El caso Khashoggi sacude la casa real saudí

Manifestación ante la Casa Blanca contra el apoyo de EE UU a Arabia Saudí/Reuters
Manifestación ante la Casa Blanca contra el apoyo de EE UU a Arabia Saudí / Reuters

La Fiscalía General de Riad anuncia que sus investigaciones apuntan que el periodista murió dentro del consulado

MIKEL AYESTARAN / AGENCIASJerusalén

La desaparición de Jamal Khashoggi en el Consulado de Arabia Saudí en Estambul ha provocado un terremoto interno en la cúpula de la casa real en Riad. A ello se suma que a primeras horas de este sábado, madrugada en España, el fiscal general de Arabia Saudí ha anunciado que las investigaciones de Riad en torno a la desaparición del periodista apuntan a que murió en el interior del consulado. Según las informaciones recogidas por la cadena de televisión saudí Al Arabiya, el fiscal general ha señalado que se registró una disputa entre Jashogi y varias personas en el interior del edificio que se saldó con su muerte.

Este caso ha puesto en entredicho los planes de reformas económicas y apertura social dirigidos por Mohamed bin Salmán (MBS) y el propio príncipe heredero se ha convertido en la mayor amenaza para que salgan adelante. Este joven de 33 años, que desde enero de 2015 dirige el país con puño de hierro, es también el principal sospechoso de haber ordenado el asesinato del periodista y esto ha llevado a su padre, el rey Salmán, de 82 años y enfermo de Alzheimer, a tomar cartas en el asunto.

El monarca ha tomado una decisión que ha alentado incluso los rumores en la prensa árabe sobre una posible sustitución de Mohamed bin Salmán en la línea sucesoria tras ordenar a otro de sus hijos, Khaled bin Salman, de 30 años y actual embajador en Estados Unidos, que vuelva a Riad. Este hombre ha sido una de las pocas voces oficiales que se han referido al caso Khashoggi. Lo hizo en los primeros días de la crisis para defender la posición oficial saudí que aseguraba entonces que el columnista de 'The Washington Post' autoexiliado en EE UU salió del Consulado el pasado día 2, cuando sólo se le vio entrar; una versión que ya pocos creen después de más de dos semanas en las que las filtraciones realizadas por fuentes turcas a distintos medios refuerzan la hipótesis de que fue asesinado de forma salvaje.

Historia por televisión

La agencia Reuters consultó a varias fuentes próximas a la casa real saudí que, bajo condición de anonimato, confirmaron que Salmán «ha tenido que tomar las riendas del asunto». Uno de los informantes explicó que «aunque MBS quería mantener el caso lejos del rey, no pudo porque la historia de la desaparición del periodista estaba en todos los canales árabes y saudíes que veía» el monarca. Así, «el rey comenzó a preguntar a sus asesores» y finalmente fue su hijo favorito quien le tuvo que pedirle ayuda «cuando el caso se convirtió en una crisis global».

Mientras, en Estambul, los empleados turcos del Consulado tuvieron este viernes que acudir a testificar ante la Fiscalía, un paso más en una investigación que esta semana ha estado centrada en los registros al edificio diplomático y a la vecina residencia del cónsul. En total fueron interrogados 15 miembros del personal local de la legación, según la televisión NTV. Los investigadores extendieron la búsqueda de pruebas al bosque Belgrado, en la orilla europea de la ciudad en la que desapareció Khashoggi el día 2.

Tras haber analizado los informes del secretario de Estado, Mike Pompeo, que acaba de regresar de Riad y Ankara, Donald Trump admite ya que el periodista residente en EE UU «parece estar» muerto y advierte sobre las consecuencias «muy graves» para Arabia Saudí en caso de que se demuestre su responsabilidad. El presidente pidió a Turquía que entregara a su país las grabaciones de audio que, según fuentes anónimas próximas a la investigación, recogen el interrogatorio, tortura y descuartizamiento de Khashoggi. Pero el ministro de Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, declaró que no se ha compartido ningún material «ni con Pompeo ni con ningún otro responsable estadounidense».

El viaje del secretario de Estado también fue clave para que su colega del Tesoro, Steven Mnuchin, anunciara que no acudirá a la conferencia de la Iniciativa de Inversión Futura prevista para el martes y miércoles próximos en Riad, que los medios bautizaron como el 'Davos del desierto'. La espantada de Mnuchin se suma a las de los representantes de Gran Bretaña, Francia y Holanda, así como a decenas de líderes de algunas de las empresas más importantes del mundo.

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