Países Bajos y Reino Unido calibran el impacto eurófobo en el estreno de las europeas

Thierry Baudet. /AFP
Thierry Baudet. / AFP

Son la avanzadilla del grupo de siete países que acudirá a las urnas antes del domingo en una cita clave para la UE, que también se enfrenta a la baja participación

Salvador Arroyo
SALVADOR ARROYOCorresponsal en Bruselas (Bélgica)

Con neerlandeses y británicos comienza este jueves la cuenta atrás de las elecciones europeas consideradas «más trascendentales» para el proyecto común. Son los primeros que acudirán a las urnas en un goteo que continuará el viernes en Irlanda y República Checa y el día 25 en Eslovaquia, Malta y Letonia antes de la gran cita final del domingo en los otros veintiún países del club. El estreno este jueves de estos comicios en los Países Bajos y el Reino Unido está marcado por dos términos parejos, 'nexit' y 'brexit'. Paradójico o no, la llamada a las urnas allí concita la mayor atención en figuras y relatos eurófobos, la principal amenaza de esta gran cita europea.

En Países Bajos, el protagonista es un líder de la ultraderecha llamado Thierry Baudet, de 36 años, que con su partido Foro para la Democracia (FvD) consiguió un triunfo aplastante en las elecciones provinciales de hace dos meses. Pese al embrollo del divorcio británico (y su incuestionable fracaso) ha mantenido vivo el mensaje de que Países Bajos debe abandonar la Unión Europea (UE). Y lo ha hecho con un despliegue de propuestas reaccionarias y antisemitismo.

Ha ganado terreno al temible Geert Wilders, otro ultraderechista neerlandés del Partido de la Libertad (PVV), mucho menos refinado en el mensaje y las formas. Ninguno está interesado en Europa y ambos se toman estas elecciones como una exhibición de fuerza para consumo interno. Sobre todo para Baudet. El primer ministro liberal, Mark Rutte, ha concentrado especialmente en él sus ataques durante la campaña. Que Foro para la Democracia volviera a sacar un cuerpo a su partido, el VVD, (lo que ya han vaticinado varios sondeos) sería un golpe difícil de superar.

En Reino Unido, Nigel Farage, el paladín radical del 'brexit', y su partido del mismo nombre, se perfila como vencedor de un plebiscito sin sentido para un país que tiene más de un pie fuera de la UE -si esta vez se cumple el ultimátum, para Halloween (31 de octubre) ya debería ser un tercer Estado- y que coparía 73 de los 751 escaños. Farage, de artes políticas dudosas y a quien la Eurocámara está investigando por recibir supuestamente y no declarar medio millón de euros en regalos del multimillonario Arron Banks antes del referéndum de 2016, ya ganó las europeas de 2014 bajo las siglas del ultraderechista UKIP.

Los laboristas y los socialdemócratas británicos le seguirían en una tabla de resultados que condena a los conservadores de Theresa May al ostracismo de un quinto puesto. Aunque estos, los 'tories', están más centrados en echar a la inquilina del 10 de Downing Street que en las europeas. En una semana May podría ser ya historia.

La temible abstención

No se replicaría el gran mal de la eurofobia o la extrema derecha en el resto de países que será avanzadilla en estas elecciones como Irlanda, en medio del fuego cruzado del 'brexit' por la salvaguarda en la provincia británica del Ulster, Malta (gobernada por los laboristas) o la exsoviética Letonia. Pero sí planeará otro temible enemigo de la cita europea: la abstención. Es el caso de República Checa, que dedicará dos jornadas a la votación, y que en 2014 apenas sumó un 19% de participación. En Eslovaquia el desinterés fue incluso mayor; apenas un 13% de votantes depositó su papeleta en esta república centroeuropea de poco más de cinco millones de habitantes.

Los resultados de estos comicios 'adelantados' se guardarán en secreto para evitar filtraciones hasta la noche del domingo. Habrá que esperar hasta pasadas las 23:00 horas, cuando se cierra el último colegio electoral en Italia, para que, en torno a quince minutos más tarde, el Parlamento Europeo ofrezca la primera proyección del reparto de escaños basada en resultados oficiales. Para entonces serán definitivos los recabados en nueve Estados miembros, entre ellos los de España, provisionales en quince más, y simples estimaciones en cuatro (Bulgaria, Italia, Polonia y Rumanía). Ya de madrugada se podrá disponer dibujar un escenario algo más claro, aunque no será concluyente hasta la mañana del lunes.