Más de 123.000 empresas cobran un 'bonus' de 1.260 euros por su baja siniestralidad

La Seguridad Social destinó 155 millones a pagar una reducción de cuotas a estas compañías, un incentivo que para 2019 se ha suspendido

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

Tener una baja siniestralidad tiene premio para las empresas. O mejor dicho, tenía, puesto que el actual Gobierno ha suspendido para este ejercicio este incentivo que se puso en marcha en 2010 -con una modificación posterior en 2017-­ para tratar de reducir los accidentes de trabajo. Así quedó aprobado en el Real Decreto del pasado 28 de diciembre, con el argumento de que habían comprobado que produce «distorsiones» y una «desproporcionada disminución de ingresos» en el sistema de la Seguridad Social.

Concretamente, la Tesorería pagó el pasado 11 de abril más de 155 millones de euros a la mutuas por el incentivo que resulta de reducir las cotizaciones a las contingencias profesionales de las empresas que en 2017 contribuyeron especialmente a la disminución y prevención de la siniestralidad laboral. Esta cantidad se les abonará a un total de 123.182 compañías, por lo que supone una media de 1.260 euros a cada una.

La cuantía del incentivo es del 5% del importe de las cuotas por contingencias profesionales de cada empresa correspondientes al periodo de observación, que puede ser de hasta cuatro años, con posibilidad de reconocer un incentivo adicional del 5%. Hasta ahora se beneficiaban de esta reducción en las cuotas las empresas que, habiéndolo solicitado, tuvieran una siniestralidad «claramente inferior» a la media de su sector. Eso sí, para poder acceder a este 'bonus' se les exigía estar al corriente de sus obligaciones con la Seguridad Social, no haber sido sancionadas y haber cotizado durante un periodo de observación de hasta cuatro años con un volumen total de cuotas por contingencias profesionales superior a 5.000 euros.

La mayor parte de empresas beneficiadas son catalanas (23.486), seguidas de las andaluzas (17.839) y madrileñas (14.290). Sin embargo, el mayor importe correspondió a Madrid, adonde fue a parar una cuarta parte del presupuesto.