Citan a declarar a Shakira por fraude

Shakira lanza un beso a la cámara durante la presentación de su nueva gira de conciertos de 2006. /Ernesto Agudo
Shakira lanza un beso a la cámara durante la presentación de su nueva gira de conciertos de 2006. / Ernesto Agudo

Un juzgado de Esplugues de Llobregat, donde vive la artista, ha admitido la querella presentada por la Fiscalía

Mateo Balín
MATEO BALÍNMadrid

Un juzgado de Esplugues de Llobregat ha admitido a trámite la querella presentada por la fiscalía contra la cantante colombiana Shakira por un presunto fraude a Hacienda de 14,5 millones y la ha citado a declarar para el próximo 12 de junio. La querella, que lleva la firma de Carmen Martín Aragón, considera que la cantante dejó de presentar la liquidación del IRPF e Impuesto de Patrimonio los ejercicios de 2012, 2013 y 2014 produciendo un perjuicio económico a la Hacienda Pública, respectivamente, de 12.371.197,97 euros (IRPF) y 2.191.771,58 euros (IP). Fuentes del entorno de la artista han apuntado a Efe que Shakira ya se ofreció a declarar como investigada y está dispuesta colaborar con la Justicia siempre que se le requiera.

En diciembre, la respuesta del entorno de la cantante colombiana a la querella presentada por la Fiscalía de Barcelona ante los juzgados de instrucción de Esplugues de Llobregat (Barcelona) por seis presuntos delitos contra la Hacienda Pública, por un supuesto fraude de más de 14,5 millones de euros en IRPF e Impuesto de Patrimonio, no pudo ser más contundente: «El equipo de Shakira está convencido que se inicia un procedimiento judicial con el objeto de meter miedo al resto de los contribuyentes utilizando a Shakira como chivo expiatorio». «Shakira ya ha pagado hasta el último euro exigido por la Agencia Tributaria y, por tanto, no debe nada al estado español. No tiene sentido que Fiscalía reclame a Shakira el pago de una fianza obviando que los pagos exigidos ya han sido realizados en su totalidad», se defiende la cantante a través de su oficina de comunicación.

La fiscal considera que Shakira vivía en España durante estos ejercicios, y que las estancias en el extranjero por motivos laborales fueron «esporádicas», por lo que la cantante era residente permanente en España y tenía la condición de obligado tributario. La oficina de comunicación de la cantante, por su parte, se defendió de esta acusación, ahora formal: «Shakira no estuvo más de 183 días en España en los años en cuestión. La artista ha demostrado mediante evidencias contundentes que en ningún caso su estancia ha superado nunca los 183 días de residencia en España entre 2012 y 2014. La AEAT, en cambio, ha utilizado criterios en su escrito muy forzados».

Al mismo tiempo, en dicho comunicado, el entorno de Shakira afirmaba que «la cantante ha cumplido con todas sus obligaciones tributarias y siempre ha actuado siguiendo el criterio y las recomendaciones precisas de Pricewaterhouse (PwC), quienes fueron sus asesores desde el 2012». Por eso, «en relación a las discrepancias entre PricewaterhouseCoopers (PwC) y la Agencia Tributaria Española respecto a la situación fiscal de Shakira en España y una posible querella», reconocía que «tan pronto como conoció el importe que, según la Agencia Tributaria Española debía abonar, procedió a pagarlo en su totalidad y, por tanto, actualmente no existe ninguna deuda».

Por todo ello, Shakira entiende que «en la querella de Fiscalía se aplica por primera de forma artificiosa una supuesta presencia para imponer una tributación en España a alguien que no ha residido previamente. Este hecho marca una diferencia fundamental con respecto a otros casos y, por tanto, lo convierte en un claro atropello recaudatorio».