Carrera entre España y Francia por el AVE 'low cost'

Varios trenes de alta velocidad de Renfe estacionados en la estación de AVE de Alicante. / Alberto Ferreras
Varios trenes de alta velocidad de Renfe estacionados en la estación de AVE de Alicante. / Alberto Ferreras

Renfe y su homóloga SNCF rivalizan en sus proyectos de trenes a precios bajos, aunque «sin pérdidas», cuando en 2020 se liberalice el mercado

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

Todavía restan casi 21 meses para que el mercado ferroviario de transporte de pasajeros se abra a la competencia en toda la UE, y dos de los principales Estados miembros ya anuncian entre líneas una guerra comercial velada. El primer escenario sería España donde la operadora pública Renfe mantiene aún su monopolio, pero su homóloga francesa aspira a romperlo.

El martes pasado la empresa SNCF confirmaba que lleva tiempo negociando con la compañía española ILSA, filial de Air Nostrum que desde septiembre tiene autorización de Competencia para operar en la línea de alta velocidad entre Madrid y Montpellier (Francia), lo que en la práctica le permitiría competir en el corredor del AVE a Barcelona. También ha hablado con Acciona, grupo que asimismo tiene previsto participar en ese proyecto con una inversión global de cerca de 500 millones para adquirir nuevos trenes.

La operadora estatal francesa tiene flota propia, aunque matizan que aún no hay acuerdo «satisfactorio». Su propuesta principal es «una oferta más barata» de AVE, algo que ya lleva seis años explotando en Francia con sus trenes de bajo coste Ouigo. Su llegada ha disparado la demanda en el país vecino desde 90 a 120 millones de pasajeros, y el 65% de los clientes de su oferta 'low cost' paga menos de 25 euros. Sin embargo, las compañías ferroviarias públicas de Alemania (Deutsche Bahn) e Italia (Treneitalia), también interesadas en entrar en otros mercados europeos, no tienen una oferta similar.

«El beneficio justo»

En España ven mercado para hacer algo parecido, pero desde Renfe dicen que su homóloga francesa aún «pierde dinero» con el Ouigo, algo que niegan en la SNCF. El presidente de la empresa española, Isaías Táboas, presumió este jueves al respecto de que su AVE de precios bajos, «compatible» con mantener el clásico, «tendrá el beneficio justo para mantener el servicio, un margen aunque sea pequeño, y que gane dinero, aunque no sea mucho». Su precio medio podría rondar los 30 euros según el trayecto.

Estará en marcha «unos meses antes» de la liberalización, prevista para el 14 de diciembre de 2020, y operaría en cinco de los diez corredores de alta velocidad, según anunció Táboas. La idea esa reducir, «sin pérdidas», el tiempo que se tarda en realizar el mismo trayecto en automóvil y restarle de esta forma pasajeros.

Además, frente a sus posibles competidores cuenta con la ventaja de que ya cuenta con material rodante propio -según la CNMC sus rivales pueden tardar hasta dos años en resolver este problema salvo que tengan ya flota propia- y «no dependemos» de nuevos encargos de trenes para lanzar el nuevo servicio. Renfe se plantea incluso «dar un salto adelante» y, a medio plazo, también entrar ella a competir en servicios similares al AVE en otros países europeos.

En España, eso sí, sus rivales deberían a empezar a tramitar sus solicitudes a partir de junio dentro del llamado «Procedimiento de petición de capacidad ferroviaria», que tramitará Competencia en paralelo a otro similar que llevará a cabo ADIF, el ente público que gestiona toda la red ferroviaria y también las estaciones.