Bertolucci y el sexo

Escena de 'El último tango en París' en la que Brando usa mantequilla como lubricante./
Escena de 'El último tango en París' en la que Brando usa mantequilla como lubricante.

La carrera del director italiano, fallecido este lunes, tiene una escena marcada en rojo: la violación en 'El último tango en París'

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSOMadrid

Durante el rodaje de 'El último tango en París', en 1972, el actor Marlon Brando y el director de cine italiano Bernardo Bertolucci, fallecido este lunes en Roma a los 77 años de edad, tuvieron una idea mientras desayunaban. Ambos se miraron con complicidad y pergeñaron un plan para dar un realismo mayor a la escena que el propio Brando tenía que rodar ese mismo día con la protagonista del filme, Maria Schneider, que no sabía nada de todo aquello porque ambos habían acordado no contárselo.

La actriz francesa, que contaba entonces con 19 años e interpretaba a una joven actriz que se siente fuertemente atraida por un hombre de 48, conocía por guión que su personaje iba a ser violado por el de Brando, y aunque no estaba del todo conforme y pese a ser una escena de sexo simulado, no se esperaba que el veterano actor usara, sin avisar, mantequilla como lubricante en la escena. «Maria, no te preocupes, es solo una película, me dijo Brando. Pero durante la escena, por más que lo que estuviese haciendo no fuese real, estaba llorando lágrimas reales. Me sentí humillada, y para ser honesta, me sentí un poco violada, tanto por Marlon como por Bertolucci. Después, Marlon no me consoló ni se disculpó. Gracias a Dios hubo solo una toma», confesaba Schneider al periódico británico 'Daily Mail' en 2007, cuatro años antes de fallecer debido a un cáncer.

Las declaraciones provocaron una gran polémica en ese momento, y se resucitaron en 2017, en plena tormenta por el #MeToo. Bertolucci reconoció que «me porté de manera horrible con ella, pero no quería su reacción como mujer, sino como niña. No quería que María interpretara humillación y rabia, quería que las sintiera». Una escena que, por cierto, fue censurada en la España franquista y que los españoles no pudieron ver hasta 1977 -si no viajaban fuera del país-.

Esta obsesión por la actuación realista, o naturalismo, fue uno de los sellos de director italiano. También las primeras atracciones amorosas o personajes cotidianos tras los que había un trasfondo histórico. El director italiano buscaba, a través de sus películas, una transformación en las estructuras sociales. Después de este punto de inflexión en su carrera, que ha quedao marcado en rojo, siguió explorando el sexo, aunque nunca como tema central de su cine. «Me gusta el sexo explícito cuando es necesario para contar una historia», contaba en las entrevistas.

Escena de 'Soñadores'.
Escena de 'Soñadores'.

En 'Soñadores', su regreso a lo grande a la gran pantalla en 2003, volvió a explorar, como en 'El útlimo tango en París', las relaciones entre personas que deciden dejar la identidad a un lado para no contaminar su relación. En este caso la trama gira en torno a tres jóvenes que viven la revolución de Mayo del 68 en París. Matthew (Michael Pitt), es un joven estadounidense que vive en París como estudiante de intercambio, dónde conoce a Isabelle (Eva Green) y Theo (Louis Garrel), dos hermanos cuyos padres han dejado solos en casa por unos días. Allí descubre que ambos tienen una extraña relación fraternal de dependencia, que sirve como punto de partida para iniciar una relación filial. Tras el rodaje, se quedó postrado en silla de ruedas por un grave problema en la espalda. Su última película fue 'Tú y yo', en 2012.

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