Drones para repartir medicinas en África

Unos trabajadores cargan un dron Zipline con vacunas./Reuters
Unos trabajadores cargan un dron Zipline con vacunas. / Reuters

Un programa pionero espera llevar medicamentos básicos a 12 millones de personas en Ghana

Elena Martin Lopez
ELENA MARTIN LOPEZMadrid

Tiene el mismo modelo de negocio que una empresa de reparto de comida a domicilio, pero lo que transporta de un lugar a otro no son pizzas, sushi o comida vegana, sino medicamentos esenciales en áreas remotas de Ghana. Se llama Zipline y es una iniciativa pionera que espera llevar vacunas y medicamentos básicos a 12 millones de personas en el país africano.

El programa, lanzado este miércoles en el país ghanés, lleva operando en Rwanda desde 2016, donde la compañía ya ha realizado 13.000 entregas y reparte más del 65% del suministro de sangre fuera de la capital, Kigali. Zipline actualmente es el mayor servicio de reparto de suministros médicos con drones del mundo.

«Nadie debería morir en Ghana por no tener acceso a las medicinas que necesitan en una emergencia», ha afirmado este miércoles el presidente del país africano, Nana Akufo-Addo, en la presentación del proyecto en la localidad de Omenako, donde se encuentra uno de los cuatro centros de distribución de medicamentos que operarán en el país.

«Nadie debería morir en Ghana por no tener acceso a las medicinas que necesitan en una emergencia» Nana Akufo-Addo

«Los cuatro centros tendrán la capacidad de realizar 600 repartos al día en 2.000 centros de salud y llegarán a 72.000 personas. Suministrará 150 medicamentos esenciales, así como medicamentos de rutina y de emergencia«, ha expresado Justin Hamilton, jefe de comunicaciones de Zipline.

Se espera que el resto de los centros, que se ubicarán en distintas regiones al norte y al oeste de Ashanti, empiecen a funcionar a finales de año.

¿Cómo funciona?

Los médicos realizan los pedidos de cualquier medicamento a través de una sencilla app. Los productos médicos se almacenan en los centros de distribución de Zipline y, cuando se recibe un pedido, se envían rápidamente a cualquier destino. Esto mantiene la integridad del producto y la cadena de frío.

Los drones pueden volar a una velocidad de 110 kilómetros por hora, mucho más rápido que cualquier otro medio de transporte, y cargar hasta 1,8 kilos de material. Cuando los pedidos son más grandes, se envían varios drones al mismo tiempo.

El tiempo promedio que transcurre desde el pedido realizado hasta la entrega es de unos 30 minutos, apróximadamente. Un viaje que a un camión puede llevarle entre una y cinco horas. Además, los drones son eléctricos y pueden alzar el vuelo independientemente de las condiciones meteorológicas. «Nuestros drones vuelan sin piloto y funcionan con baterías, lo que reduce el costo y las emisiones del traslado de medicamentos», explica la empresa en su web.

Finalmente, cuando el dron llega a su destino, lanza la mercancía con un paracaídas, agilizando el proceso de entrega. El contrato tiene una duración de cuatro años y, según los términos del acuerdo, Zipline instalará, operará y mantendrá los drones.

Para prevenir fallos, los drones cuentan con dos motores para que si uno deja de funcionar el otro se active. Lo mismo ocurre con los sistemas de alimentación, comunicaciones y navegación.

Seth Berkley, director ejecutivo de la Alianza Mundial para Vacunas e Inmunización (GAVI, por sus siglas en inglés), que también participa en el proyecto, ha explicado que el programa será clave tanto para llevar vacunas como la de la fiebre amarilla, la polio, el sarampión, la meningitis o el tétanos, como para transportar medicinas de emergencia contra la rabia o las mordeduras de serpientes.

El objetivo final del proyecto es poder ampliar su red de distribución a otros países del continente africano.