Las empresas se ahorran más de 11.500 millones al año en las horas extras no pagadas

Las empresas se ahorran más de 11.500 millones al año en las horas extras no pagadas

CC OO insta a la Inspección a actuar con «contundencia» para garantizar el registro horario ya que más de un millón de trabajadores excede su jornada

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

En un momento en el que la obligación de las empresas de llevar un registro de jornada de sus trabajadores sigue siendo cuestionada desde diferentes ámbitos -CEOE, Cepyme, la asociación de autónomos ATA... pero también diversos colectivos de profesionales como la abogacía-, CC OO ha querido dar un golpe en la mesa para demostrar la necesidad de implantar por ley sistemas fiables de control. Y lo ha hecho con la presentación de un informe elaborado desde su gabinete técnico pero basado en microdatos de la Encuesta de Población Activa (EPA) en el que hace una estimación del impacto económico -y a su vez humano- que tiene el hecho de que casi la mitad de las horas extras que se realizan en España no se paguen.

Y las cifras que arroja este estudio son cuando menos llamativas: al menos 11.500 millones de euros y más de un millón de trabajadores afectados. Es decir, las empresas se ahorraron el año pasado entre 11.500 y 13.000 millones de euros al no haber pagado ese elevado número de horas que sus empleados dedicaron fuera de su horario laboral.

Para llegar a este cálculo el informe tira de datos de la EPA y compara la jornada pactada con la jornada efectiva, concluyendo que durante 2018 un total 1.046.000 personas realizaron una jornada completa superior a la que figura en su contrato. Esto -y sin computar a los trabajadores con jornadas a tiempo parcial, ya que no son demasiado significativas- supone que casi un 8% de los asalariados trabaja más tiempo del debido y sin recibir dinero a cambio, una media de 10,5 horas más a la semana. Y, de igual manera, representa que cada semana se trabajan 11 millones de horas extra sin remuneración, lo que equivale a 276.000 puestos de trabajo a tiempo completo a razón de 40 horas semanales.

Si se tiene en cuenta que el coste laboral medio (se incluye aquí el salario y las cotizaciones) por hora efectiva trabajada es de 20 euros en 2018 -según la Encuesta Trimestral de Coste Laboral del INE-, el coste total de la extensión no retribuida de la jornada ascendería a 11.510 euros, una cantidad que CC OO estima además que se queda corta porque es un «fenómeno muy relacionado con los trabajadores de cuello blanco», es decir, afecta fundamentalmente a los directivos y a los técnicos, con lo que el coste de 20 euros por hora es poco, según apuntó Carlos Martín, responsable del gabinete económico confederal de CC OO.

Y es que, contrariamente a lo que se piensa, el perfil de la persona que trabaja más horas de las acordadas y pagadas no se ajusta al que comúnmente se suele asociar con la precariedad y evidencia que ésta se está extendiendo con fuerza a actividades o segmentos considerados a priori a salvo, según destaca el estudio. Así, la mitad de esos 11 millones de horas no pagadas corresponde a ocupaciones técnicas y directivas, mientras que un 17%, a trabajadores de los servicios de restauración, personales, protección y vendedores. Si se tiene en cuenta el coste por ramas de actividad, la industria manufacturera concentra el 15% del coste laboral de la extensión de la jornada (1.772 millones); por detrás, le siguen los servicios financieros y seguros, que aglutinan el 12% del total (1.415 millones), y el comercio y reparación de vehículos, con el 11% (1.299 millones).

En este sentido, el perfil del trabajador que más sufre estos excesos de jornada es el de un hombre, entre 30 y 49 años, con contrato indefinido y jornada establecida en 40 horas semanales que extiende una media de 10,5 horas su jornada, que trabaja en el sector servicios pero desempeñando ocupaciones técnicas y profesionales y que reside en Madrid. Y es que en esta comunidad se concentra uno de cada cuatro trabajadores afectados, seguida de Valencia, Andalucía y Cataluña.

Elevar las sanciones

«Estos datos avalan la necesidad de que en todas las empresas se articule un método efectivo para el registro obligatorio de jornada», defendió el secretario general de CC OO, Unai Sordo, que denunció que estas horas extras no pagadas es «una de las formas más graves de precariedad y fraude a la Seguridad Social que se extiende en España», ya que «repercute en el precio de los salarios por hora, repercute en las tasas de paro y afecta de una forma clarísima a las cuentas de la Seguridad Social». Por ello, desde el sindicato exigieron que la Inspección actúe «de forma contundente para garantizar que esta norma se cumpla de manera correcta», ya que en «estos momentos no se ha implantado en todas las empresas». Es más, pidieron que se aumenten las sanciones y que se hagan de forma individualizada por cada trabajador.