GP de Azerbaiyán

Bottas saca la 'pole' de la accidentada clasificación de Bakú

Bottas saca la 'pole' de la accidentada clasificación de Bakú

El finlandés supera 'in extremis' a Hamilton en una sesión marcada por los accidentes de Kubica y Leclerc en la misma curva y con Sainz décimo en la parrilla

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

Todas las miradas estaban puestas en Lewis Hamilton y en Sebastian Vettel, pero como ha demostrado muchas otras veces, es cuando no tiene los focos sobre él cuando mejor lo hace. Valtteri Bottas se hizo con la octava pole de su carrera deportiva con un tiempo memorable, un 1:40.495 en el que maximizó un error crítico de su compañero en el último intento de la Q3. El pentacampeón, que probó varias veces una de las pocas escapatorias del circuito, erró en el momento clave, y eso que tenía ya rendido a su gran 'enemigo', Sebastian Vettel.

La discreción con la que Bottas está cuajando su mejor inicio de temporada en la Fórmula 1 va de la mano del caos que reina dentro de Ferrari. Mientras que en mercedes han sabido cuajar cuatro dobletes en parrilla en cuatro carreras, en la Scuderia han visto cómo por unas cosas o por otras la superioridad que muestran en los entrenamientos libres no se convierten en poles.

Esta vez ha sido un error de Charles Leclerc el que ha marcado el devenir de la clasificación. La presión que hay en la Scuderia está en ambos lados del 'box', y tanto Sebastian Vettel como su compañero son protagonistas de las miradas de los tifosi, y esta vez ha sido el monegasco quien no ha estado a la altura. El 'rookie' pagó la novatada de verse como gran favorito para le pole estrellando su SF90 contra las protecciones de la curva 8 del trazado azerí. Esas protecciones aún estaban 'frescas', ya que instantes antes Robert Kubica había dejado empotrado su Williams en esa misma zona.

El enfado de Leclerc era absoluto, y sólo pudo pedir perdón y asumir toda la culpa del golpe. «Soy estúpido, soy estúpido», se lamentaba por la radio. A su vuelta a boxes se encontró con los mecánicos, que le consolaban a sabiendas de que su actuación este año le ha granjeado el respeto de todos los presentes, tanto de su propio equipo como de sus rivales. El gran beneficiado de esta situación es un Vettel que, salvo imprevisto, no tendrá que ver cómo las órdenes de equipo juegan a su favor, ya que Leclerc partirá varias posiciones por detrás de él. Sólo la habitual ciclotimia de la Scuderia podría ponerles a ambos juntos.

Las dos banderas rojas que provocaron sendos accidentes provocaron dos parones que cortaron la concentración de sus pilotos, pero vistos los precedentes muy pocos se atrevieron a apretar. Sebastian Vettel, por ejemplo, a sabiendas de que un fallo podía costarle muy caro a sus aspiraciones y que no tiene margen para fallar, no apretó en la última parte. El tercer puesto de salida es más que aceptable, vistos los precedentes, y que en cualquier momento puede haber un fallo en el sinuoso trazado azerí.

Sainz, superado y desquiciado

Carlos Sainz tiene como gran objetivo salir de Bakú con sus primeros puntos de la temporada y, de paso, los primeros con McLaren. Sin embargo, no lo hará desde la mejor posición posible. El madrileño se vio eliminado en la Q2 después de que le perjudicara una bandera amarilla que le sacaron a Kevin Magnussen por un error que le obligó a aflojar. Si bien Sainz no había marcado una vuelta óptima antes, con este problema se quedó a sólo 18 milésimas de clasificar para la Q3, algo que sí hizo su compañero Norris. El británico saldrá en una buena 7ª posición, en la que puede brillar a poco que le acompañe la suerte.

«Ya sabemos lo que pasa cuando vas detrás de un Haas... Imagina el cabreo que tengo. Empieza a ser cansino que los errores de los demás nos terminen afectando», estalló un Sainz más enfadado de lo normal. Su 10º puesto (arrastra sanción Giovinazzi, que le superó) es un buen sitio de partida para puntuar, máxime cuanto tiene por delante a pilotos que sufrirán y siempre que la mecánica y la suerte le acompañe.

El que no falla aquí, y parece estar envuelto en un idilio con el asfalto de Bakú, es Sergio Pérez. El mexicano clasificó en una gran 5ª plaza que pone más de manifiesto la diferencia de nivel con su compañero, un Lance Stroll que se quedó en la Q3 y van siete Grandes Premios consecutivos. 'Checo' logró en 2018 un podio que, a poco que le salga la carrera de cara, puede repetir este domingo.