«La Guardia Civil es muy literaria» | BURGOSconecta

«La Guardia Civil es muy literaria»

Inés Plana posa. /
Inés Plana posa.

La escritora Inés Plana se estrena en la novela a los 58 años con un intenso ‘thriller’

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

‘Morir no es lo que más duele’, el debut literario de la periodista Inés Plana (Barbastro, 1959), tiene muchos números para convertirse en una de las novelas revelación de la temporada literaria española. El sello Espasa ha apostado fuerte por este intensísimo ‘thriller’ rural que logra encajar con precisión los puntos de giro propios del género dentro de una trama compleja que sobrevuela sobre la crisis económica, la burbuja inmobiliaria, la pederastia y los abusos sexuales de la mano de personajes que no son blancos ni negros. «La mayoría de los psicópatas llevan vidas normales y conviven con el resto de la gente. Son esos jefes que no tienen piedad o esos amigos de los que nos enteramos que en su vida privada hacen maldades. Menos mal que los que cometen crímenes son una minoría», cuenta Plana.

No es normal que una escritora publique su primera obra con 58 años y que además, lo haya hecho a la vieja usanza: tras cinco años escribiéndola (labor que compatibilizaba con su trabajo en un periódico de la sierra de Madrid), Plana envió su obra a Planeta, donde cuentan que se encontraron con un diamante en bruto, y tras pasar todas las pruebas, la editorial decidió publicarlo en una de sus marcas más potentes. «Siento la responsabilidad de estar a la altura de las expectativas. Creo que la he escrito ahora porque la novela es un género muy difícil y hay que estar muy preparado para atreverse con una», subraya la autora.

En la suya, la aparición de un hombre ahorcado sirve de punto de partida. En su bolsillo lleva un nombre, Sara Azcárraga, y de ese fino hilo tendrán que tirar los investigadores. Como ocurre en muchas novelas negras españolas, los protagonistas son una pareja de guardias civiles con caracteres opuestos que se ven obligados a trabajar juntos: el taciturno y solitario teniente, Julián Tresser, un personaje muy masculino marcado por una oscura mancha familiar, y el novato cabo Guillermo Coira, más reflexivo y abierto, pero inmerso en una difícil relación de pareja. En su relación no existe ninguna camaradería. «Para una trama que se desarrolla en un zona rural, me parecía muy importante que fueran guardias civiles. La Guardia Civil es la única seguridad que hay en los pueblos y, además, su jerarquía es muy literaria», cuenta Plana.

El choque entre la España urbana y la rural queda muy dibujado en la novela, que salta desde los años 60 y 70 hasta el 2007, justo antes del estallido de la burbuja inmobiliaria, «una época en la que el país se pasó de frenada». «De niña, yo viví lo que significaba ser de pueblo y recuerdo cómo cualquier cosa, una batidora, nos parecía algo supernuevo. En el mundo rural se necesita muy poco y la vida es muy esclava, y eso hace a la gente huraña, pero también muy noble», afirma la autora.

«Ciudadanas de segunda»

La obra reflexiona también sobre las consecuencias de una violación. En este caso, Plana pone el foco en la parte de la que menos se habla, las secuelas que sufre una víctima y que se manifiestan mucho después del delito, en la mayoría de los casos, durante toda una vida, como explica la escritora: «Las mujeres somos ciudadanas de segunda. La sociedad no querido ver los casos de abusos y ser violada es un estigma que obliga a quien lo sufre a pasar un calvario judicial en el que en ocasiones se cuestiona su testimonio. Y después llega el estrés postraumático, que va a hacer muy difícil que esa persona pueda volver a tener relaciones normales con su familia o con los hombres». En la obra, la víctima se encierra en casa y decide salir lo menos posible de esa extraña zona de confort.

Todo lo contrario que el malo de la novela, un asesino sin escrúpulos que viene de la guerra y se cree impune. «Existe un tipo de psicópata con revolver, como James Bond, que nunca me ha parecido real. En el libro he querido huir de eso. Para mí, la fealdad es salvaje», asevera Plana, que ha trabajado en diversos medios de prensa escrita y en el campo editorial, ha coordinado colecciones relacionadas con la divulgación de la historia y el arte. Actualmente dirige el periódico ‘Vivir Bien’, en Madrid, aunque ya prepara un segundo libro de Tresser y Coira, una pareja que seguramente se convertirá en saga.

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