Ryanair limitará los derechos de los accionistas británicos en caso de un 'brexit' duro

Aviones de Ryanair./Afp
Aviones de Ryanair. / Afp

La aerolínea restringirá sus derechos de voto e intervención en las juntas y vetará la entrada de nuevos inversores no comunitarios

E. Martínez
E. MARTÍNEZMadrid

Ryanair aprieta las tuercas del mercado británico. La aerolínea irlandesa informó este lunes de que ha decidido restringir los derechos de los accionistas británicos para adquirir títulos de su compañía si el país abandona la Unión Europea sin acuerdo, como una medida dentro de su plan de contingencia para hacer frente a un 'brexit' duro.

El objetivo de la compañía es asegurar que la mayoría de sus acciones estén en manos de ciudadanos comunitarios. Por tanto, en caso de una salida desordenada de la UE, todas las acciones de personas que no pertenezcan a la UE serán consideradas «restringidas». Esto les impedirá «asistir, hablar o votar» en «cualquier reunión general» de la compañía mientras sus títulos tengan esa categoría, señaló en un comunicado remitido a la Bolsa de Londres.

La decisión fue tomada el pasado viernes por la junta directiva de Ryanair y entrará en vigor a partir de que Reino Unido deje de ser considerado un Estado miembro de la UE, que podría ser el próximo 29 de marzo a no ser que pidan una prórroga y sea admitida.

Además no se permitirá la adquisición de nuevas acciones ordinarias de la empresa a aquellos inversores de países no pertenecientes a la UE, como ya anunciaron el pasado 5 de febrero. En consecuencia, a partir de la fecha de salida de Reino Unido de la UE los ciudadanos británicos no podrán comprar acciones de Ryanair. Y es que la normativa comunitaria establece que más del 50% de sus acciones deben estar en manos de titulares de la UE, como condición para poder operar en todo el continente bajo la política de «cielos abiertos».

La aerolínea líder en Europa de los vuelos de bajo coste, obtuvo en enero un Certificado de Operador Aéreo (COA) por parte de la autoridad de aviación civil británica (CAA por sus siglas en inglés) en el marco de su plan de contingencia ante un 'brexit' duro. Esto le permitirá operar rutas dentro del Reino Unido y fuera de la UE tras la salida de Reino Unido si fuera necesario.

El 'brexit' afectará a muchos sectores, pero el del transporte de viajeros será uno de los más sensibles al cambio por la inseguridad jurídica que puede suponer que ambas partes no lleguen a un acuerdo en la aviación porque Reino Unido pase a ser considerado un tercer país.