La Seguridad Social deja de ingresar 93 millones por no regular los 'riders'

La Seguridad Social deja de ingresar 93 millones por no regular los 'riders'
Reuters

Según UGT, las empresas digitales de reparto se ahorran 10.000 euros al año por cada uno de los 17.000 trabajadores que no reconocen como empleados

E. M.Madrid

La falta de una regulación adecuada para las plataformas digitales en el sector del reparto, como Glovo, Deliveroo y Uber Eats, supone un alto coste económico y social, según ha denunciado el sindicato UGT en un informe publicado este sábado.

Este tipo de empresas «se ahorran» al año, según el documento, una media de unos 10.000 euros por cada trabajador que no reconocen como empleado -los llamados 'riders'-, de los que 4.000 euros son en salarios y otros 6.000 euros en cotizaciones a la Seguridad Social.

Si se tiene en cuenta que el número de trabajadores de este sector ronda los 17.000, UGT calcula que la Seguridad Social deja de ingresar unos 93 millones al año por esta situación, cifras que estima que se multiplicarán por tres el próximo año 2020 con el auge de este tipo de servicios y el aumento de mano de obra que requerirán.

El sindicato recuerda que cinco sentencias, relativas a los 'riders' de la empresa Glovo, han dejado claro que las plataformas digitales tienen empleados y no colaboradores. «El que estos modelos de negocio no quieran reconocer la relación laboral por cuenta ajena de las personas que trabajan en las mismas supone un elevado coste económico y social», critica la organización que dirige Pepe Álvarez.

Por ello, UGT insta a los partidos políticos y, particularmente al Gobierno que se forme tras las elecciones generales, a regular adecuadamente estas plataformas. El sindicato advierte de que establecer una figura laboral específica para este tipo de negocios sería una «trampa», ya que implicaría menos derechos laborales y menos ingresos a la Seguridad Social si los 'riders' no son reconocidos como trabajadores por cuenta ajena.

En su opinión, estas plataformas basan sus modelos de negocio «en una interpretación muy abusiva de la condición de trabajador autónomo, incompatible con la legalidad».