El 'Boss' gira la vista a la América de los 70

Bruce Springsteen.

Bruce Springsteen se acerca al pop y al folk en su nuevo disco, 'Western Stars', el primero tras cinco años de silencio

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

A punto de cumplir los 70 años (lo hará el 23 de septiembre), Bruce Springsteen sigue apuntando a las dianas de siempre, pero usando menos decibelios. Un lustro ha pasado desde que publicó en 2014 su anterior álbum, y a aquel 'High Hopes' le toma el relevo ahora 'Western Stars', que aparece hoy viernes en todo el mundo con trece canciones. Y ya desde el título de este decimonoveno trabajo del 'Boss' puede intuirse algo: las grandes esperanzas de antaño quedan aparcadas, de momento, tras una cortina de introspección. Estados Unidos vuelve a ser el cuerpo sobre el que Bruce ejercita su bisturí, pero esta vez sin estruendosas guitarras rockeras, que han sido sustituidas por arreglos orquestales. Ahora, el compositor de Nueva Jersey se refugia en el folk y en el pop de la América de finales de los años 60 y de los 70 y algunas de sus canciones suenan a Creedence Clearwater Revival, de San Francisco, California, el lugar al que se asoma lo nuevo de Springsteen.

«Todavía tengo envidia del poder y la simplicidad de su música. Eran éxitos llenos de belleza y poesía y de una sensación de oscuridad de los acontecimientos, de la historia. Una tradición estadounidense que contenía orgullo, miedo y paranoia. Al final de los 60 y comienzos de los 70 no eran la banda más hippie del mundo: eran simplemente la mejor banda», dijo Springsteen cuando los Creedence entraron en el Salón de la Fama del Rock and Roll. Ese espíritu está presente en 'Western Stars'.

También se evocan en el nuevo disco a Bob Dylan o David Bowie, cuya psicodelia vibra en la canción 'There goes my miracle'. Mientras, Bruce se ha dado un descanso de sus legendarios acompañantes, la E Street Band, para este viaje, que es tanto metafórico como real. En sus canciones aparecen trenes, coches, motos y caballos, carreteras, moteles y chupitos de whisky Jack Daniels, en una especie de guiño al Oeste norteamericano y en concreto, a California, cuyos sonidos hacen eco en las canciones de un álbum que suena a nostalgia por el sueño (sustantivo recurrente en el 'Boss') que se fue.

«Es la misma historia triste, dando vueltas y vueltas», canta Springsteen en 'The Wayfarer', uno de los temas que más han gustado a la crítica especializada, que no se ha cansado de advertir a los seguidores de toda la vida de que esta vez, tendrán que adaptar sus oídos a la nueva reinvención del 'Boss'.

Quizá algunos esperaban también que 'Western stars' fuera un grito de rabia contra Donald Trump. Posicionado en el Partido Demócrata, su 'Born in the USA' se convirtió en el himno de los desencantados de la mitad de la década de los ochenta, dominada por el neoliberalismo de Ronald Reagan y Margaret Thatcher. Los dos Bush que llegaron a la presidencia, padre e hijo, tuvieron su ración de Bruce y el 11 de septiembre fue como un nuevo aldabonazo en la conciencia del compositor, que se convirtió casi en un consejero aúlico para Barack Obama. De aquella época data 'Working on a dream' (2011), donde el futuro todavía no se pintaba como un lugar oscuro.

Héroe de la clase trabajadora norteamericana, que hace mucho tiempo que dejó atrás su esplendor, las canciones del nuevo álbum de Springsteen se mueven entre la soledad y la idea de hogar, entre el aislamiento y la necesidad de pertenecer a un grupo que dé sentido a la identidad individual.

Madonna recluta a Maluma para su 'Madame X'

 Madonna también publica álbum hoy. 'Madame X' es el decimocuarto disco de estudio de la cantante estadounidense y el primero en cuatro años desde que publicara 'Rebel Heart' en 2015. Para este nuevo trabajo Madonna ha contado con la colaboración de varios artistas, entre los que destacan el cantante colombiano Maluma y el rapero estadounidense Quavo, con el que interpretó en Eurovisión el tema 'Future'. En 'Madame X', Madonna canta en portugués, inglés y español. El disco ha sido grabado durante 18 meses en Lisboa, Londres, Nueva York y Los Ángeles.