Liga de Naciones

España cae en la ruleta rusa de Zagreb

Los futbolistas españoles, cariacontecidos. /Marko Djurica (Reuters)
Los futbolistas españoles, cariacontecidos. / Marko Djurica (Reuters)

Un gol en la prolongación de Jedvaj deja la clasificación de La Roja para la 'final four' a expensas de un empate de Croacia en Wembley

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENEnviado especial a Zagreb

España cayó en casa de la subcampeona del mundo en un partido loco que debió haber ganado pese a que nunca estuvo por delante en el marcador. Cuando logró el empate mostró ambición por lograr la victoria, optó por el vértigo que tanto le gusta a Luis Enrique y en el intercambio de golpes Croacia, que volvía a jugar ante su afición por primera vez desde el éxito veraniego en Rusia, fue más efectiva que una selección española que perdonó sus opciones y volvió a demostrar que tiene un serio problema defensivo. La hinchada arlequinada disfrutó del triunfo de los suyos que manejaron mejor un final con las pulsaciones alteradas y que les concede esperanza de meterse en la lucha por el trofeo de esta primera Liga de Naciones. A España le queda ahora ver la última jornada final en Wembley y rezar porque se produzca la carambola entre croatas e ingleses.

Nada hacía pensar hace dos meses, tras la victoria en Londres y la goleada en Elche, que estaría en esta situación. Ya no depende de sí misma. El patinazo en Sevilla cuando la clasificación parecía inminente le ha costado caro. Aquella noche España fue un queso gruyere en defensa y pese a que Luis Enrique la mutó con el regreso de Alba, Iñigo Martínez y su preferido, Sergi Roberto, como lateral diestro, el plan no mejoró.

Para Croacia, ese país en el que deportivamente no hay nada imposible pese su exiguo tamaño, el reto tremendo planteado (lograr dos triunfos consecutivos en cuatro días) está más cerca tras resarcirse de la goleada en Elche. Dalic dejó claro en la previa que saldría con un once que al verse iba a ser «el que todos hubiesen puesto». En él faltaban los tres héroes (Corluka, Subasic y Mandzukic) que anunciaron su adiós en verano -y que en los prolegómenos recibieron un homenaje- tras rozar la gloria y el lesionado Pivaric. Brozovic se mantuvo, ya que es clave dado que permite que Modric-Rakitic no tengan que recorrer tanto campo. Kramaric fue la referencia arriba.

3 Croacia

Kalinic, Vrsaljko, Lovren, Vida, Jedvaj, Modric, Rakitic (Vlasic, min. 67), Brozovic, Perisic, Rebic (Brekalo, min. 74), y Kramaric (Pjaca, min. 87).

2 España

De Gea, Sergi Roberto, Sergio Ramos, Iñigo Martínez, Jordi Alba, Busquets, Saúl (Suso, min. 75), Ceballos, Aspas (Morata, min. 64), Rodrigo (Asensio, min. 61) e Isco.

Goles:
1-0: min. 54, Kramaric. 1-1: min. 57, Ceballos. 2-1: min. 69, Jedvaj. 2-2: min. 78, Ramos, de penalti. 3-2: min. 93, Jedvaj.
Árbitro:
Alexey Kulbakov (Bielorrusia). Amonestó a Perisic y Busquets.
Incidencias:
Maksimir Stadion. Casi lleno. 33.018 espectadores, de ellos unos 300 españoles. Cuarta jornada en el grupo 4 de la Liga A de la Nations League. En los prolegómenos del partido la federación Croata, con su presidente Davor Suker, homenajeó a los internacionales Corluka (103 partidos), Subasic (44) y Mandzukic (89) por su trayectoria en la absoluta. España jugó de gris/celeste y pantalón blanco con Croacia de negro y azul. Primer partido de los balcánicos ante su afición después del subcampeonato mundial en Rusia. Duelo declarado de alto riesgo.

Perisic, peligro constante

La primera falta la hizo Croacia, que en septiembre, a pesar del 6-0, perdonó varias ocasiones con 0-0 en el marcador. Luego apenas mostró carácter en Elche. Esta vez no iba a ser así. La grada se lo contagiaba cantando. Tras recibir goles en siete partidos consecutivos, Croacia se protegió en un 4-1-4-1 contra Inglaterra con idea clara de dejar la puerta a cero defendiendo muy juntos, con muchas ayudas. Repitió y además Perisic, el guerrero de la fe inquebrantable que ya había amargado a La Roja en la Euro 2016, tuvo la primera clara del partido, tras irse de Sergi Roberto y golpear duro a puerta pero la bola terminó en el poste tras despejar con acierto De Gea. La 'gallina', que sale por los dos perfiles, repitió bicicleta y disparo antes del primer cuarto de hora, varió de palo pero se le fue cruzada sin que Kramaric la remachase. España sufría ya que por la otra banda también entraba Rebic. La Roja se presentaba en la frontal pero no llegaba a incordiar a Kalinic, que solo tuvo protagonismo en un posible penalti que pidió Aspas antes de llevarse un golpe en las costillas del meta al caer.

Más información

Croacia estaba mejor y superaba con facilidad la presión de España, algo lenta que no robaba con los tres de arriba ni tampoco gobernaba el duelo aunque fuera ganando minutos de posesión. Rakitic y Modric se escalonaron gracias al trabajo de Brozovic y entre líneas hacían daño a los interiores españoles, que no ofrecían movimiento para generar ventaja desde abajo y soltarla en largo significa perder la posesión. Ceballos, que tuvo una pugna brazos en alto con Modric olvidando que comparten caseta en Madrid, no se asociaba con Saúl y tampoco con Isco, algo desaparecido entre líneas quizá por falta de ritmo. Además vivían temblorosos cada vez que Perisic entraba en contacto con la pelota tras las recuperaciones locales.

La mejor combinación vino tras un pelotazo de Rodrigo que Alba, con un control estratosférico, convirtió en una internada cuyo centro terminó en las manos del portero. España mejoró algo hasta llegar al descanso, disfrutando de la posesión, saliendo más rápido y con buenas asociaciones, pero le faltó tino desde lejos. Isco, en el añadido previo a la arenga de Lucho, obligó a Kalinic a desviar a córner.

Locura tras el descanso

Tras el descanso todo se agitó. España encajó tras un error defensivo increíble de Sergi Roberto al prolongar una pelota ante Perisic, que de cabeza dejó solo a Kramaric para que fusilase en el mano a mano ante De Gea. España, como pasó en Wembley, reaccionó en la siguiente acción de la mano de Ceballos. El andaluz llegó al área para remachar tras arrancar el juego y después de que Aspas e Isco combinasen al primer toque. Entró el asunto en un ida y vuelta, con llegadas sin remates a puerta y en el que Luis Enrique pensó que Asensio, con el '10' a la espalda, podía ser decisivo. La opción la tuvo Aspas, en un centro de Sergi Roberto mal despejado por Vida y que el gallego mandó al travesaño con la uña. Se fue cabizbajo y entró Morata en un Maksimir casi silencio, ya que los decibelios decrecieron viendo que España se iba a por el partido. A Isco le pudo el ansia en una bola revuelta en el área. Ahí estuvo el billete para la 'final four', ya que poco después Jedvaj aprovechó un córner en corto puesto por Modric al segundo palo y en el que entró sin oposición de nadie a cabecear a la red después de que todas las marcas saltasen por los aires.

Tuvo la sentencia Rebic pero De Gea se hizo grande para mandar a córner un mano a mano tras 40 metros de carrera del extremo croata, que se fue a la ducha para que Berkalo entrase a sujetar la victoria. No lo logró porque España, ya con Suso por Saúl y sin red en el centro del campo, tuvo el empate en la cabeza de Morata pero la bola se quedó en la línea. Casi en el mismo sitio en el que Vrsaljko puso la mano para evitar que nadie rematase un centro de Alba. Ramos no optó por el estilo Panenka pero acertó desde los once metros.

Tuvo fe en la remontada España, que defendía con dos, y pisó el área con slaloms de Asensio y con Ramos convertido en '9'. El duelo estaba roto, podía caer de cualquier lado y cuando se intuía el empate llegó el primer doblete de Tin Jedvaj desde que es profesional. Este resultado obliga a España a rezar porque Croacia, en su deseo de ser primera, empate en Wembley. Una carambola que dejaría sin premio a Inglaterra y que descendería a la Liga B a los bravos arlequinados.

 

Fotos

Vídeos