casa, algo que los sorianos siguen haciendo cada Navidad.

La técnico de desarrollo rural de la Mancomunidad de Tierras Altas de Soria explica que «Soria alberga el monte de acebo más grande y espectacular de Europa, de donde se extrae su aprovechamiento y comercializa desde aquí a toda España, incluso al extranjero». Más de 600 hectáreas de acebo en la provincia, 400 corresponden al acebal de Garagüeta, el más emblemático y reconocido mundialmente «y que este año se muestra con una magia y una frondosidad especial».

El norte de la provincia de Soria es el mayor productor de ramilla de acebo de origen natural del país. Cristina Alcalde, directora conservadora del Acebal de Garagüeta de la Junta de Castilla y León explica que «en la actualidad existe un Plan Dasocrático de Ordenación de los Acebales de las secciones tercera y cuarta de las cuatro en las que forestalmente se divide la provincia. Todos los montes que tienen aprovechamiento de acebo están amparados por el proyecto de ordenación, corresponde a los montes de utilidad pública propiedad de los municipios de La Póveda, Almarza, Arévalo de la Sierra, Castilfrío, Estepa de San Juan y Oncala, los pueblos que están a ambas vertientes de la sierra de Montes Claros». Lo singular del acebo es que suele crecer a la sombra de otras especies, «se encuentra como sotobosque o formando rodales pequeños en hayedos y pinares. Sin embargo Garagüeta es excepcional, es muy raro de ver una masa tan grande pura en Europa».

Tratamientos selvícolas

Es la Junta de Castilla y León la que se encarga de su gestión, «durante el año se van haciendo tratamientos selvícolas, cortas, podas, incluso cerramientos para evitar la entrada del ganado en zonas de regeneración». El acebo puro para que se pueda aprovechar como adorno navideño tiene que ser muy verde, frondoso y que tenga muchas bayas rojas. Este año la fructificación es excelente. Es la administración regional la que autoriza las cortas que ramas que solicita cada ayuntamiento propietario del bosque.

«Se desarrolla un estudio pormenorizado, donde se calculan las existencias de los acebos de la provincia, qué cantidad se puede cortar para que el aprovechamiento sea sostenible; hay pueblos que cortan todo lo que pueden y otros que no tienen las vías comerciales para hacerlo. A partir de ahí, las empresas compran el recurso en los consistorios y lo comercializan». Raquel Soria añade que «a veces los que venden son los propios ayuntamientos o incluso asociaciones». Tomás Cabezón, alcalde de Castilfrío explica que «son en torno a cuatro o cinco personas en cada municipio, siempre vecinos del pueblo, los que hacen las labores de corta, son autónomos y se les paga la mitad del precio del acebo». La Junta ha autorizado este año la extracción de 18.600 kilos en Garagüeta.

El precio no suele variar en exceso de un año a otro. Raquel Merino, socia de la empresa Sendas Vivas que es una de las dos sociedades que venden el acebo en Tierras Altas explica que «vendemos a 25 euros la gavilla de acebo a las floristerías, cada gavilla se compone de 8 kilos de ramilla. Sin embargo para el particular resulta más caro». La técnico de la Junta añade algunos datos curiosos como que «dentro del acebal la temperatura aumenta notablemente respeto al exterior porque la masa hace efecto de manta y protege y aísla del exterior por la densidad de las hojas tan fuertes y tupidas, como si estuviéramos dentro de un edificio. En verano conserva el frescor y al ganado le gusta entrar y en invierno guarda el calor de la tierra y protege del frío, corta el viento».

Aclara Cristina Alcalde que «el acebo ya no está protegido, tuvo un decreto en su momento pero se derogó hace tres años, está en clara expansión y en muy buen estado de conservación». Sin embargo es la ley de Montes la somete a regulación el acebo como todos los aprovechamientos de los bosques por ejemplo las piñas, el musgo o la madera. Se necesita una licencia para el aprovechamiento, de lo contrario cualquier paseante que se atreva a cortarlo podría ser sancionado. «Una vez en casa, al igual que los árboles de Navidad, como no tienen raíces las ramillas es normal que acaben secándose». Es necesario alejar el acebo de la calefacción y mantener húmeda la esponja donde estén conservadas para que dure más tiempo verde y brillante.

 

Fotos

Vídeos