La ministra de Familia de Bolsonaro quiere a las mujeres «vestidas de rosa»

Bolsonaro (i) y Damares Alves. /AFP
Bolsonaro (i) y Damares Alves. / AFP

La pastora evangélica Damares Alves desata una polémica al apostar por los estereotipos de género y después se defiende diciendo que «era una metáfora»

MARCELA VALENTEBuenos Aires (Argentina)

Decidida a reafirmar en pleno siglo XXI los tan cuestionados estereotipos de género, la flamante ministra de Mujer, Familia y Derechos Humanos de Brasil provocó una conmoción hoy tras anunciar en qué consiste la «nueva era» que comenzó con la asunción el día 1 del presidente ultraderechista Jair Bolsonaro: «Los niños visten de azul y las niñas de rosa», celebró la ministra Damares Alves, pastora evangélica y titular de un ministerio creado a su medida.

Sus seguidores festejaron la reafirmación de principios, pero el vídeo en el que la política hizo la advertencia se volvió viral y provocó críticas, burlas y preocupación. Algunos respondieron, como el músico Caetano Veloso, que se fotografió con una camiseta rosa y la frase «Proteja a sus amigos». Otros se mofaron. Compartieron fotos de la ministra en las que viste de azul y le preguntaron si acaso ella era un hombre.

«Hice una metáfora contra la ideología de género, pero los niños y las niñas pueden usar azul, rosa o multicolor», se defendió luego de desatar la polémica. En su toma de posesión, Alves había advertido además de que en el nuevo Gobierno «nadie nos va a impedir llamar princesas a nuestra niñas y príncipes a los niños». De nuevo había apuntado así contra los cuestionamientos del feminismo a los roles tradicionales en la sociedad patriarcal.

Según ella, la Administración Bolsonaro va a cortar con «el abuso del adoctrinamiento ideológico de niños y adolescentes». «Me siento en casa con los defensores de la familia, de la vida, de los derechos humanos», reafirmó. «El Estado es laico», reconoció, «pero esta ministra es terriblemente cristiana», alertó enseguida. «Creo en los designios de Dios», añadió.

Contó que sufrió abusos

Como se sabía por su prédica como pastora, Alves es contraria al aborto. Al asumir el cargo defendió la vida «desde la concepción». Reveló que habría querido llamar «De la Vida y la Alegría» al ministerio, pero que no pudo y remarcó que a partir de su gestión «nunca más será derramada sangre inocente» en Brasil, aludiendo a la interrupción voluntaria del embarazo.

La ministra adelantó que las políticas públicas de su departamento apuntarán a «fortalecer los vínculos familiares» y pondrán el foco en niños, niñas, adolescentes, mayores, discapacitados, minorías étnicas y otros colectivos. También mencionó que tendrán su atención las disidencias LGBT a pesar del discurso homófobo que desplegó Bolsonaro en la campaña.

Visiblemente emocionada, la funcionaria se refirió a sus hijas adoptivas de origen indígena. Y reiteró haber sufrido abuso «físico, sexual y psicológico» cuando era niña. Sin embargo, más que a su atacante criticó a medios periodísticos y a usuarios de redes sociales que se refirieron a su trágica experiencia con liviandad. «Fueron implacables conmigo», acusó. Alves había contado en un sermón que sufrió abusos por parte de un tío entre los 6 y los 8 años y que a los 10 estaba a punto de suicidarse tomando veneno bajo un árbol de guayaba cuando se le apareció Jesús e hizo el milagro de hacerla desistir para transformarla en la persona que es hoy.

 

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