Realismo social

El legislador ha de asegurar la sostenibilidad de las pensiones teniendo en cuenta que la esperanza de vida será cada vez mayor

Realismo social
El Norte
EL NORTEValladolid

La comisión del Pacto de Toledo finalizó sus trabajos el 19 de febrero de manera inesperada, frustrando la posibilidad de que la legislatura se cerrase con un consenso de mínimos como recomendación para asegurar la sostenibilidad del sistema de pensiones. El maximalismo de Podemos, pretendiendo introducir nuevas exigencias en el debate, aun a sabiendas de que ni siquiera había tiempo para discutirlas, no solo impidió que la comisión parlamentaria legara una resolución positiva a la próxima legislatura, sino que invalida su contenido ante un Congreso distinto al actual. El propósito ya anunciado por el PP de abordar en la próxima legislatura la determinación de un factor de sostenibilidad que adecue el cálculo de las pensiones al incremento paulatino de la esperanza de vida no puede entenderse como una reacción de mera oportunidad partidista. En tanto que la edad de jubilación efectiva se posponga en años por debajo de lo que aumente esa esperanza, el monto previsto en las cotizaciones a la Seguridad Social irá mermando con respecto al tiempo en que las personas jubiladas vayan a percibir su pensión. Cuestión cada día más ineludible, al margen de que el legislador pudiera decidir que el sistema pase a financiarse con cargo a la recaudación de impuestos en una proporción creciente. Lo que permite recordar que la aplicación o no de un nuevo factor de sostenibilidad tampoco es la única faceta pendiente de deliberación parlamentaria para la próxima legislatura. Pero mientras se disuelven las Cortes y se constituyen las que surjan de las elecciones del 28 de abril, será fundamental que los partidos en liza mantengan expresamente su compromiso de dar continuidad al Pacto de Toledo como marco ideado para propiciar el máximo y más eficaz consenso sobre el futuro de un sistema que lo dirá casi todo con respecto al futuro del país en su conjunto. Es lógico que el tema esté presente en la diatriba preelectoral. Pero interesa sobremanera que los protagonistas de la campaña renuncien a encastillarse en las respectivas posiciones sobre la eventualidad de introducir un nuevo factor de sostenibilidad y su alcance a lo largo de la vida del pensionista. Aunque más urgente que eso es que tanto los partidos que concurren a los comicios generales como las organizaciones sindicales y sociales concernidas eviten esgrimir reivindicaciones alejadas de las dificultades reales que atraviesa el sistema de pensiones.