Liga de Naciones

El 'dragon khan' de Lucho no tiene red

Luis Enrique, durante el partido en Zagreb./Antonio Bat (EFE)
Luis Enrique, durante el partido en Zagreb. / Antonio Bat (EFE)

Los errores defensivos están castigando el plan del asturiano, que recuerda ahora que el objetivo es la Euro 2020

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENEnviado especial a Zagreb

España juega sin red con Luis Enrique, reconocido admirador del vértigo vital y el 'dragon khan' como máxima expresión, y tras tres victorias, dos de ellas de prestigio, en Wembley y un 6-0 ante Croacia en Elche, los dos últimos encuentros saldados con derrota han generado dudas y decepción. «Es lo que hay. Cuando llegamos a la selección sabíamos la situación y estamos formando un grupo. Me encantaría estar en la fase final, pero el objetivo es la Eurocopa y en ello estamos. Hay cosas a mejorar», reconocía Luis Enrique nada más perder ante Croacia. «Me preocupan las posibles cosas que tengamos ajustar, pero me ha gustado mucho el equipo en la segunda parte. Le hemos dado la vuelta dos veces al partido. Hemos hecho ocasiones, hemos tirado al larguero, algunas parecían incluso imposible que no entraran. El fútbol no ha sido justo con nosotros», dijo el técnico, al que siempre le entusiasmó un fútbol más vivo que el de sus predecesores.

Muchos recuerdan su etapa en Barcelona, pero en Vigo, Roma y con el filial azulgrana ya se dieron partidos locos en los que la victoria no siempre cayó de su lado. Cuando tuvo jugadores decisivos en punta (como Leo Messi, Luis Suárez o Neymar) esos duelos agitados terminaron con sonrisa, pero en los otros banquillos no siempre fue así.

Con Luis Enrique esta selección, que aún engancha ya que hasta 11.313.000 personas vieron en algún momento el choque pegados a la televisión, tiene un claro problema defensivo.

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En sus cinco encuentros ha recibido ocho goles, cifra sólo superada por dos seleccionadores anteriores (Helenio Herrera con diez y José Ángel Berraondo Inchauisti, con doce). Seis de ellos llegaron en los dos últimos encuentros oficiales, cuando todos esperaban una clasificación para la 'final four' de la Liga de Naciones que parecía encarrilada tras las dos primeras jornadas.

Buena media anotadora

Ese registro ha evitado que el aumento de la pegada respecto a Rusia sea efectiva. Los 16 goles en cinco partidos no es un mal registro (solo mejorado por otros cinco seleccionadores previos, entre ellos Camacho con 20 y Lopetegui con 17) aunque se han fallado muchas ocasiones de gol. El ejemplo más cercano en suelo croata. «Realmente estoy contento con el partido, con la actitud de gol. Hemos conseguido generar muchas ocasiones de gol para ganar, algunas parecía increíble que no entraran, pero lo cierto es que no las hemos marcado. Estamos con la idea de seguir creciendo. Estas dos selecciones que son de las mejores del mundo deciden jugarnos al contragolpe, todos cerrados y salir a la contra. Inglaterra lo aprovechó con una eficacia espectacular y se puso 0-3, fuimos superiores. Hay cosas a mejorar. Estamos en un proceso de crecer, de probar, de ver jugadores jóvenes y de pensar si todo sale bien y empatan estaremos en la final four y si no a pensar en clasificarse para la próxima Eurocopa», dijo el técnico, que sí hizo autocrítica. «Me preocupan las posibles cosas que tengamos que ajustar. Los resultados son lo que son y el grupo ya sabíamos que era con alguna de las mejores selecciones del mundo. Estoy tranquilo. Veo áreas de mejora, pero cuando llegamos a la selección sabíamos la situación y estamos formando un grupo. Es un juego de errores, sobre todo nosotros cuando atacamos. Hay que aceptarlos porque forma del fútbol».

Desajustes entre zaga y meta

El asturiano torció el gesto cuando le preguntaron por David de Gea, ya que pese a todas las críticas que arrastra el portero del Manchester United desde el Mundial ni el técnico ni sus compañeros consideran que fuera el responsable de la derrota en esta ocasión. «No es un partido para criticar a nadie. En el campo no he visto que sean fallos de David», dijo Sergio Busquets tras el encuentro con gesto de sorpresa. Al meta, que no tiene buenos números desde Rusia con la selección, le achacan que no saliera por alto en la acción del 2-1, en una acción en la que tanto Morata como Ceballos reconocieron que habían perdido las marcas tras un córner botado en corto por Modric. Jedvaj estuvo sin marca en toda la jugada del córner del 2-1 pese a que había cuatro vigilancias individuales. En la foto sale Iñigo pero no era su hombre. Una situación algo reincidente en el 3-2, en el que Ramos se quedó pidiendo falta y rompió el fuera de juego, pero que es más dolorosa por lo visto ya en Sevilla. Luis Enrique cambió tres en defensa pero tampoco mejoró el asunto.

Busquets muy solo

Si se quiere hacer del vértigo un plan no puede estar tan confundida en las áreas, ya que atrás tuvo pérdidas como la de Sergi Roberto en el 1-0 muy graves. Perisic y Rebic dispusieron de otras opciones muy claras. Quizá España necesita más solidez, un sistema que le aporte más equilibrio ya que aunque en la previa dijo que se lo plantea, por el momento no ha probado a Rodri junto a Busquets, que cada vez parece más incapaz de sujetar todo el centro solo. «Hemos caído por los errores, nos han condenado. Hemos luchado cuando estábamos por debajo en el marcador e incluso hemos empatado. Era un rival que venía con ganas de venganza y creo que hemos sido mejores pero no ha podido ser».

Ceballos, de lo mejor de España, sufre como Saúl en las transiciones defensivas si debe llegar tan arriba. «Fuimos blandos en ataque y en defensa. Justo cuando mejor estábamos encajamos el segundo y respondimos de nuevo. Pero eso nos condenó. Tuvimos errores defensivos. A ver si empata Croacia en Wembley y estamos en esa final», confía el madridista.

Rakitic, un hombre clave con Luis Enrique en el Barcelona, sacó la cara por su exentrenador como ya hiciera en Elche. «Que España va a llevar el peso del juego es bastante normal. Juegan como un equipo que trabaja día a día juntos. Nosotros hemos tenido que estar juntitos y compactos esperando a que llegara nuestro momento. Hicimos un gran esfuerzo. Merecíamos esta victoria también después de cómo fue el partido. Disfrutamos mucho».

En Zagreb, La Roja jugó a la ruleta rusa en la segunda parte, buscó el triunfo con solo dos defensas en su campo (Sergi Roberto e Iñigo) cuando era Croacia la que más necesitaba la victoria. «Ha sido un partido muy loco. Por tramos pudimos ganar y perder. Caímos, pero no lo merecíamos. Es fútbol. Ellos tiraron de orgullo y carácter, al final tuvieron suerte. Nosotros siempre quisimos ganar. Queríamos los tres puntos para clasificarnos para estar en la final a cuatro. Ahora no se valora, pero luego se le dará más bola».

Caras largas y sin Ramos

En el seno del equipo español había caras largas antes de abandonar Zagreb. En la expedición no estaba Ramos, que se marchó justo después del partido después de que la Federación anunciase que había jugado con molestias que arrastraba desde el partido en Pilsen ante el Viktoria y que quedaba liberado de ir a Las Palmas «por precaución».

El capitán dejó el Maksimir Stadion y se marchó directo de madrugada sin ni siquiera montarse en el autobús del equipo que iba camino del Hotel Sheraton para descansar hasta el mediodía del viernes. La decisión, por tanto, parecía más que meditada y acordada con el cuerpo técnico y médico. Ahora a España, que verá «en una pantalla» junta el duelo del domingo entre ingleses y croatas ya que les pillará justo a la hora de comer (14 horas), le toca esperar un empate en Wembley.

Incluso el técnico dice que al final la derrota en ese aspecto de esperar casi puede ser mejor que un 2-2. «Pues sí, mira, visto así; si hubiésemos empatado Croacia no hubiese podido ser primera. De este manera puede quedar primera y hemos visto el potencial que tienen. ¿Por qué no? Podría ser. Ambos tienen que ganar. Veremos qué pasa». Si no se produce la carambola, España tendrá en esas fechas en las que se juega la 'final four' el tercer y cuarto partido de la fase de clasificación para la Euro 2020, el «objetivo real» de este grupo según recordó el propio preparador gijonés.

 

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