Entrevista

Lippi: «Zidane tendrá toda su vida un poco de Italia dentro»

Zinedine Zidane y el técnico Marcello Lippi cuando coincidieron en la Juventus. /AFP
Zinedine Zidane y el técnico Marcello Lippi cuando coincidieron en la Juventus. / AFP

«Ningún entrenador puede enseñarle algo técnicamente a Zizou», asegura quien condujera al marsellés en sus tres primeras temporadas en la Juventus

COLPISA/AFPTurín

Zinedine Zidane «era ya un fuera de serie» cuando llegó a la Juventus, asegura el entrenador de sus tres primeras temporadas turinesas Marcello Lippi en una entrevista a la AFP. Pero el técnico de la selección italiana campeona del mundo en 2006 sabe también que «Zizou» tendrá «toda su vida un poco de Italia dentro de él».

Zidane afirma haberse hecho hombre en la Juventus. ¿Quien usted recibió era un muchacho todavía?

«No, no era un chico, pero era joven. Y como todos los grandes jugadores que han pasado por la Juventus, le hizo falta un poco de tiempo para imponerse, acostumbrarse a un fútbol muy diferente. Así fue en su caso, igual que para su ilustre predecesor Michel Platini. Los primeros meses le costó adaptarse».

¿Cómo le ayudó usted?

«Siempre tuvo nuestra confianza absoluta, ya que veíamos lo bueno que era. Un día vino y me dijo ‘No lo consigo, debe dejarme en casa’. Le contesté que no era cuestión siquiera de pensar en eso. ‘¡Eres el más fuerte de todos. Mientras yo esté aquí, serás titular. ¿Te das cuenta de lo que creo en ti?’. El domingo siguiente marcó un gol magnífico contra el Inter. A partir de ahí no se detuvo y se convirtió en lo que fue después».

¿Y en qué se convirtió?

«Bajo mi punto de vista en el mejor de la década. Antes que él estuvo Maradona. Después, Zidane fue el mejor jugador de su generación».

¿En la Juventus dejó una huella tan profunda como en el Real Madrid?

«Para los italianos dejó un recuerdo fantástico, de un gran jugador. Y el valor se mide también por la cantidad de trofeos ganados. Lo que le convirtió en un fuera de serie fue conducir a su equipo al título. Con Juventus, Real Madrid y Francia ganó todo. La victoria es una constante en él. Incluso sus primeros años de entrenador lo muestran. Es claramente una aptitud natural. Y eso no tiene nada que ver con la belleza de su juego».

Más información

¿Como futbolista, que aprendió en Turín?

«Ningún entrenador puede enseñar algo técnicamente a Zizou. Con los grandes jugadores, el entrenador debe simplemente hacerle comprender el peso de algunas situaciones, enseñar una cierta mentalidad, la importancia de ponerse al servicio del equipo. Pero incluso para eso, Zidane tenía una predisposición. Ya era un fuera de serie cuando llegó a Turín».

Se cuenta que salía por la noche con Edgar Davids para jugar partidos informales con gente en su barrio

Es verdad. Una vez lo encontré a las once de la noche, jugando al fútbol en la Piazza Carlo Felice con sus amigos argelinos. Y le dije ‘¿Qué hacemos si te lesionas?’. Me respondió: ‘Lo sé Míster, pero son mis amigos. Me siento bien con ellos’. Cuando se le conoce, es algo que se comprende fácilmente».

¿Usted lo imaginaba entrenador?

«Cuando se retiró, decidió cortar, de forma inteligente, con el fútbol. Durante mucho tiempo, no hablamos nunca de fútbol. Ni de la final del Mundial de 2006, ni del cabezazo a Materazzi. Después, un día, me dijo: ‘Voy a intentar ser entrenador’. Es rarísimo que los grandes campeones repitan en el banquillo la carrera que tuvieron sobre el terreno. Y él lo ha conseguido. Y los que trabajan con él hablan de lo minucioso que es, atento a todo, cómo prepara cada sesión con precisión, tantas cosas que los fuera de serie rara vez hacen cuando se convierten en técnicos».

Tal vez lo aprendió en Italia.

«Tendrá toda su vida un poco de Italia dentro de él. Ha perfeccionado y afinado su forma de comprender el fútbol. Ha progresado en todo. Aprendió con entrenadores italianos, como yo, Ancelotti, a quien después reencontró en Madrid. No tengo ninguna duda en que Italia ha sido esencial para él, en su progresión como jugador y entrenador».

 

Fotos

Vídeos