'Requeterrepóker' de reinas del vino

Almudena Alberca, Carolina Inaraja, Martina Prieto Pariente, Ana Becoechea, Ana Casis y Belén Sanz. / G. Villamil

La Master of Wine Almudena Albera dirige una cata con cincos enólogas de las DO de Valladolid

Nieves Caballero
NIEVES CABALLEROValladolid

Si hay un sector en el que también han cambiado mucho las cosas y la mujer ha dado un paso al frente para situarse en primera línea es en la enología. Seis mujeres valientes e inquietas, bien preparadas y trabajadoras, inspiradoras, incluido rebeldes, protagonizaron anoche una cata de lujo en el marco del foro Futuro en Español organizado por El Norte. Todas ellas comparten, además, su pasión por el vino y saben transmitirlo. Fue un 'requeterrepóker' de reinas en el que Almudena Alberca, directora técnica de Viña Mayor y primera mujer española en conseguir el codiciado título internacional de Master of Wine, repartió con maestría las cartas del juego.

La partida se jugó en la Escuela Internacional de Cocina con mucha pasión y sobre el tapete se juntaron juventud y experiencia. Jugó a favor el hecho de que Valladolid cuente con cinco denominaciones de origen (Ribera del Duero, Rueda, Cigales, Toro y Tierra de León), así que se cataron cinco vinos de cada una de estas comarcas. Hubo un blanco, un rosado y tres tintos, y distintas variedades, por lo tanto una escalera de color.

Martina Prieto Pariente, directora técnica de la bodega que fundó su madre hace veinte años, llevó el vino blanco José Pariente Fermentado en Barrica 2016, un 100% de verdejo que demuestra la versatilidad de esta variedad y su capacidad de envejecimiento. «Es una versión más reposada de la variedad verdejo y pensado para que sea un vino de guarda», describió la enóloga.

La enóloga Ana Becoechea, de la Bodega Sinforiano, de la DO Cigales, presentó Quelías 2017, un moderno rosado, más pálido que los clásicos claretes de la zona, elaborado con las castas tempranillo, albillo y verdejo y que se mantiene un tiempo sobre sus propias lías finas.

A continuación, Ana Casis, psicóloga de profesión pero que se hizo cargo de la bodega que creó su padre en Gordaliza del Pino (León) cuando este falleció, eligió el vino Los Turuntales Crianza 2015, un 100% de prieto picudo, de la DO Tierra de León. «Pretendo que mis vinos cuenten una historia al que los bebe», señaló.

Belén Sanz puso sobre la mesa Dehesa de los Canónigos 2015, un clásico de esta bodega familiar de la DO Ribera del Duero. La directora técnica evocó el «olor a fresón que se respiraba en aquella vendimia».

Carolina Inaraja, propietaria y enóloga de la Bodega Monte la Reina, llevó «una versión completamente diferente y loca de la los vinos de Toro», su Castillo de Monte la Reina Cuvée Privée 2014. Un vino elaborado con uvas sobremaduradas de la catas tinta de toro, que envejece durante 14 meses en barricas del Cáucaso y francesas.

Duelo feminino de ida y vuelta

Ellas también son jefas de cocina. Cecilia Márquez nació en Argentina y regenta con su marido el restaurante La Bruja de Ávila. Palmira Soler es de Castellón pero tiene el restaurante 5 Gustos en Valladolid. Con algunos de los Alimentos de Valladolid prepararon un menú de chuparse los dedos, que se armonizó con los vinos de Pérez Pascuas (Ribera del Duero). Los panes eran de La Tahona de Chari, de Villanubla. La primera agradece a España el aceite de oliva y el jamón ibérico, la segunda a Sudamérica, productos como el tomate y la patata. Cecilia considera que las mujeres «van escalando puestos poquito a poco en todos los planos y sectores» y se lamenta de que «no haya tantas grandes cocineras porque históricamente se arrastra una historia en la que han mandado los hombres». Para Palmira, a veces, «nosotras nos ponemos nuestras propias limitaciones, yo a la semana de dar a luz estaba en el restaurante».

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