Telefónica vende por 2.025 millones sus filiales de Centroamérica para reducir deuda

El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, en una conferencia. /EFE
El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, en una conferencia. / EFE

Obtendrá 1.455 millones por sus activos en Costa Rica, Panamá y Nicaragua, que se unen a los 576 millones pactados en enero por sus negocios en Guatemala y El Salvador

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

Telefónica sigue haciendo caja en sus planes para reducir deuda, que pese a encadenar casi dos años de descensos todavía representa una cifra abultada: 42.636 millones de euros hasta septiembre pasado, pese a haberse ajustado casi un 10% en esos nueve meses. La última enajenación de sus activos no estratégicos ha sido la venta por 1.650 millones de dólares (1.455 millones de euros al cambio actual) de sus filiales en Centroamérica.

Este jueves se conocieron los resultados definitivos de la operadora en 2018, que cerró con un beneficio de 3.331 millones de euros, pero esta operación no se incluirá en ellos porque su cierre «está sujeto a las pertinentes condiciones regulatorias», según advierte en una nota remitida este miércoles por la noche a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Y es que hay al menos tres mercados implicados, pues Telefónica opera en tres países de la región: Costa Rica, Panamá y Nicaragua.

El comprador es el grupo Millicom, con sede en Luxemburgo aunque tiene actividad en más de una docena de países de Latinoamérica y África. La compañía que preside José María Álvarez-Pallete calcula que obtendrá, antes de impuestos y otros efectos minoritarios, una plusvalía de 800 millones con esos traspasos.

Hace apenas un mes Telefónica realizó un movimiento similar al vender sus filiales en Guatemala y El Salvador por 570 millones de euros. En total, salir de Centroamérica le supondrá unos ingresos totales de «aproximadamente» 2.025 millones de euros al tipo actual (en concreto, 2.298 millones de dólares) y un impacto en la reducción de su pasivo de 1.400 millones.

«Optimizar el retorno»

La compañía también tiene en marcha el traspaso de su centro de datos por cerca de 550 millones y estudia más operaciones para «fortalecer el balance». Este ha sido uno de los objetivos prioritarios de Álvarez-Pallete desde que tomó las riendas de la multinacional española de telecomunicaciones en la primavera de 2016, junto a una «optimización del retorno sobre el capital» y una mejora del «posicionamiento estratégico».

Dicho de otra forma, ha intentado hacer un claro guiño a los accionistas a través de la gestión de activos dado que el negocio tradicional del sector ofrecía menos márgenes por la dura competencia. Para ello ha ido vendiendo -y aún no ha culminado esos planes , que de incluir varias salidas a Bolsa y enajenación en otros países de Latinoamérica y Europa le permitirían obtener 15.700 millones a medio y largo plazo- los activos que le fueran menos rentables, apostando al mismo tiempo por la «creación de valor» en áreas de mayor desarrollo tecnológico.

El dinero que ha ido obteniendo lo ha ido repartiendo entre generar una caja mayor -aunque las grandes inversiones de épocas precedentes parecen aparcadas 'sine die'- y reducir deuda: 7.285 millones menos (-14,6%) desde que se hizo con los mandos del grupo y ello sin contar sus últimas operaciones en Centroamérica.

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