El alza de la demanda de luz del coche eléctrico «no fundirá los 'plomos'» del sistema

Modelo de coche eléctrico enchufable de Renault. /R. C.
Modelo de coche eléctrico enchufable de Renault. / R. C.

Red Eléctrica estima que los coches enchufables elevarán un 25% la necesidad de electricidad hasta 2050, aunque el sistema lo aguantará sin tener que tomar medidas excepcionales

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

¿Optar entre encender la lavadora o cargar el coche para tenerlo listo el día siguiente? En principio, no hará falta. Con ese ejemplo tan gráfico, el presidente de Red Eléctrica, Jordi Sevilla, ha garantizado que el suministro de energía será lo suficientemente amplio como para aguantar el tirón del vehículo eléctrico durante los próximos 30 años, el periodo en el que se prevé la descarbonización total del mercado automovilístico con una fuerte apuesta por los turismos enchufables. El ritmo de sustitución que protagonizará el parque se ralizará de tal modo «que no va a suponer ningún riesgo de alimentación eléctrica para los consumidores», ha explicado Sevilla. «Si todos se enchufan en horas punta, no se van a fundir los 'plomos'», ha afirmado gráficamente.

A juicio del presidente de Red Eléctrica, con la aportación de energía que provendrá de las nuevas instalaciones renovables -fotovoltaicas y eólicas, básicamente-, así como con las soluciones de almacenamiento que se desarrollarán a medio plazo y la ampliación de las interconexiones con otros países, harán posible incorporar una demanda de coches eléctricos que irá aumentando a un ritmo del 1% anual. También confían en el auge del autoconsumo -una opción con la que esos hogares o empresas no tirarían de la red general- para evitar los apagones. En 2050, cuando se prevé la desaparición de los vehículos de combustible, la necesidad adicional de tirar del enchufe por parte de estos modelos será del 25% con respecto a la actual.

El sistema peninsular puede absorver en estos momentos puntas de demanda de hasta 45.000 megavatios (Mw) en días extremos de invierno o verano. La potencia instalada se encuentra en alrededor de 100.000 Mw, sobre todo tras la fuerte implantación de los ciclos combinados durante la etapa de crecimiento económico. Eso sí, aún está pendiente de resolver la cuestión de las nucleares, que son la primera fuente de aportación de luz en la actualidad -inyectan entre un 20% y un 25% del total-, así como la de las centrales de carbón -entre un 15% y un 20%-.

En sus previsiones sobre el futuro del coche enchufable, Red Eléctrica estima que de los cerca de 5.000 puntos de recarga que existen activos en la actualidad se llegará a las 110.000 'electrolineras' hasta 2033 en las áreas urbanas. De todos ellos, la mitad serían de acceso público y la otra mitad privados. En concreto, durante los próximos cinco años la red se ampliaría hasta los 60.000 o 90.000 puntos durante los próximos cinco años, para después ir aumentando de forma más pausada. En el caso de los puntos en carreteras, superarían los 8.000 en los próximos cinco años, según las estimaciones de la compañía.

El parque de vehículos eléctricos se encuentra censado actualmente en unas 25.000 unidades, aunque el crecimiento de sus ventas es cada vez mayor. Hasta noviembre, los híbridos y eléctricos suponían un 6% de las matriculaciones de este año. Los cálculos de Red Eléctrica estiman que ese parque crecerá a un ritmo que supondrá los 2,4 millones en circulación en 2030 y los 24 millones en 2050.

Para cumplir con estas previsiones, Red Eléctrica ha firmado un acuerdo de colaboración con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) para dar asistencia técnica a los ayuntamientos, promover el uso del coche eléctrico en todo el territorio y facilitar la instalación de puntos de recarga públicos. A pesar de esta estrategia, Sevilla reconoce que existen «intereses espurios» contra el darrollo del coche eléctrico, una realidad encubierta que ha atribuido a «los perdedores que existen en todo proceso de transición» como el energético.

 

Fotos

Vídeos