Categoría 5, cuando el viento se desata con furia

El huracán Dorian visto desde la Estación Espacial Internacional./REUTERS
El huracán Dorian visto desde la Estación Espacial Internacional. / REUTERS

El huracán Dorian, que este domingo tocó tierra en las islas Bahamas, es uno de los más violentos de la historia

COLPISA/AFP

El huracán Dorian, que azotó con furia este domingo el norte de las islas Bahamas, ya ha sido considerado como unos de los huracanes más violentos en tocar tierra en la historia. También es la quinta tormenta Categoría 5 que se forma en el Atlántico en los últimos cuatro años.

Se trata de un fenómeno intensificado por el cambio climático y que cumple una serie de características.

1

Vientos de 250 km/h.

Los científicos clasifican los huracanes en la escala Saffir-Simpson, que va de uno a cinco. Las tormentas de Categoría 5 registran vientos de al menos 250 km/h.

2

Inundaciones

Además de los vientos devastadores, las tormentas de Categoría 5 desencadenan marejadas catastróficas, causando inundaciones similares a las de un tsunami cuando tocan tierra.

3

Aire sostenido

Según el Centro Nacional de Huracanes, los vientos sostenidos de Dorian alcanzaron casi 300 km/hora, siendo la velocidad máxima registrada con que un ciclón del océano Atlántico toca tierra.

La quinta 'tormenta perfecta'

Dorian es la quinta tormenta de Categoría 5 que se forma en el Atlántico en los últimos cuatro años, el lapso más largo registrado con al menos una tormenta de la máxima categoría por año. El último tramo más largo fue de 2003 a 2005.

Matthew, en 2016, fue el primer huracán Categoría 5 en el Atlántico desde 2007. Otros recientes ciclones de la máxima categoría 5 incluyen a Irma, que azotó el Caribe y el sur de Estados Unidos en septiembre de 2017.

Katrina, que mató a más de 1.800 personas en la costa del Golfo de Estados Unidos en 2005, también alcanzó la Categoría 5.

En contraste, el huracán Florence, en septiembre de 2018, se debilitó a Categoría 1 antes de tocar tierra en Carolina del Norte y Carolina del Sur, aunque provocó fuertes lluvias y extensas inundaciones que causaron cortes de electricidad y grandes daños.

En 2018, una serie de tormentas catastróficas, incluidas Florence y el huracán Michael -en octubre- dejaron decenas de muertos y provocaron daños por un total de 32.000 millones de dólares en Carolina del Norte, Carolina del Sur y Florida. Fue la tormenta más fuerte que azotó Estados Unidos desde 1969.

No obstante, las autoridades exhortaron a los estadounidenses a prepararse, ya que más de 80 millones de personas viven en áreas de alto riesgo, incluso fuera de la costa.

Generalmente, las inundaciones provocadas por los huracanes causan más daños que los vientos. Los científicos pronostican desde hace tiempo que el calentamiento global generará tormentas tropicales más destructivas, y algunos dicen que la evidencia de esto parece ya estar a la vista.

Los océanos más cálidos se suman al aire caliente y húmedo que alimenta a los huracanes, y el mayor nivel del mar aumenta las marejadas ciclónicas que pueden superar las barreras costeras.

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