Confirmada la multa de 18,4 millones a Garoña por cerrar sin permiso en 2012

Imagen de archivo de la central nuclear de Garoña./Efe
Imagen de archivo de la central nuclear de Garoña. / Efe

Las propietarias, Endesa e Iberdrola, recurrieron al Supremo la sanción de la CNMC al alegar que esa parada era necesaria al elevarse las cargas fiscales

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

La central nuclear de Garoña (Burgos) sigue siendo un quebradero de cabeza para las dos eléctricas que comparten el accionariado de Nuclenor -Iberdrola y Endesa- a pesar del estado de desmantelamiento en el que ya se encuentra inmersa la instalación. Ambas compañías tendrán que hacer frente a una multa de 18,4 millones de euros por cerrar la actividad de la planta de forma unilateral en diciembre de 2012. Así lo ha confirmado el Tribunal Supremo, refrendando el fallo de la Audiencia Nacional tras la multa impuesta por Competencia (CNMC) a la sociedad al considerarlo como una infracción muy grave.

Hace ahora casi seis años, Nuclenor acordó reducir su capacidad de producción sin comunicarlo con la antelación suficiente a la Administración. Lo hizo a raíz de la aprobación de la Ley de Medidas Fiscales que imponía nuevas cargas a la actividad de las nucleares. Sin embargo, el alto tribunal considera que esa no es un tipo de «causa imprevista» alegada por las eléctricas para materializar esa clausura inesperada.

Por otra parte, responsables de las principales generadoras coincidieron este lunes en señalar la evolución del sector hacia un modelo donde primen las energías renovables. En un encuentro organizado por el Club Español de la Energía, el representante de Endesa abogó por eliminar de la factura los cargos que no consiguen ser «neutros» con todas las energías; el de Iberdrola insistió en «habilitar mecanismos que garanticen la viabilidad» de las centrales de respaldo al suministro; y el de Viesgo insistió en analizar el modelo de contratación de precios que consiga incentivar las renovables.

 

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