Sánchez anuncia la aprobación de la subida del 2,25% del sueldo de los funcionarios

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su intervención en el pleno en el Senado. / EFE

Acusa a PP y Ciudadanos de intentar «derruir» la España autonómica para volver al «centralismo predemocrático»

RAMÓN GORRIARÁN , NURIA VEGA y MARÍA EUGENIA ALONSOMadrid

Pedro Sánchez no quiere que el Consejo de Ministros que se celebrará este viernes en Barcelona sea una reunión más del Gobierno sin pena ni gloria. Estará plagada de medidas y hoy ha anunciado que en la reunión del gabinete se aprobará la subida del 2,25% del sueldo de los funcionarios, que se sumará al incremento del salario mínimo interprofesional hasta los 900 euros mensuales.

El presidente del Gobierno ha hecho el anuncio en un pleno extraordinario en el Senado para explicar las líneas generales de su Gobierno y la política de inmigración. No se ha referido de forma directa a la reunión del Consejo de Ministros en la capital catalana, pero ha señalado que esa reunión materializará la subida a partir del 1 de enero del sueldo de los funcionarios. Una medida que ya estaba pactada por la ministra de Política Territorial y Administración Pública, Meritxell Batet, con los sindicatos de los trabajadores públicos, pero no se había ejecutado.

Sánchez, además, ha arremetido en su larga intervención en la Cámara alta contra PP y Ciudadanos por añorar la «España en blanco y negro» y del «centralismo predemocrático». No ha citado a Vox, pero el partido de Santiago Abascal ha revoloteado por el Senado cuando el presidente del Gobierno ha solicitado a ambos partidos que «no elijan involución a cambio de sillones». Una clara alusión a las negociaciones que mantienen populares y liberales sobre la Junta de Andalucía y la Mesa del Parlamento autonómico, instituciones que si quieren controlar necesitan el voto de los 12 diputados de Vox.

También ha reprochado al PP y Ciudadanos que pretendan, a su entender, «derruir» la España de las autonomías para volver al «centralismo predemocrático». Sánchez se refería a algunos planteamientos, más de los populares que del partido de Albert Rivera, para devolver a la administración central algunas competencias transferidas, como la Educación y la Sanidad. «Viven de la nostalgia del blanco y negro», con proyectos políticos que van «en sentido contrario a la lógica de los tiempos». Añoran el «pasado«, ha insistido el presidente del Gobierno.

Diálogo en Cataluña

Sánchez también se ha referido a los independentistas catalanes con la enésima apelación al diálogo dentro del marco constitucional. «Diálogo siempre», pero «Constitución también». Ha recriminado también al presidente de la Generalitat sus continuas alusiones a «la democracia» para justificar el proceso secesionista porque la democracia no es solo votar, es «convivir todos los días».

«Contraponer independencia a convivencia es una indecencia», ha respondido el senador del PDeCAT, Josep Lluis Cleries, que ha instado al jefe del Ejecutivo a viajar a Barcelona para «acercarse a la realidad catalana» y celebrar una «cumbre» con Quim Torra. En la formación nacionalista quieren que Sánchez y el mandatario autonómico se reúnan para abordar el derecho a la autodeterminación, además de temas sociales, económico o de infraestructuras. De lo contrario, «no vengan», ha insistido Cleries.

El senador del PDeCAT ve al presidente «entregado al PP, Ciudadanos y Vox» y le ha urgido a volver al diálogo y al compromiso de la moción de censura. En la misma línea, la senadora de Esquerra, Mirella Cortès ha emplazado a Sánchez a «hablar de todo», incluida la celebración de un referéndum, y a proponer el viernes «avances» en el autogobierno de Cataluña.

En su largo repaso a todos los aspectos de sus seis meses de mandato, Sánchez ha hecho también un llamamiento, aunque estaba en el Senado, a aprobar este jueves en el Congreso la senda de déficit que permitiría aprobar los Presupuestos de 2019 con una holgura financiera mayor, de 6.000 millones de euros más para el gasto público. Unas cifras que ya fueron rechazadas en julio pasado incluso por sus socios de la moción de censura, pero que el Gobierno confía ahora en sacar adelante, aunque tiene por delante el escollo del poder de veto del Senado, cámara en la que el PP tiene la mayoría absoluta.

Pulso preelectoral

La comparecencia, demandada en su día por los populares para abordar la presión migratoria, ha acabado reconvertida por el Gobierno en un debate de política general que los populares han aprovechado para dar por sentenciada la legislatura. «La mejor respuesta a sus seis meses de desgobierno se la han dado los ciudadanos de Andalucía haciendo que su partido pierda la mayoría de gobierno después de 40 años de régimen socialista -le ha espetado a Sánchez el portavoz parlamentario de los conservadores-, y esa misma respuesta se la va a dar el conjunto de los españoles directamente a usted».

Ignacio Cosidó considera ya «fallido» el mandato del PSOE en la Moncloa y cree que el «clamor» que demanda la apertura de las urnas empieza a escucharse incluso en las filas socialistas. El mensaje es el mismo que hace una semana trasladó Pablo Casado al presidente del Gobierno en el Congreso. Fuentes de la dirección nacional del PP aseguran, en este sentido, que están preparadas para una convocatoria electoral sea esta cuando sea. Y mientras tanto, reiteran, incidirán en su denuncia por la gestión del Ejecutivo en Cataluña.

En esta materia, Cosidó ha censurado que en lugar de poner en marcha el artículo 155 para frenar al independentismo, Sánchez busque el diálogo con el presidente de la Generalitat, Quim Torra, y su equipo hable de «indultos preventivos a los golpistas». «Ha fracasado en Cataluña -le ha respondido a Sánchez-, su política de apaciguamiento sólo ha servido para dar rienda suelta a los radicales y hacerles creer que España depende de ellos».

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