«Hay mucha más libertad en el Reino de Felipe VI que en la república de Torra»

El historiador Jordi Canal./José Usoz
El historiador Jordi Canal. / José Usoz

El historiador Jordi Canal analiza la «monarquía republicana» de España en su nuevo libro, 'La monarquía en el siglo XXI'

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

«Hay mucha más libertad en el Reino de Felipe VI que en la supuesta república de Quim Torra», afirma el historiador catalán Jordi Canal (Olot, Gerona, 1964), que publica 'La monarquía en el siglo XXI' (Turner), un análisis del papel de Juan Carlos I y de Felipe VI y un anticipo de los retos a los que se enfrenta la Corona en España.

En su libro, Canal define al sistema político español como una «monarquía republicana» porque «los valores que se atribuyen al republicanismo, los derechos del hombre, la libertad y la democracia, están perfectamente asumidos por esta Monarquía e incluso más defendidos que en una república». «Cuando se afirma que la monarquía es algo obsoleto y la república es lo moderno, ¿de qué repúblicas estamos hablando? ¿De Irán o de Venezuela? España es considerada en todos los rankings como una democracia completa», reflexiona Canal.

A juicio del historiador, Juan Carlos I fue el símbolo de la España que vivió sus mejores años desde la transición hasta el 2008. «Parece que ahora sólo se habla de los últimos años del reinado de Juan Carlos I, pero con el tiempo, la opinión pública recuperará la buena imagen del rey. Falta distancia, aún estamos en una etapa de policrisis y existen muchos grupos interesados en hacer caer el mito del 78, pero no hay ninguna duda de que estos años fueron los mejores de la historia de España», apunta el autor de, entre otros libros, una 'Historia mínima de Cataluña'.

Canal, profesor en la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París, subraya que el gran objetivo de la Monarquía debe ser «llegar a las nuevas generaciones, a las que no vivieron la transición». «Se debería haber hecho en las escuelas más pedagogía de la monarquía y de la Constitución y quizá ahora estemos pagando las consecuencias de que no se haya hecho», asevera.

Años complicados

«Felipe VI no ha cometido ningún error de bulto teniendo en cuenta que han sido años muy complicados», indica Canal. En opinión del autor, en España «no existe un republicanismo bien anclado. Hay un republicanismo gestual en Cataluña que consiste en quemar fotos o en boicotear actos, pero no hay argumentos contra la Monarquía más allá de que es mala 'per se'. También los argumentos que utilizan miembros de Podemos como Pablo Echenique son débiles. ¿Es cara la Monarquía? ¿Respecto a qué? El presupuesto de la Casa Real es menor que el Ducado de Luxemburgo y mucho menor que el de muchas presidencias republicanas. ¿Que no hay monarquías en otros países? En Europa, los países más democráticos y progresistas son monarquías. No hay por el momento un republicanismo fuerte, pero en cualquier caso, la Corona debe seguir basándose en la ejemplaridad y la transparencia y tiene que demostrar todos los días que es útil para la sociedad».

Cree Canal que la etapa de Felipe VI como rey podría definirse con la palabra «rigor» y añade que la presencia de doña Letizia ha ayudado a la modernización de la imagen de la Corona. «Pese a tener sus detractores, doña Letizia ha introducido nuevas maneras en la casa y ha servido para que la Monarquía dé el paso final hacia su 'plebeyización', como ha ocurrido en casi todas las monarquías europeas», dice Canal.

El historiador considera que la reina Letizia es analizada «con lupa» por muchos sectores del periodismo o de la aristocracia. «Algunos la ven como el eslabón más débil de la Monarquía y por eso es directamente atacada, de ahí que se debata con todo lujo de detalles si se ha operado, si repite vestido... Esto también tiene que ver con el cambio en la prensa. En el siglo XX, las revistas del corazón eran otras y existía un pacto no escrito con la Monarquía (también con los presidentes republicanos, como en el caso de Mitterrand) para no inmiscuirse en su vida privada. Esto ha cambiado, me imagino que porque la Monarquía vende. Antes teníamos el '¡Hola!', ahora hay otros medios», explica el autor.