Jornada 3

Balaídos castiga la fórmula del Cholo

Balaídos castiga la fórmula del Cholo

El Celta venció por 2-0 al Atlético de Madrid en un encuentro en el que los colchoneros se mostraron inoperantes en ataque y acabaron pagando su racanería

JACOBO CASTROMadrid

El Atlético de Madrid cayó estrepitosamente en Balaídos ante el Celta de Vigo por 2-0 y sufrió la primera derrota de la temporada. El planteamiento timorato de Diego Simeone, con Stefan Savic de lateral derecho, el cual terminaría expulsado, fue arrasado por un Celta de Antonio Mohammed que demostró haber llegado a España, no sólo para ser noticia por su curiosa apariencia, si no para dar que hablar en cuanto al fútbol de su equipo.

Da igual lo que fiche durante el verano, da igual quién falte, da igual el rival. El plan de Simeone no varía. Ante la baja de Juanfran todas las miradas se dirigían a Arias. Incluso los más osados podían pensar en Thomas. Ni uno ni otro, la solución, que en un principio iba a ser Jose María Giménez, acabó siendo Savic, que formó como lateral derecho. La defensa de 5 del Celta invitaba a imaginar que era una táctica pensada por el Cholo para enfrentar la defensa de tres centrales de su rival. Ni mucho menos. El montenegrino formó en una defensa de cuatro en el flanco derecho. Su presencia en esa posición reflejó el desconcierto inicial de un equipo colchonero perdido en el césped de Balaídos.

El Atleti, pese a, en principio, tener una plantilla y un equipo mucho mejor que el de los pasados años, intenta repetirse una y otra vez. El partido de Balaídos fue el mejor ejemplo. Lo que pasa es que este sábado se encontró un rival que le salió respondón. El Celta de Mohamed es un equipo muy férreo, bien plantado con sus tres centrales, y contra los de Simeone demostró tener un plan muy bien preparado. La idea era clara, dejar que el Atleti tuviese el dominio en zonas puntuales del campo y buscar la contra. Eso sí, sin renunciar a tener la pelota. Un buen resumen de este plan fueron las primeras ocasiones del partido para los vigueses. Las dos para un Iago Aspas enrabietado tras su ausencia en la última lista de Luis Enrique. En la primera, una contra protagonizada por Maxi Gómez tras un mal repliegue colchonero terminó con un balón al de Moaña que remató fuera por poco. En la segunda, recibió un pase interior en una buena jugada de dominio del Celta, y terminó rematando al lateral de la red.

2 Celta

Sergio; Hugo Mallo, Roncaglia, Cabral, Araujo, Junior Alonso; Lobotka, (Brais, min. 81), Beltrán; Sisto (Okay, min. 69), Aspas, (Boufal, min. 87), Maxi Gómez

0 Atlético de Madrid

Oblak; Savic, Giménez (Arias, min. 67), Godín, Filipe Luis; Correa (Kalinic, min. 55), Thomas (Lemar, min. 55), Koke, Saúl; Griezmann, Diego Costa

goles
1-0 Maxi Gómez, min. 46; 2-0 Aspas, min. 52
árbitro
Mateu Lahoz (colegio valenciano). Amonestó a Lobotka, Júnior Alonso y Okay por parte del RC Celta; a Saúl, Thomas y Diego Costa por parte del Atlético de Madrid. Expulsó al jugador del Atlético Savic en el minuto 69 por doble tarjeta amarilla.
incidencias
partido correspondiente a la tercera jornada de la Liga Santander disputado en el estadio municipal de Balaídos ante 19.261 espectadores.

Sin embargo, el ímpetu celtiña cesó, y ahí apareció el viejo Atlético. No había chutado en los primeros 26 minutos, pero parecía que a partir de ahí se comenzaba a tejer su plan de toda la vida. Ese equipo que te va estrangulando poco a poco, que no te deja atacar, que te va ganando terreno, y que al final acaba rompiéndote con algún chispazo. Esos chispazos llegaron al final de la primera parte con la aparición de Antoine Griezmann entre líneas. Fue la simple aportación de un francés lejos de su mejor forma. Un disparo suyo rozando el palo, un remate de Giménez arriba, un tiro de Saúl peligroso... Ninguno fue dentro, pero la sensación antes del descanso era de que en los segundos 45 minutos se iba a ver un partido propio del 'Cholismo'.

Un error de Godín condena al Atlético

El problema vino al comienzo de la segunda mitad. La fórmula Simeone, que tantos éxitos le ha dado al Atlético durante los últimos años, camina sobre el alambre. Lo viene demostrando desde 2012. Para bien y para mal. Contra el Rayo, la pasada semana, salió cara. En Vigo, tocó cruz. En el minuto 46, Diego Godín resbaló en una jugada aparentemente fácil y dejó en bandeja el balón a Maxi para que encarase sólo a Jan Oblak. Ni la gran sombra del portero esloveno asustó al uruguayo, que anotó el 1-0. El plan se venía abajo. Ni tiempo tuvo Simeone para arreglar su planteamiento inicial. A los seis minutos Aspas cabeceaba sólo dentro del área y hacía el segundo, poniendo una losa terrible sobre la cabeza colchonera.

Con 2-0 y casi 40 minutos por delante, Simeone tuvo que deshacer lo hecho al principio. Sin embargo mantuvo su decisión más rocambolesca. Metió en el campo a Thomas Lemar y Nikola Kalinic por Ángel Correa y Thomas y mantuvo a Savic de lateral derecho. Quiso matizarlo posteriormente metiendo a Arias, sorprendentemente, por Giménez, el único central que parecía estar metido en el partido. El destino castigó al argentino, porque minutos después Savic vio la segunda amarilla tras una mano bastante discutible. Fue el final de un día para olvidar en el banquillo colchonero. El partido murió con la inoperancia del Atlético en ataque, mientras que el Celta, al que el VAR anuló un tercer gol de forma dudosa, pudo ampliar su ventaja claramente. La cara del Cholo en los últimos minutos del partido reflejaba el desconcierto que existe en el entorno colchonero. Con un equipo mucho mejor, con una gran inversión este último verano, el Atlético ha demostrado en los últimos dos partidos que quiere mantener la fórmula de los últimos años. El varapalo de Vigo, tras ni tirar a puerta, pone, por primera vez esta temporada, esa idea en entredicho.

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