Los combustibles más caros de las tres últimas 'operaciones salida' de verano | BURGOSconecta

Los combustibles más caros de las tres últimas 'operaciones salida' de verano

El diésel supera los 1,24 euros y la gasolina roza los 1,34, tras incrementarse hasta un 15% en el último año

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Se acabaron los viajes de verano en los que era posible olvidarse por momentos del presupuesto familiar dedicado a los combustibles para las vacaciones. Los precios del diésel y de la gasolina se han disparado en los tres últimos meses hasta tal punto que llenar hoy el depósito cuesta lo mismo que hace tres años, cuando los precios se encontraban en pleno auge condicionados por un petróleo que cotizaba disparado, como ha ocurrido en las últimas semanas.

Quienes inicien hoy su descanso estival y utilicen el vehículo para desplazarse comprobarán como el precio del diésel -el tipo de combustible más utilizado hasta ahora- se encuentra en los 1,245 euros. Es la misma referencia que encontraron en las estaciones de servicio a finales del 2014, e incluso un precio mayor al de los últimos días de junio de 2015, cuando muchos ciudadanos iniciaban sus vacaciones de verano. En el caso del litro de gasolina de 95 octanos -la modalidad más comercializada-, ya cuesta 1,339 euros de media, el mismo precio que a mediados de 2015.

Desde aquel verano lejano, el primero en el que los bolsillos comenzaban a notar la incipiente recuperación macroeconómica, los precios de los combustibles han pasado por una primera etapa benigna para las familias, al descender hasta mínimos; aunque posteriormente iniciaron una senda alcista que les ha llevado a incrementar su coste de forma imparable.

Las diferentes evoluciones entre el gasóleo y la gasolina son notables. En el primer caso, el ascenso del precio del litro de ese combustible ha sido del 16,5% en los doce últimos meses en los que no ha parado de subir hasta las cotas actuales. En ese mismo periodo, la subida de la gasolina ha sido algo más moderada, aunque en cualquier caso su precio se ha incrementado más de un 12%. Las diferencias que existen entre uno y otro producto se encuentran en estos momentos en su registro más próximo de los tres últimos años, con apenas nueve o diez céntimos de distancia. En junio del año pasado, un litro de diésel costaba hasta 14 céntimos menos que el de la gasolina, como había sucedido históricamente entre ambas modalidades.

La aproximación de precios, marcada por la evolución de los mercados internacionales, podría hacerse aún más evidente a medio plazo si el Gobierno decide aprobar una nueva fiscalidad medioambiental, que podría pasar por la penalización tributaria del gasóil, tal y como han propuesto recientemente el comité de expertos para la transición energética del país.

A la espera de cualquier medida fiscal al respecto, el motivo por el que los surtidores registran variaciones de precios al alza la marca el petróleo. Lejos de contener su cotización, el barril de Brent vuelve a aproximarse a cotas históricas que no se veían desde hace cuatro años. Hoy cotiza en el entorno de los 79 dólares por barril, con una subida del 2% con respecto al cierre de ayer y un 8% por encima de lo que valía hace apenas una semana.

Este avance llega a pesar de que los países de la OPEP acordaron la semana pasada elevar su producción a partir de julio, después de que Arabia Saudí persuadiera a irán de cooperar en esfuerzos para reducir el precio del crudo y evitar una escasez de suministro. El incremento de la producción será de unos 600.000 barriles adicionales al día.

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