Los eléctricos llegan para quedarse y esto lo que ofrece el mercado

R.C./Atlas

El precio, la autonomía y los puntos de recarga, principales retos a la hora de decidirse por un coche enchufable, que puede ser de lujo o un simple utilitario

J. Luis Alvarez
J. LUIS ALVAREZMadrid

A partir de 2040 no se podrán vender coches de gasolina o diesel en España y diez años más tarde estará prohibida su circulación. Son 22 años los que quedan para que la circulación deje de emitir humos y no son muchos los conductores que optan por comprarse un coche eléctrico. Todavía no llegan a los 25.000 los vehículos que solo utilizan esta energía para moverse y son muchas las dificultades para recargarlos. Pero, ¿qué ofrece el mercado? ¿Qué ayudas existen para hacerse con un vehículo 'limpio'?

Los fabricantes van poco a poco ampliando su catálogo con coches eléctricos. En 2016 se vendieron en España 4.746 modelos con este tipo de propulsión, un 51,5% más que en el año anterior, un incremento que hace ser optimista, pero que está todavía muy lejos de las cifras de otros países porque el coche eléctrico representó el 0,2 del mercado nacional, frente a lo que ocurre en Francia o Reino Unido donde ya representa el 1%. Un estudio de la consultora Deloitte advierte de que en España deberían circular 300.000 coches eléctricos en 2020; de 1,2 a dos millones en 2025 y de entre 4,4 y seis en 2030 si se quiere cumplir con los compromisos ante la Unión Europea de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Actualmente, existen tres tipos de coches que utilizan la electricidad para propulsarse. Los híbridos eléctricos (HEV), equipados de un motor de combustión interna y un motor eléctrico; los híbridos enchufables (PHEV), que funcionan con una batería que al descargarse da paso a un motor de combustión; y los 100% eléctricos (EV), los únicos que se venderán en España a partir de 2040 y los únicos que podrán circular a partir de 2050.

Sin embargo, el problema actual que presentan los EV es su corta autonomía. A este problema se suma el precio. El último plan de ayuda a la compra (Movea) subvencionaba con 5.500 euros la compra de este vehículo, exento de los impuestos de matriculación y de circulación y que cuenta con ventajas al no pagar el aparcamiento regulado en las grandes ciudades o circular por los centros urbanos restringidos al tráfico. Al importante desembolso de la compra se añade el mantenimiento y la batería, que tiene una vida útil aproximada de diez años, aunque siempre está la opción de alquilarla, lo que viene a representar entre 400 y 1.000 euros anuales, dependiendo de la marca del vehículo.

A recargar

Una vez comprado el coche el problema es dónde cargarlo. Actualmente en España los puntos de recarga para las baterías siguen siendo pocos, unos 2.500, la mayoría ubicados en las ciudades, con un total de más de 6.800 conexiones o enchufes. Unos 116 de estos puntos están repartidos en las gasolineras de toda la vida.

La opción más lógica es recargar el coche en el propio garaje. Aunque muchos los propietarios de la comunidad de vecinos pudieran oponerse a la instalación de puntos de enganche en las plazas, la Ley de Propiedad Horizontal ya contempla esta posibilidad y respalda la electrificación de los garajes.

Independientemente de los enchufes -los hay de seis tipos, incluido el doméstico con toma de tierra, pero existen adaptadores-, los coches eléctricos pueden recargar sus baterías de tres formas: convencional, semi-rápida y rápida. La primera emplea la misma intensidad y voltaje de una vivienda (16 amperios y 230 voltios), el proceso tarda unas ocho horas. La recarga semi-rápida emplea 32 amperios de intensidad y 230 voltios, lo que necesita cuatro horas. Y la recarga rápida, que en 30 minutos completa el 80% de la batería, emplea una mayor intensidad eléctrica, lo que complica su utilización para los particulares.

El precursor

Tesla Model S
Tesla Model S

Si se piensa en un coche eléctrico, el primero que se vienen a la cabeza es uno de los vehículos fabricados por Tesla. La estrella en España es el Model S. El propulsor más sencillo llega a tener una autonomía de 400 kilómetros. En todo caso S 100D anuncia una autonomía de 632 kilómetros. Tesla cuenta ya con una red de supercargadores que en minutos permiten recargar para realizar unos 250 kilómetros más. El precio del Model S parte de unos 88.000 euros para el motor 75D 4WD, que desarrolla nada menos que 328 cv.

Diseño alemán

BMW i3
BMW i3

El BMW i3 es la apuesta más fuerte del fabricante alemán. Un todo o nada a la electrificación, no en vano invirtió tres millones de euros en su desarrollo. El resultado es un coche de carrocería de carbono y armazón de aluminio, con aspecto de juguete o vehículo futurista que no deja indiferente. Bajo el capó hay un motor eléctrico de 125 kW que rinde 170 cv. Cuenta una batería de 94Ah que lleva el coche hasta cerca de los 359 kilómetros sin necesidad de reenchufarlo, según BMW. El precio del i3 parte de los 38.200 euros.

Efectivo ante todo

Nissan Leaf
Nissan Leaf

El Leaf de Nissan se ha ganado a pulso un hueco entre los grandes eléctricos tras 17 años en el mercado. No es por su tamaño, sino por su fiabilidad, dureza y autonomía. Su motor eléctrico de 100 kW rinde 150 cv y tiene hasta 378 kilómetros de autonomía, según el fabricante. El Leaf está a la venta desde 33.400 euros.

Un francés con chispa

Renault Zoe
Renault Zoe

El Zoe (o cero emisiones) de Renault, con su aspecto simpático, es todo un hito del diseño. Este año estreno una nueva motorización de 80 kW que ofrece más potencia, 12 kW más, lo que se traduce 109 cv. Este motor, que lleva una batería de 41 kWh permite recorrer hasta 300 kilómetros, según el fabricante francés. No tiene ningún tipo de mantenimiento, lo que según el fabricante abarata un 20% las revisiones del coche, con un coste de entre dos y cuatro euros por kilómetro. A la venta desde 30.400 euros, con baterías de alquiler y el motor menos potente.

El de siempre

Volkswagen e-Golf
Volkswagen e-Golf

Volkswagen se suma a la electrificación con el e-Golf, un eléctrico que solo se diferencia del modelo de combustión por lo que lleva debajo del capó. Todo un reto a la hora de elegir para los enamorados de este clásico, que ahora pueden llevarlo por el centro de las ciudades pese a las restricciones. El e-Golf monta un propulsor de 100 kW que rinde 136 cv y se alimenta de una batería de 35,8 kWh. Su autonomía es de 200 kilómetros. El precio del e-Golf es de 38.345 euros.

 

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