Preparados para los cambios en el Ibex-35

Paneles de la Bolsa de Madrid. /Chema Moya (Efe)
Paneles de la Bolsa de Madrid. / Chema Moya (Efe)

El día 13 se reúne su comité técnico para decidir la nueva composición y pueden incorporarse MásMóvil y salir Ence, entre otras

CRISTINA VALLEJO

Las estrategias para ganar dinero en los mercados son múltiples. Porque no sólo de los fundamentales o del análisis técnico vive el bolsero. Los inversores suelen tener en mente las fechas en las que se publican resultados o datos económicos relevantes, y toman decisiones tratando de anticiparse a los acontecimientos. También pueden incluir como evento al que prestar atención la cita que de manera periódica marca el comité asesor técnico del Ibex-35 para cambiar la composición del índice. Y la próxima reunión está cerca: será el 13 de junio. Aún quedan unas pocas sesiones para posicionarse con vistas a esa fecha.

El ahorrador interesado ya cuenta con análisis y previsiones. Así, por ejemplo, desde Renta 4 Natalia Aguirre explica que MásMóvil es una clara candidata a entrar en el selectivo, «al acumular un volumen en el periodo de cómputo entre un 20% y un 25% superior al de otros valores como Técnicas Reunidas, Indra o Viscofán, que son susceptibles de dejarle su plaza a la operadora».

Los analistas de Banco Sabadell ven más cambios: además de apuntar la probable entrada de MasMóvil en el Ibex-35, señalan como candidatos a incorporarse a Applus y Sacyr y dejan caer también los nombres de Almirall y de Gestamp, o de OHL, con el argumento en este último caso de su volumen negociado, dado que por tamaño no cumpliría los requisitos para estar en el Ibex-35. Como posibles víctimas de la exclusión, además de los ya mencionados, apuntan el caso Ence debido a su pequeño tamaño, y a pesar de que su volumen negociado es muy elevado.

Son dos los criterios que usa el comité asesor técnico del Ibex-35 para tomar sus decisiones: el volumen medio negociado en los seis meses anteriores a la reunión, y la capitalización o la ponderación en el Ibex-35, que debe ser al menos del 0,30%.

Sacar partido a los cambios

Pero, ¿cómo se puede aprovechar el inversor? Nicolás López, de MG Valores, advierte de que posicionarse con vistas a la decisión del comité asesor del selectivo con las pistas de las firmas de análisis es una estrategia especulativa con riesgo, sobre todo en un entorno en el que el mercado en su conjunto está débil.

A ello hay que sumar que los analistas discrepan sobre cuál es el efecto en las cotizaciones de los valores que entran y que salen del Ibex-35. Pablo Fernández de Mosteyrín, de Renta 4, explica que tendría sentido comprar acciones de las compañías que se prevé van a entrar en el índice, como MasMóvil, y vender las que pueden ser excluidas, debido a que la gestión pasiva, fondos y ETF's ligados al Ibex-35 tendrán que comprar los nuevos componentes del selectivo y desinvertir en los que salgan, operaciones que pueden generar movimientos en las cotizaciones.

Pero Antonio Aspas, de Buy & Hold, señala que, estadísticamente, las compañías que entran en el selectivo en los meses siguientes a su incorporación lo suelen hacer peor en Bolsa que las que son excluidas. Ello, argumenta, pasa porque las empresas que son elegidas para formar parte del indicador lo logran por su buen hacer previo, mientras que las que salen del club privilegiado de la Bolsa española lo hacen por su mal desempeño bursátil en el periodo previo a la reunión. Gonzalo Sánchez, de Gesconsult, agrega que normalmente los valores que van a entrar en el Ibex-35 suben antes de que se produzca la noticia con los rumores, y cuando éstos se confirman caen. Y menciona el ejemplo de Amadeus (cuando entró en el Eurostoxx 50) o el de Merlín Properties, cuando accedió al Ibex-35. Además, hay que tener en cuenta que igual que fondos pasivos especializados en el Ibex, también los hay vinculados a las pequeñas y medianas empresas.

Dadas estas discrepancias de los analistas, lo mejor es tener en cuenta también los fundamentales de las empresas, es decir, sus perspectivas.

Qué dicen los fundamentales

Fernández de Mosteyrín afirma que en su 'casa' MasMóvil gusta: la compañía ha sido líder en portabilidades de forma ininterrumpida desde principios de 2017 y en los nueve primeros meses de 2018 logró el 72% de los nuevos clientes del mercado de telefonía móvil. El crecimiento del cuarto operador español y sus buenas perspectivas hacen que le calcule un precio objetivo de 27 euros por acción desde los 20 a los que cotiza hoy. Sánchez también apuesta por este valor: «Está interpretando muy bien lo que va a ser el negocio en el futuro». Para López, la operadora es un valor «relativamente defensivo», «aunque no es Telefónica, pues tiene más riesgos y una valoración más exigente». En el precio se fija Aspas: sus múltiplos recogen una expectativa de mucho crecimiento que tiene que cumplir para sostener su cotización, por eso señala que es un valor con riesgo.

En cuanto a otras compañías que también pueden entrar en el indicador, López dice que tanto Applus como Almirall podrían considerarse defensivas y ambas, además, enfocadas para el largo plazo. Aspas señala que si bien los dos valores son conservadores, también destaca que Applus sufre con la caída del crudo debido a que parte de su negocio está ligado a la industria petrolífera, mientras que en el caso de Almirall apunta que cotiza a múltiplos exigentes. En lo que hay coincidencia es en que Gestamp está castigada por ser del sector del automóvil, en el ojo del huracán por la guerra comercial.

¿Y qué opinan los analistas sobre las empresas que pueden salir del índice? López dice que, entre ellas, la que vendería sería Ence, aunque ya ha caído mucho. Se quedaría con Indra al valorar tanto su precio atractivo como el hecho de que, con el nuevo equipo gestor, se haya asentado su recuperación. Sobre Técnicas Reunidas apunta que es vulnerable a la caída del crudo y a la crisis de Oriente Medio. Para Aspas, esta última se enfrenta al riesgo de que cualquier pequeño problema puede ser fatal, puesto que trabaja con muy bajos márgenes. También en esta cuestión está el problema de Viscofán, que podría mejorar si hubiera movimientos de concentración en el sector. Sánchez concluye apuntando que, en general, todas ellas son buenas compañías que están atravesando una coyuntura difícil. Y quizás a alguna eso le lleve a salir del Ibex-35.