Italia llora al 'último emperador' de su cine

Italia llora al 'último emperador' de su cine

Entre los creadores italianos que mejor han representado el siglo XX quedará siempre Bernardo Bertolucci

DARÍO MENOR

Italia siente devoción y respeto por sus artistas. Son considerados parte del patrimonio nacional y sus compatriotas están tan orgullosos de ellos como del Coliseo o de las colinas de la Toscana. Entre los creadores italianos que mejor han representado el siglo XX quedará siempre Bernardo Bertolucci.

Poeta, documentalista, productor pero, sobre todo, director de cine, falleció a primera hora de la mañana de este lunes en su casa del barrio de Trastévere de Roma a los 77 años de edad después de una larga enfermedad y rodeado de sus familiares. Murió a causa de una crisis respiratoria. Según algunas informaciones aparecidas en la prensa italiana, su funeral se celebrará de manera privada, aunque probablemente se habilite un espacio para que sus seguidores le homenajeen en el Campidoglio, sede del Ayuntamiento de Roma.

Considerado uno de los grandes personajes de la cultura contemporánea, a Bertolucci se le perdonó incluso cuando salió a la luz cómo había realizado la célebre secuencia de la mantequilla entre Marlon Brando y Maria Schneider en 'Último Tango en París', la película erótica estrenada en 1972 y que marcó el despegue de su carrera.

El director confesó en 2013 que no le había dicho a Schneider, que entonces tenía 19 años, que iba a sufrir un abuso sexual por parte de Brando mientras rodaban. Bertolucci justificó su decisión, en la que el célebre actor estaba de acuerdo, porque quería conseguir el máximo realismo posible en la escena. Pocas críticas recibió en Italia para las que le habrían caído a otros personajes del mundo del cine en esa misma situación.

La muerte del autor de 'Novecento' y 'El último emperador' fue lamentada por el Festival de Venecia, que premió a Bertolucci en 2007 con el León de Oro a su carrera. El presidente de la Biennale, Paolo Baratta, recordó que el director nacido en Parma en 1941 había participado en numerosas ediciones de la Mostra y que fue presidente del jurado en 1983 y en 2013. «Será recordado entre los más grandes del cine italiano y mundial», comentó en las redes sociales.

También el festival de Cannes, que le entregó la Palma de Oro de Honor por su carrera en 2011, le homenajeó con un mensaje de despedida en el que lo calificaba como un «gigante» del cine italiano. «Permanecerá para siempre como una luz de guía para el cine mundial».

En una de sus últimas entrevistas, publicada en el diario italiano 'La Repubblica', que adelantó esta mañana la noticia de su fallecimiento, Bertolucci destacaba cómo el punto de inflexión en su carrera lo marcó 'Último tango en París': «Es el filme que me permitió hacer 'Novecento'. El éxito de 'Último tango en París' fue tan global que podía hacer lo que quisiera después. Decidí hacer la película imposible, 'Novecento', el último film ideológico. Quería ser una gran utopía».

Se trató de su película más política y en la que plasmó sus simpatías hacia el comunismo, que nunca abandonó. 'Novecento', como él mismo confesó, fue su particular homenaje al Partido Comunista Italiano, durante años la formación marxista más poderosa de toda Europa occidental.

Bertolucci se casó con la inglesa Claire Peploe, directora y guionista, pero nunca tuvo hijos. «Puede ser perfectamente que mi deseo de paternidad se materialice en mis películas», comentó en otra entrevista.

En sus últimas apariciones se quejaba de las dificultades que sufren para moverse por una ciudad con tantas barreras arquitectónicas como Roma las personas en silla de ruedas, su eterno acompañante durante la parte final de su vida.

 

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