Cipriano García: «Tenemos una política de expansión prudente, medida, razonada y muy ambiciosa»

Cipriano García, director general de Caja Rural de Zamora./
Cipriano García, director general de Caja Rural de Zamora.

El director general de Caja Rural de Zamora dice que la clave del éxito está en la cercanía, la constancia y en la vinculación al territorio

Laura Negro
LAURA NEGRO

Caja Rural de Zamora acaba de presentar los resultados de 2018, que sirven para definir toda una trayectoria. Su director general, Cipriano García, saca pecho en esta entrevista de unas cifras que le sirven de estímulo para seguir mejorando y que significan para él mucho más que unos beneficios económicos, la confianza de sus clientes. Dice que la clave del éxito está en la cercanía, la constancia y en la vinculación al territorio, pero seguro que parte del éxito se debe también a su gestión. García lleva 46 años en la Caja, su Caja, pregonando con orgullo y satisfacción esta impecable e imparable trayectoria.

Llevan desde 2015 encadenando balances positivos. ¿Qué destacaría de los resultados obtenidos en el ejercicio 2018?

Estos datos no son sólo el resultado de un año, sino de toda una trayectoria. Los clientes no se ganan en un solo ejercicio, sino en una secuencia de tiempo mucho mayor, en base al esfuerzo y a la confianza que aplicamos. Por eso, estos resultados suponen la consolidación de una forma diferente de hacer finanzas y de atender clientes. Nos define la constancia, la confianza y la implicación de todos los que formamos esta entidad que, aunque no es muy grande, está totalmente volcada en su cometido. Incluso en los momentos más difíciles de la crisis, hemos dado cobertura a nuestros clientes. Es más, hemos sido capaces de captar clientes de otras entidades, que en esos momentos complicados vieron que Caja Rural de Zamora era capaz de satisfacer sus necesidades. En 2018 hemos alcanzado 20,1 millones de euros de beneficio neto, un resultado histórico, pero nuestra pretensión no es ganar dinero de forma expresa, sino revertirlo en la sociedad y en el territorio en el que trabajamos.

Al margen de los beneficios de 20,1 millones de euros, ¿qué otros indicadores financieros resaltaría?

La Caja ha aumentado significativamente la concesión de nueva financiación, tanto a empresas como a particulares, hasta alcanzar los 600 millones de euros, un 13,5% más que en el año 2017. Es un dato relevante, más teniendo en cuenta que en estos momentos, las entidades financieras están en decrecimiento. Por otra parte, he de destacar el alza de los recursos gestionados, que han experimentado un crecimiento durante de un 6,7%.

¿Cuáles ha sido los pilares estratégicos de Caja Rural de Zamora durante el 2018?

Las claves que explican nuestros buenos resultados son el saneamiento de activos improductivos generados durante la crisis, que a medida que ha ido mejorando la economía han ido dando resultados positivos. También el aumento de los recursos propios, hasta llegar a los 200 millones de euros; la expansión del modelo de negocio a provincias limítrofes como Valladolid y León, y por supuesto, el apoyo al tejido productivo y al entorno social del territorio.

Su balance también apunta que Caja Rural de Zamora es una de las entidades más eficientes del sistema financiero español

Así es. Nuestra ratio de eficiencia es del 45,0%, una de las mejores del sistema financiero español. Esto significa que para ganar 100 euros, gastamos 45, cuando la media está más de 10 puntos por encima. Por otra parte, la ratio de solvencia se sitúa en el 16,2%. Ésta es una cifra importantísima y que duplica el mínimo exigido, con un alza de 1,7 puntos porcentuales sobre el 2017.  Somos una entidad muy eficiente, lo que nos convierte en una clara referencia de cara a nuestros competidores. Son parámetros que acreditan la consistencia y el valor que tiene una entidad. Pero como decía antes, esto es una labor de años.

¿Podrán mantenerse tan buenos resultados en este 2019?

Es de prever que el 2019 continuaremos en la misma trayectoria que los últimos años. Las nuevas oficinas que acabamos de poner en marcha, contribuirán enseguida con sus buenos resultados a aumentar el balance. Estamos convencidos de que los datos seguirán en línea ascendente.

Al margen de los números, a la Caja también le preocupan las personas y el territorio.

Efectivamente. Tenemos una importantísima vertiente social y por ello, de cada 100 euros que recaudamos, invertimos 74 euros en desarrollo económico en las provincias donde tenemos presencia. Esa es nuestra actividad fundamental y nuestra forma de agradecer la confianza a nuestros clientes y a la sociedad en general.

Mientras que otros cierran oficinas, ustedes siguen abriendo. ¿Les va bien eso de ir contracorriente a lo que marcan las tendencias del mercado?

Así es. Tenemos una política de expansión prudente, medida, razonada y muy, muy ambiciosa. Mientras otras entidades van cerrando oficinas y despidiendo empleados de sus plantillas, Caja Rural de Zamora sigue abriendo oficinas y contratando empleados, porque queremos mantener ese contacto directo con nuestros clientes. En concreto, en Valladolid, seguiremos abriendo oficinas siempre que nuestros clientes sean susceptibles de necesitar atención. Nuestra filosofía es de cercanía, confianza, humanidad y eso es lo que nos diferencia del resto de entidades. Eso si, siempre con la tecnología más puntera, tan necesaria para el desarrollo de nuestra actividad. Quiero destacar que no estamos solos ya que contamos con el apoyo del Grupo Caja Rural, que es uno de los principales grupos bancarios operantes en España con 28 cajas asociadas. También tenemos el respaldo del Banco Cooperativo Español, la Sociedad Rural Servicios Informáticos y el Rural Grupo Asegurador.

¿Es la Caja Rural de Zamora garantía de pluralidad del mercado en una concentración bancaria tan profunda?

Por supuesto. Los bancos son cada vez más grandes y nosotros, siendo más pequeños tenemos más facilidades a la hora de acometer operaciones que requieren más confianza. Nuestra cercanía nos hace ser más conscientes de las necesidades de nuestros clientes y contribuye a que la toma de decisiones sea inmediata. Eso es lo que marca la diferencia.