CC OO convoca huelga en Renfe el 15 de julio por «incumplirse» el convenio colectivo

Varios pasajeros en la estación de Valencia durante una de las huelgas en Renfe en 2018. /J. Signes
Varios pasajeros en la estación de Valencia durante una de las huelgas en Renfe en 2018. / J. Signes

Amenaza con extender los paros a agosto e incluso a ADIF, el gestor de la red ferroviaria, mientras el aeropuerto de Madrid-Barajas también sufrirá movilizaciones laborales

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

Otro verano y una nueva amenaza de huelgas. En los aeropuertos los trabajadores de repostaje de carburante para los aviones en Madrid-Barajas realizarán dos paros semanales (en tres turnos) desde el día 15, lo que probablemente termine retrasando bastantes vuelos. Precisamente esa misma fecha ha sido elegida en el ferrocarril para otro paro de 24 horas convocado desde CC OO por lo que la central considera un «incumplimiento» parcial del convenio colectivo en Renfe, que no se ha pronunciado todavía al respecto.

El sindicato acusa a la compañía presidida por Isaías Táboas de incumplir la promesa de situar en el 105% la tasa de reposición en la operadora pública -aparte de apostar por el rejuvenecimiento y el reequilibrio de género-, de manera que hubiera creación de empleo neto. Sin embargo, la dirección -critica- ha hecho que las nuevas contrataciones sean iguales a las jubilaciones y las personas que se desvinculan, por lo que la plantilla apenas pasa de las 13.700 personas.

Asimismo, reprocha a la cúpula de la compañía -a la que acusa de «intransigencia» durante las negociaciones laborales, que considera «agotadas»- que haya aplicado de forma unilateral la reducción de la jornada semanal a 37,5 horas de promedio, una falta de diálogo que tachan de «tomadura de pelo». Por último, le echa en cara no haber incluido en la masa salarial el incremento retributivo previsto del 0,5% derivado de la productividad en 2017 y 2018. Con ello el grupo empresarial logra que no consolide y solo se abone este año.

La «última salida»

En CC OO defienden sus movilizaciones como «última salida contra una gestión de las relaciones laborales en Renfe que descalifican como «dictatorial». Por eso «no se descarta» extender los paros en la operadora ferroviaria a agosto e incluso llevarlos a ADIF, el gestor de la red (estaciones y vías). De momento, sin embargo, no cuenta con el apoyo de sus respectivos comités de empresa aunque sí está representada en ellos.

La central sindical sostiene que si se reduce personal en el sector «no se podrá atender, con la debida calidad, el servicio de transporte ferroviario» e incluso «se incrementarán las incidencias en el tráfico», por ejemplo, averías y retrasos. Renfe ya sufrió la última Semana Santa otra amenaza de huelga, en esa ocasión liderada por el poderoso sindicato de maquinistas Semaf, aunque finalmente logro evitarla tras negociar con el comité de empresa y comprometerse a acelerar el desarrollo del convenio colectivo.