Primer episodio de la última temporada

El invierno al fin llegó a 'Juego de Tronos' y trajo consigo reencuentros y revelaciones

Sansa Stark y Daenerys en el Norte./LP
Sansa Stark y Daenerys en el Norte. / LP

El primer episodio de la última temporada reordena las fichas principales en el Norte y las prepara para la batalla final

Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDAValencia

Que el mejor momento del primer episodio de la última temporada de 'Juego de Tronos' haya sido su imponente nueva cabecera no le deja en muy buen lugar. Pero lo tenía complicado. Después de año y medio la serie necesitaba reordenar sus piezas y prepararlas para la batalla final, la que se supone que servirá para decidir quién se sienta en el Trono de Hierro. Aunque ni siquiera la supervivencia del Trono tendría que estar asegurada en este final si se atreve a ser tan imprevisible como debería.

El capítulo, eso sí, nos ha dejado alguna frase para la posteridad como «¿Quieres un furcia? Compradla ¿Quieres una reina? Ganadla», que le espetó en su cara Cersei Lannister a un insolente Euron Greyjon; o «¿Qué comen los dragones? Lo que deseen», que le advirtió Daenerys a una empoderada Sansa (que ya es oficialmente la más lista de la serie).

Vayamos por partes y con espoilers, que estos son imprescindibles. Así que si alguien no ha visto este episodio de presentación más le valdría dejar de leer estas líneas en las que destriparemos el estreno de la octava temporada. Le faltó alguna sorpresa y un poco más de emoción. La necesidad de explicar dónde está cada personaje, y más cuando ha transcurrido tanto tiempo de descanso, lastró el capítulo. Pese a todo en la recapitulación nos quedamos con varios reencuentros esperados, un par de revelaciones de peso, un paseo a lomos de dragones y alguna teta y culo, que son la marca de la casa -y si no aparecen igual hay quien se pierde y no se percata de lo que está viendo-.

La cabecera, que como dijimos antes ha variado para bien, ya nos advierte del boquete que han dejado en el muro. Y como en los Siete Reinos las noticias vuelan ya todo el mundo conoce esta catástrofe y que los caminantes blancos avanzan hacia Invernalia. No tienen internet ni whatsapp pero ni falta que les hace.

Arya Stark.
Arya Stark. / LP

El grueso de la trama transcurrió en la capital del Norte, como si volviésemos al principio de la serie, a aquel lejano primer episodio en el que el rey Robert Baratheon y su familia visitaban el asentamiento. Esta vez la reina que ha llegado es Daenerys y se ha encontrado entre el pueblo con más caras largas que vítores y alegrías. Los norteños no se han dejado impresionar por sus ejércitos ni por sus mascotas. Entre Sansa y Khaleesi se atisba uno de los conflictos de la temporada, ya que no ha habido demasiado feeling entre ellas. Jon Snow regresaba a su lado y se reencontraba con Bran, que le recibió frío -con ese comportamiento impasible con el que hace todo ese muchacho desde que es Cuervo de Tres Ojos-, y con Arya, que, esta sí, se rindió a los brazos de su hermano y le pidió que no olvidase quién es y de dónde viene.

Pero Jon está a otras cosas, con los nervios en el estómago, con el tonteo con Daenerys, que retó a su nuevo amante a que montase uno de sus dragones. Y así vimos a la feliz pareja dar un paseo por los cielos del reino hasta llegar a un refugio (bonito, bastante idílico de hecho, con nieve y cascadas) en el que pudieron dar rienda suelta a su empalagoso amor. «Aquí hace frío para una chica del sur», le dijo Jon a la chica. «Pues abrigad a vuestra reina», le respondió ella. El diálogo lo mismo podría incluirse en 'Juego de Tronos' que en 'Pasión de Gavilanes'. Más allá de las ñoñerías la secuencia nos sirvió para que supiéramos que los dragones no están a gusto en estas tierras y que no comen. Y esta no ha de ser una información baladí.

Y mientras tanto en Desembarco del Rey Cersei Lannister sigue a lo suyo, a ver cómo puede deshacerse de todo el que le estorba. Su nuevo aliado es Euron Greyjoy, que ha traído consigo el ejército de la Compañía Dorada, con 20.000 hombres y 2.000 caballos. A cambio la reina le invitó a la cama. Y a él, que es bastante básico, una vez acabado el fornicio solo le interesó saber quién la tenía más larga si él, el rey muerto o el Matarreyes. Mientras tanto su sobrino Theon aprovechaba su ausencia para entrar en su barco y liberar a su hermana Yara. Estos, al contrario de los Stark, se recibieron con cabezazos, pero se quieren igual. El chico con su hermana ya en libertad se dirigió hacia el Norte para batallar.

Cersei Lannister.
Cersei Lannister. / LP

El Norte sí. En él ha recaído todo el protagonismo de este primer capítulo que llevaba por título 'El invierno esta aquí'. En el Norte se librará la gran batalla. Y en el Norte se revelaron dos secretos, uno que Sam se ha quedado sin media familia, y otro que Jon no es quien cree que es. Equilicuá, ese momento ya ha llegado. El bastardo se ha enterado al fin que en realidad es hijo de Lyanna Stark y de Rhaegar Targaryen y de que su verdadero nombre es Aegon. Todo esto le vino de sopetón al pobre Jon («tú no sabes nada»), que tuvo que asimilar que el que creía su padre le estuvo engañando toda la vida, que se ha estado acostando con su tía y que a ver cómo le dice a la muchacha que se acabó lo de ir soltando por todos los lados que ella es la única reina de aquí y de allá. Menos humos, Daenerys. Ese sí es un buen punto de partida para este inicio de temporada, aunque no hubiese venido mal algo más de emoción por parte de Jon, pero igual eso es pedir peras al olmo.

En Invernalia también se reencontraron Arya, el Perro y Gendry, Sansa y Tyrion, y como colofón final Jaime y Bran, ocho años después de que en ese mismo lugar el primero tirase por una ventana al segundo al descubrir el incesto que los hermanos Lannister se traían entre manos y piernas. El capítulo se cierra con la mirada de Bran reconociendo al que le dejó postrado en una silla de ruedas y empieza -es curioso- con un niño trepando por los árboles que nos recordaba al chico hace ocho años, cuando se subía a las alturas para poder observar todo lo que pasaba en su territorio. No hay duda de que Bran va a ser un personaje central en este broche.

Ahora sí, con el epílogo emitido y correctamente explicado es hora de pasar a la acción y a los giros inesperados, que han de venir en los cinco episodios que restan. Estamos preparados y listos. Ya.