Hipotecas más baratas, pero ni un céntimo por los depósitos

Oficina bancaria. /R. C.
Oficina bancaria. / R. C.

Las medidas aprobadas por el BCE dan un respiro a las familias con créditos, mientras se aproxima la posibilidad de que la banca llegue a cobrar por los ahorros

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Los ciudadanos pueden respirar tranquilos durante una nueva temporada tras conocer las medidas de política monetaria aprobadas por el Banco Central Europeo (BCE) para los próximos meses. El mensaje ha sido claro con los tipos: «El consejo de gobierno espera ahora que los tipos de interés del BCE continúen en sus niveles actuales o más bajos hasta que se aprecie que la perspectiva de inflación converge de forma robusta a un nivel cercano, pero por debajo del 2%». Quienes más se benefician de los estímulos aprobados por la institución presidida por Mario Draghi siguen siendo las familias endeudadas a través de hipotecas. Sus cuotas seguirán bajando, como lo han hecho, en mayor o menor medida en los últimos meses. Se trata del colectivo que ha visto cómo han podido hacer frente de forma más holgada a sus compromisos con el banco desde que en 2013 el BCE iniciara una rebaja de tipos clave para entender la caída de la morosidad en los créditos para vivienda.

¿Quién sale ganando y cuánto? Con el reforzamiento de los tipos en mínimos, los recibos de las hipotecas deberían continuar la senda descendiente entre los titulares a los que les corresponda revisar sus préstamos. Lo harían, eso sí, quienes tengan contratadas hipotecas variables referenciadas al euríbor. Porque este indicador ya venía anticipando parte de los anuncios que hoy ha realizado el BCE con sucesivas caídas que le han llevado a situarse en mínimos históricos. Con el indicador situado en el -0,37% (así es cómo cerraba ayer, a la espera de las decisiones de la institución monetaria), quienes revisen este mes su hipoteca pagarán entre 12 y 15 euros menos de cuota al mes con respecto a lo que venían abonando hasta ahora.

¿Qué pasará a partir de mañana? El cálculo está realizado para un crédito medio de 123.000 euros, financiado a 22 años vista y con un diferencial de un punto sobre el euríbor. Ese hogar pagará unos 495 euros al mes frente a los 510 que podría estar abonando hasta ahora. En un año se habrá ahorrado entre 150 y 180 euros. Además, los analistas no descartan que el principal índice hipotecario que se utiliza en España -el euríbor condiciona al 90% de las hipotecas variables-, siga profundizando en los mínimos ya registrados. De hecho, cerró agosto en una media del -0,35%, después de situarse en el -0,28% en julio o en el -0,19%.

Más créditos hipotecarios sin intereses. Ningún experto descarta que pueda descender más allá del -0,40%, lo que implicaría nuevos descensos de los recibos mensuales, aunque cada vez serían más imperceptibles para los ciudadanos. Porque a medida que sigue cayendo el euríbor, el tipo de interés total que se aplica a la hipoteca tiene un suelo que es el del 0%. De hecho, una pequeña parte de los préstamos en vigor apenas pagan ya intereses al tener un diferencial que, junto al euríbor en negativo, no alcanza ni siquiera ese 0%.

¿Cómo se beneficiarán los nuevos préstamos? Quienes necesiten financiación tanto para adquirir una vivienda como para realizar alguna compra de su vida diaria (electrodomésticos, muebles, e incluso vehículos) lo van a tener un poco más fácil, gracias a que los tipos de interés de los préstamos que ahora se comercializan siguen siendo más baratos, aunque su concesión depende de los criterios de la banca. Esos tipos ya estaban anticipando nuevas rebajas del precio oficial del dinero del BCE. En julio, el interés medio de las nuevas hipotecas volvió a caer por debajo del 2%, mientras que el de los créditos al consumo se situó en el 7,2% y el de las tarjetas de crédito en el 19,7%, según el Banco de España.

¿Cómo influyen las nuevas compras masivas de deuda en las empresas? La decisión del BCE de retomar la adquisición de activos de deuda por un valor de 20.000 millones de euros al mes también supondrá una reducción de los intereses. Al adentrarse en este mercado de deuda, se estima que bajen los tipos de los títulos soberanos (letras, bonos y obligaciones del Estado, en el caso de España) y se desinflen aún más los costes financieros que asumen las grandes empresas. De forma indirecta, los tipos que aplican los bancos a las pymes en sus créditos seguirán reduciéndose, uno de los objetivos del banco central para mantener dinamismo en la economía.

¿Y qué hay de los depósitos y su retribución? La otra cara de la moneda que ofrece el mantenimiento de las políticas monetarias del BCE perjudica directamente a los ahorradores. Salen perdiendo porque seguirán viendo cómo su dinero no es remunerado en prácticamente un céntimo si lo tienen en depósitos o cuentas corrientes. Son los productos perjudicados por los estímulos monetarios, más aún con la penalización que la institución ha establecido sobre las cuantías que los bancos depositan en el propio BCE: pasará del coste del -0,4% actual al -0,5% a partir de noviembre, aunque de forma escalonada. El interés medio de estos productos se mantiene en el entorno del 0% desde hace varios años. No hay otra posibilidad. La única alternativa pasa por destinar esos ahorros a productos como los fondos de inversión, los planes de pensiones o las acciones de Bolsa, con el riesgo que esas transacciones pueden conllevar.

¿Pagaremos por tener el dinero en el banco? La situación ha llegado a tal extremo que parte de la banca ya cobra a algunos de sus grandes clientes (empresas, corporaciones, etc.) por el dinero que tienen en depósitos. Son casos todavía excepcionales, pero los directivos del sector vienen augurando que si el BCE mantiene estas políticas no tendrán más remedio que comenzar a cobrar a los clientes minoritarios por sus ahorros.