El G20 prevé una leve recuperación del crecimiento mundial

Fotografía de familia de los asistentes a la reunión del G20 en Fukuoka (Japón)./AFP
Fotografía de familia de los asistentes a la reunión del G20 en Fukuoka (Japón). / AFP

Los ministros de Finanzas advierten de que «los riesgos siguen inclinados al descenso» y ven como «principal amenaza» la guerra comercial

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

A pesar de la guerra comercial, en el segundo semestre del año y en 2020 habrá una estabilización del crecimiento mundial y una «moderada recuperación». Ésta es una de las principales conclusiones a las que llegaron los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20 durante la reunión de dos días que mantuvieron en la ciudad japonesa de Fukuoka, según el comunicado final suscrito hoy por los participantes, en el que se declararon dispuestos a tomar acciones conjuntas para fortalecer la cooperación internacional.

«Sin embargo, el crecimiento se mantiene bajo y los riesgos siguen inclinados hacia el descenso», advirtieron a su vez en el comunicado conjunto. La «amenaza principal» son las tensiones comerciales y geopolíticas, que se han intensificado en estos últimos tiempos y que están ralentizando la economía global. Se refiere a la guerra comercial que el presidente de EEUU, Donald Trump, inició el año pasado contra China, un tema que no se menciona directamente en el texto, aunque sí sus efectos. Tampoco se habla de las medidas que se pueden adoptar a este respecto, aunque el ministro francés de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, desveló que, ante la «gran preocupación» mostrada, «todos los países hemos hecho un llamamiento a rebajar las tensiones entre ambos y hemos urgido a hacer todo lo posible por evitar una guerra comercial que tendría un impacto negativo duradero y profundo sobre el crecimiento».

Por su parte, su homóloga española, Nadia Calviño, hizo hincapié en que España ha capeado mejor que otros países la ralentización del crecimiento mundial gracias al dinamismo de su demanda interna, mientras que la ministra de Industria, Comercio y Turismo en funciones, Reyes Maroto, lamentó una declaración sobre comercio «poco ambiciosa» que «no recoge soluciones concretas a las tensiones comerciales y a la reforma de la Organización Mundial del Comercio (OMC)».

Además, los ministros del G20 expresaron su voluntad de seguir trabajando para lograr un sistema fiscal internacional, justo, sostenible y moderno, y promover políticas fiscales favorables al crecimiento. Asu vez, valoraron de forma positiva los progresos en el marco de la OCDE en el tratamiento de los retos fiscales que surgen de la digitalización y acordaron avanzar también en la hoja de ruta sobre erosión de bases imponibles y traslado de beneficios (BEPS), para garantizar una tributación mínima internacional. De esta forma, se comprometieron a redoblar esfuerzos para lograr una solución de consenso en ambos terrenos, con un informe final para 2020.

Maroto lamenta la falta de «ambiciones» de la reunión

La ministra de Industria, Comercio y Turismo en funciones de España, Reyes Maroto, lamentó este domingo que no haya sido más «ambiciosa» una reunión del G20. Según Maroto destacó que el texto no haya recogido «la preocupación acerca de las tensiones actuales, expresada por muchos países en las sesiones», y agregó que «por responsabilidad España no ha querido romper el proceso de consenso que opera entre los miembros del G20».

Esas tensiones, recordó la ministra española, «pueden repercutir tanto en la actividad económica y comercial como en el bienestar y la calidad de vida de los ciudadanos». «En el encuentro de Tsukuba se ha producido una interesante discusión colectiva, pero debería haber sido mucho más ambicioso en la solución de las tensiones comerciales y la reforma de la OMC», agregó Maroto.