La pensión de las viudas, camino de equipararse al salario mínimo

Jubilados se manifiestan por la subida de las pensiones./Efe
Jubilados se manifiestan por la subida de las pensiones. / Efe

Se elevará de media 113 euros al mes en 2018 al revalorizarse un 1,9% este año y otro 15,3% en 2019, con lo que se situará en 765 euros

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

Llega con siete años de retraso. Pero llega. Las viudas -aunque no todas- por fin tendrán una significativa subida de su pensión, una promesa que se recogió en la reforma de 2011 realizada por José Luis Rodríguez Zapatero y que -si se cumple el anuncio del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy- se materializará en los próximos Presupuestos Generales del Estado, que se aprobarán este martes en el Consejo de Ministros.

Esto supondrá que más de 1,1 millones de viudas verán incrementada su pensión un 1,92% en 2018 y otro 15,38% en 2019. De esta forma sus ingresos crecerán una media de 12,52 euros al mes este año y 100,3 euros el próximo, con lo que en 2019 su prestación se habrá elevado 112,8 euros mensuales. Teniendo en cuenta que la pensión media de este colectivo se situó en febrero en 652,1 euros al mes, pasarán a tener una nómina de 765 euros, una cantidad que supera al Salario Mínimo Interprofesional (SMI) de 2018 -que se fijó en 735 euros-, aunque estará ligeramente por debajo del SMI de 2019, que alcanzará los 773 euros mensuales.

¿Y por qué este fuerte incremento cuando la pensión media en 2018 se ha revalorizado poco más de dos euros? Efectivamente, las pensiones llevan prácticamente congeladas en los últimos cinco años, puesto que con la reforma de 2013 apenas se han elevado un 0,25% anual, con lo que los mayores han perdido poder adquisitivo. Para protestar por esto, en los últimos meses se ha vivido una movilización en la calle sin precedentes, algo que se ha trasladado también al Congreso. Por este motivo, Rajoy compareció el pasado 14 de marzo en un pleno monográfico y se comprometió a llevar a cabo «una mejora de las pensiones mínimas y de viudedad» en los próximos presupuestos.

Ahí se quedó su anuncio, sin precisar ni cómo ni cuánto subirían estas prestaciones. Sin embargo, puede deducirse que como mínimo se referiría a la mejora de la prestación por viudedad que ya está recogida en un real decreto que publicó a mediados de diciembre el Ministerio de Empleo, con el objetivo de cumplir con el mandato que la ley de 2011 dio al Gobierno sobre actualización y modernización del sistema de la Seguridad Social.

De esta manera, se instaba a incrementar la base reguladora de la pensión de viudedad -que actualmente está en el 52%- hasta el 60% para los beneficiarios mayores de 65 años que no perciban otra pensión pública, es decir, para que reciban el 60% de la prestación de sus cónyuges cuando éstos fallezcan. En realidad, supone aumentar ocho puntos porcentuales la base reguladora de manera progresiva: un punto en 2018 y 7 puntos más en 2019 y siguientes, lo que se traduce en un alza de la pensión inicial en 1,92% este año y otro 15,38% a partir de 2019.

Pero puede que incluso la subida sea superior a ese 17,3%, puesto que así lo insinuó esta semana el vicesecretario de Política Social del PP, Javier Maroto, cuando dijo que este incremento «va más allá de lo que estaba previsto». A su vez, aquellas con rentas entre 12.000 y 17.000 euros anuales sumarán otro beneficio más si, tal y como avanzó Maroto, el Gobierno exime a los pensionistas que ingresan menos de 17.000 euros del pago de IRPF, algo que aumentaría sin duda su poder adquisitivo. Sin embargo, de esta medida no se beneficiarán todas las viudas, sino algo menos de la mitad: concretamente 1,12 millones, el 47,8% del total del colectivo, que cuenta con 2,35 millones de personas. Así se recoge en el real decreto.

Y es así porque se establecen una serie de requisitos para acceder a este incremento. Se les exige tener al menos 65 años, no percibir otra pensión pública -ni española ni extranjera-, no trabajar ni disponer de otras rentas superiores a aquellas que dan derecho a una pensión mínima. Pese a que la medida no hace distinción de género, un 98,6% de los beneficiarios son mujeres, con lo que ayudará a reducir la brecha de género.

Eso sí: esta medida supondrá un gasto extra a las ya de por sí malheridas cuentas de la Seguridad Social, que en 2017 registró un déficit de 18.800 millones. Con la mejora a las pensiones de viudedad, el sistema gastará 175 millones más en 2018 y a partir de 2019 supondrá un desembolso anual de unos 1.318,7 millones, aunque, por otro lado, el Estado se ahorrará en estos dos años 562 millones en complementos a mínimos, según se especifica en el real decreto.

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