Jornada 13

Dembélé rescata un punto

AFP

El Barça sobrevive a un escenario propicio para el Atlético con el gol de Costa y en el que la lucha y el empuje se impusieron al juego

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

Cuando el partido se pone bronco y la lucha y el empuje se imponen a otras variables del juego, rara vez sobrevive mejor un equipo que no sea el Atlético. Sin embargo, esta máxima no se cumplió ayer en el Wanda Metropolitano, en un partido en el que el Barça rescató un punto que parecía perdido cuando el duelo agonizaba . El partido comenzó con el tacticismo y la prudencia propios de uno de esos 'partidos de campeonato', en los que se miden dos de los candidatos a todo. Cada uno en su estilo, con el Barça monopolizando el control del balón y el Atlético replegado en su propio campo aunque gozando de la comodidad de saber controlada la situación ante una circulación excesivamenta lenta del equipo de Ernesto Valverde, que llegaba a la cita del Wanda Metropolitano sin Rakitic y Coutinho, a los que sustitutían Vidal y Arthur. Por su parte, Simeone lamentaba las ausencias de Godín, Giménez y Juanfran y sin recambios defensivos del primer equipo en su banquillo. Los minutos pasaban y los colchoneros seguían viendo el partido en zona de confort, desde esa atalaya defensiva habitual que en esta ocasión se mantenía lejos del sufrimiento ante la falta de profundidad del Barça, abocado a la magia de Messi y a la paciencia de una partida de ajedrez, buscando el triunfo desde cualquier mínima fisura del rival.

1 Atlético

Oblak, Arias, Savic, Lucas Hernández, Filipe Luis, Saúl, Rodri, Koke, Lemar (Vitolo, min. 64), Griezmann y Costa (Correa, min. 78).

1 Barcelona

Ter Stegen, Semedo, Piqué, Umtiti, Jordi Alba, Busquets, Vidal (Malcom, min 85.), Sergi Roberto (Rafinha, min. 46), Arthur (Dembélé, min. 78), Messi y Suárez.

goles
1-0: min. 77, Diego Costa. 1-1: min. 89, Dembélé.
árbitro
Gil Manzano (Comité Extremeño). Mostró amarilla a Busquets, Lucas Hernández, Griezmann, Umtiti, Costa, Rodri y Rafinha.
incidencias
Partido de la decimotercera jornada de Liga disputada en el Wanda Metropolitano ante 66.204 espectadores.

El Barça también parecía satisfecho con el paisaje, ya que los rojiblancos apenas se aproximaban a su zona defensiva, tan mal parada en un campeonato en el que hasta este partido los culés igualaban registros negativos de goles encajados de hace 44 años, con 18 goles en contra en 12 partidos. Ante la intrascendencia de los hombres de ataque y la inactividad de las defensas, el duelo se centraba en el centro del campo, con los mariscales Busquets y Rodri demostrando seguridad y los escuderos Vidal y Saúl guardando sus espaldas. Ante la escasa exhibición de fútbol de una primera parte para el olvido, hasta el propio Messi daba la impresión de contagiarse, mostrando una de esas imprecisiones tan escasas en su fútbol con el lanzamiento de una falta que se fue varios metros por encima del marco de un inédito Oblak. Esta fue la acción más parecida a una ocasión de los primeros 45 minutos del partido, que se lleva el dudoso honor de ser el primero de esta Liga que llega al descanso sin un sólo remate a puerta. Pobre demostración de fútbol en el estreno del nuevo césped del coliseo colchonero.

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La entrada en el campo de Rafinha por el lesionado Sergi Roberto tras el descanso tampoco cambió el panorama, con el Barça llevando el peso del juego y el Atlético pertrechado en su campo, esperando un contraataque para tratar de hacer daño. Griezmann y especialmente Diego Costa, alicaidos en los últimos tiempos y con tres y cero goles en Liga respectivamente, asistían al pobre espectáculo como meros espectadores, desesperados y relegados a esas batallas del otro fútbol y sin oler el balón. Sólo el talento del francés permitió llevar algo de temor a las filas blaugranas, cuya defensa tembló ante su internada por banda derecha y posterior centro que a punto estuvo de rematar Costa y que finalmente salvó Piqué.

Fue un oasis en el desierto, ya que el partido entró en una lenta agonía de disputas y rencillas, sólo aderezado por un posible penalti tras una presunta mano de Vidal en el área blaugrana que el VAR finalmente descartó. El escenario parecía ideal para el Atlético, que disfruta como nadie en la disputa y en los partidos de empuje. Así lo demostró el tanto de Diego Costa, que llevaba meses sin catar el dulce sabor del gol y celebró con rabia el remate a la red de Ter Stegen tras un saque de esquina botado por Koke desde el perfil derecho del ataque rojiblanco y un salto en el que se comió a Rafinha. Esa fue la última acción del partido para el hispano-brasileño, al que los problemas físicos obligaron a abandonar el césped. Valverde buscó la reacción de la mano de Malcom y Dembélé, que parecía más que discutido por sus polémicas por actos de indisciplina en las últimas semanas y que acabó vestido con el traje de héroe para empatar el partido cuando ya agonizaba y que prolonga la sequía de Simeone frente al Barça, al que jamás ha derrotado en Liga como entrenador colchonero.

 

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