Unidas Podemos pierde su poder municipal

José María González 'Kichi' retendrá el bastón de mando en Cádiz./AGENCIAS
José María González 'Kichi' retendrá el bastón de mando en Cádiz. / AGENCIAS

Las peleas internas pasan factura a la coalición izquierdista, que pierde capacidad de influencia en los ejecutivos autonómicos

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

Mantener los ayuntamientos del cambio era el principal objetivo del 26-M y no se ha logrado. Solo el anticapitalista José María González 'Kichi' retendrá el bastón de mando en Cádiz. Se pierden las ciudades de Madrid, A Coruña, Santiago o Zaragoza, lugares sobre los que hace cuatro años Pablo Iglesias proclamó que Podemos no solo iba a gobernar, sino que además demostraría que podía hacerlo mejor que PP y que PSOE. Pero las peleas y desavenencias internas han acabado con el que fue el mayor éxito político de la formación morada y también su única experiencia de gestión.

A nivel autonómico no le han ido mejor las cosas, aunque mantiene la esperanza de pactar con el PSOE para, esta vez sí, entrar en algún ejecutivo regional, una posibilidad que descartó en 2015 porque no quería compartir ninguna responsabilidad con los socialistas, por entonces considerados como «casta». Cuatro años después el panorama es muy distinto. Iglesias insiste en un bipartito a nivel nacional que tendría su reflejo en las autonomías donde cuente con capacidad de decisión en las investiduras.

En Europa tampoco le han ido bien las cosas a Unidas Podemos. Obtiene seis representantes en el Parlamento de Estrasburgo, uno más que cuando irrumpió en la política nacional en 2014, pero lejos de la decena a la que aspiraba la coalición izquierdista. Fue la candidata a las europeas quien salió a valorar los resultados. María Eugenia Rodríguez Palop reconoció que no se habían cumplido las expectativas aunque destacó que los resultados han sido mejores que los de otros socios de la Izquierda Unitaria, su grupo parlamentario en la Eurocámara.

Así las cosas anoche hubo poco que celebrar en el cuartel general podemista, donde tras esta maratón electoral toca repensar el proyecto político, muy tocado desde la marcha de Íñigo Errejón. El que el exnúmero dos de la formación haya superado ampliamente a su antiguo partido en la Comunidad de Madrid hace más profunda la herida que dejó abierta con abrupta salida.

Un nuevo Vistalegre

Una posibilidad que ya han adelantado diferentes dirigentes es la convocar una nueva Asamblea Ciudadana en la que los inscritos renueven el liderazgo del partido. La incóginta que queda es i Pablo Iglesias optará de nuevo a la Secretaría General de la formación o dará un paso al lado. De hacerlo, Irene Montero sería la favorita para coger las riendas de Podemos.

Mientras el partido se reinventa, sus líderes deberán negociar el apoyo a Pedro Sánchez y su papel en el futuro gobierno. Los malos resultados sitúan a Iglesias en una posición de debilidad a la hora de reclamar los ministerios que ansía y da fuerza a los socialistas para defender su idea de conformar un ejecutivo monocolor.

Los secretarios generales socialista y de Podemos aparcaron las conversaciones hasta el desenlace de estas elecciones. A partir de este lunes comenzará el tira y afloja de cara a una investidura que se prevé para la primera semana de julio.

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