El turismo rural burgalés pierde a uno de cada cinco viajeros en el mes de agosto

Cartel identificativo de casa rural./BC
Cartel identificativo de casa rural. / BC

Las pernoctaciones, en cambio, rozan el máximo histórico y la estancia media sube hasta los 3,25 días

César Ceinos
CÉSAR CEINOSBurgos

Burgos perdió este agosto a uno de cada cinco viajeros que se alojó en establecimientos de turismo rural. En el pasado mes, estos negocios ubicados a lo largo y ancho de la provincia fueron utilizados por 13.316 personas, un 20,78% menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior.

Esta caída estuvo provocada por el descenso de los visitantes extranjeros, que bajaron en un 59,41% hasta quedar en 1.584 turistas. Menos pronunciado fue el decrecimiento de los turistas nacionales, que únicamente disminuyeron en un 9,08% y se quedaron en 11.732, según la encuesta de ocupación en alojamientos turísticos que publica el Instituto Nacional de Estadística.

La cifra de 13.316 viajeros, pese a la caída de la quinta parte respecto a doce meses antes, es la tercera mejor registrada en Burgos al menos desde 2005, año en el que el INE empezó a difundir información relativa al uso de hoteles rurales, posadas y casas rurales. El dato más alto fue, precisamente, el de agosto de 2017, cuando Burgos recibió a 16.808 clientes de turismo rural. Entre medias queda el número de agosto de 2016, que fue de 13.393 visitantes.

El movimiento de turistas que durmieron en establecimientos rurales de la provincia chocó con el experimentado en el conjunto de Castilla y León, que creció en un 3,22% en relación con el octavo mes del año pasado y alcanzó los 114.886, de los cuales, 102.943 fueron españoles y 11.943 residentes en el extranjero. Además, Burgos fue el territorio regional que peor se comportó. En el lado contrario se situó León, que anotó un crecimiento del 55,51%, y Zamora (17,16%).

Aumento de la estancia media

En cambio, el número de pernoctaciones descendió un ligero 0,68% en comparación con agosto de 2018 hasta las 43.325, lo que significa que la cifra sigue estando cerca del récord (43.622) marcado doce meses antes.

Este hecho, unido a la caída de los visitantes, provocó que aumentara la estancia media de los turistas en los establecimientos rurales hasta los 3,25 días, cuando en el mismo mes del periodo anterior fue 2,60 días. Se trata de la cifra más alta desde agosto de 2014, cuando los visitantes pernoctaron en casas rurales, hoteles rurales y posadas una media de 3,49 días.