Castilla y León se fortalece mediante la innovación y la reindustrialización

Gerardo Gutiérrez, Presidente de Investigación y Control de Calidad; César Pontvianne, Presidente de Empresa Familiar; Carlos Martín Tobalina, Viceconsejero de Economía y Competitividad; Luis Lombana, Director general de Fiscoterra y Alberto Fernández, Director de operaciones de Tvitec System Glass. / Rodrigo Jiménez

Empresa y Administración regional debaten sobre formas de hacer más eficiente la financiación

Jesús Domínguez
JESÚS DOMÍNGUEZValladolid

Los más de 94.000 kilómetros cuadrados de extensión de Castilla y León acarrean desequilibrios inevitables en planos como el económico, en el que la Junta de Castilla y León, a través de diferentes planes de financiación y apoyo a las empresas, trata de ejercer de contrapeso para que las bielas del engranaje económico de la región se muevan a un ritmo, si no semejante, por lo menos sí acompasado, máxima que vinieron a confirmar los distintos agentes del sector presentes en una jornada de análisis celebrada en la Hemeroteca de El Norte de Castilla, con el patrocinio de Sodical, sobre financiación para la reindustrialización y el emprendimiento innovador.

Las dificultades motivadas por la amplia superficie que abarca la comunidad son combatidas con cinco planes de reindustrialización con los que se trata de fomentar el crecimiento de las empresas locales y «reivindicar los recursos endógenos» de Castilla y León, explicó Carlos Martín Tobalina, viceconsejero de Economía y Competitividad, para quien «Castilla y León se debe a lo que nos da el terreno». De ahí, los 17 millones de euros empleados, que serán incrementados en 32 más a través de Sodical con el objetivo de «reconocer y de trabajar sobre esos desequilibrios», así como de buscar «el crecimiento del tejido común».

Si la tendencia era de apoyo a multinacionales, sin renunciar a ellas, la Junta se ha fijado en el modelo que se viene aplicando en Alemania desde hace treinta años, mediante el cual se busca hacer más grandes a las empresas locales que, a su vez, deben hacer un ejercicio adaptativo a la hora de querer crecer, destacado por la innovación tecnológica y por la adaptación al mercado incluso internacionalizándose. «Si somos capaces de impulsar un crecimiento razonable, equilibrado y anclado a la localidad, conseguiremos que no sea necesario emigrar», cree Martín Tobalina. Y los datos resultantes del protocolo firmado con la Asociación Empresa Familiar de Castilla y León avalan esta teoría: la inversión realizada en los 30 proyectos desarrollados hasta el momento ha supuesto la creación de 1.650 nuevos empleos y que el objetivo de crecimiento del 5% se haya disparado hasta el 27,8%.

En todo este trayecto, Empresa Familiar ha sido un compañero de viaje con el mismo objetivo de mover el engranaje de la economía de la región. Frente a la consideración de empresa pequeña que se tiene de aquella nacida y enraizada en la comunidad, dicho ente trabaja con la Junta en dotar a las empresas de instrumentos que permitan su crecimiento, a partir de la clara premisa de que esta necesidad no entiende de colores políticos. «Sería algo muy bueno que todos los grupos parlamentarios tuvieran el mismo proyecto de región, y Empresa Familiar tiene que formar parte de ello», afirmó su presidente, César Pontvianne, quien contextualizó más todavía sobre las políticas aplicadas: «En los planes del Gobierno central está el crear 1.000 empleos y en Castilla y León se han creado nada menos que 1.680. Si queremos seguir creciendo, la colaboración público-privada es vital. Si queremos continuar haciéndolo fuera de Castilla y León, debemos destacarnos a través de la tecnología».

Tvitec System Glass, ejemplo

Así lo viene haciendo desde su nacimiento en 2008 la empresa Tvitec System Glass, enclavada en la zona del Bierzo y destinada a la transformación del vidrio. Contó con la financiación de la Junta en un momento «en el que el sector bancario no estaba presente en el mercado», como recordó Alberto Fernández, su director de Operaciones, quien concede «una importancia de primer grado al hecho de que la Administración esté totalmente involucrada con la empresa», como acompañante y, de alguna manera, garante de sus intereses.

No en vano, ante el cierto recelo de los bancos, la presencia de la Junta de Castilla y León «en proyectos de consistencia» hacen que la banca deposite su confianza y valentía en quien ha iniciado el camino del emprendimiento. «La labor de la Administración es llenar la piscina a la que se lanza ese emprendedor. Aunque la multinacional es necesaria, no hay que olvidar el foco alemán: cuanta más industria tenemos, más valor se añade a la economía y más fuerte se hace ante una posible recesión», indicó convencido Carlos Martín Tobalina, viceconsejero de Economía y Competitividad del Ejecutivo autonómico.

Gracias a la colaboración del máximo organismo regional, a día de hoy Tvitec System Glass se encuentra entre las empresas punteras del sector en Europa y entre las cinco o seis más importantes del mundo, con proyectos en las islas británicas y México o con el desarrollo de uno para las torres más importantes de Nueva York. Así, cuenta con cerca de 500 puestos directos, además de muchos generados de forma indirecta, y va a aumentar su superficie de uso actual, de 100.000 metros cuadrados hasta casi 150.000 con la creación de una nueva fábrica con una extensión de 20.000 metros cuadrados y los 27.000 de la nueva factoría. Su apuesta, empero, ha sido la de seguir significándose como local dentro de lo global, apostando porque sus nuevas instalaciones se mantengan en El Bierzo, así como por la innovación, puesto que desde su creación ha concedido una enorme trascendencia a su departamento de I+D. Con todo, aunque este crecimiento podría invitar a la firma berciana a apartarse de dicho modelo, Alberto Fernández reconoce que «sin la financiación pública, algunos de estos proyectos serían inviables».

En este punto, su opinión convergió con la de Luis Lombana, director general de Fiscoterra, quien destacó la oportunidad que supone la apuesta por este modelo de reindustrialización y emprendimiento innovador. «Este modelo permite salir a la economía de la dualidad del sector turismo y del ladrillo, aunque para poder hacer esta siembra hace falta fertilizante (una financiación como la que aportan los planes de la Junta) y 'feedback' con otros agentes sociales. Hace falta concienciar a las empresas de que han de ayudar a otras empresas», manifestó.

Economía y conocimiento

Dentro de ese emprendimiento, un rasgo siempre relacionado con la diferenciación ha sido el de la calidad. Sin embargo, hoy en día no es tal; la calidad se presupone y si no se tiene, uno está condenado a que el mercado le expulse. Así, para poder ofrecerla es importante vincular la economía al conocimiento, puesto que, en palabras de Gerardo Gutiérrez, presidente de Investigación y Control de Calidad, «los sectores que atraviesan mejor una eventual crisis están basados en el conocimiento y en la globalización». Por ello, incidió en la necesidad de invertir en I+D para equipararse al entorno europeo, así como en el valor del reemprendedor, a quien una primera experiencia emprendiendo «puede no haberle ido bien por cuestiones de mercado», ajenas a sus habilidades o conocimientos, y quien, sin embargo, contará con ese bagaje poco fructuoso como aprendizaje, algo que, a pesar de la «buena formación» existente en la región, «es muy difícil cuando no tienes experiencia» si, por ejemplo, eres un recién salido de una de tantas universidades.

Que la experiencia es un grado es una circunstancia de sobra conocida en el mundo en general, aunque tenerla no acredita la habilidad 'per se'. Por eso, la formación continua se antoja importante también en el entorno de las empresas familiares, a las que «hay que dotar de apoyo y miras para que, con su arraigo y su visión familiar, cuente con valores globales y de conocimiento», expuso en la mesa de debate Gutiérrez, aun a sabiendas de que el proceso de innovación es muy largo por las especificidades que requiere.

Y es que la competitividad del mercado obliga a ello y también los parámetros demandados por la Junta de Castilla y León para recibir sus ayudas. Porque «si se crece en innovación, se mejora el futuro», sentenció el viceconsejero de Economía y Competitividad, Carlos Martín Tobalina. «Y el conocimiento tiene que extenderse».