Rusia envía a la península de Chukotka su primera central nuclear flotante

Rusia envía a la península de Chukotka su primera central nuclear flotante
AFP

Greenpeace, que ha calificado a la plataforma como un «Chernóbil flotante», considera que «con un puente sobre el agua apenas protegido la ya peligrosa tecnología atómica adquiere un riesgo todavía mayor»

RAFAEL M. MAÑUECOCorresponsal. Moscú

La plataforma atómica 'Akademik Lomonósov' parte hoy viernes desde el puerto de Múrmansk, en el mar de Bárents, hacia la remota localidad ártica de Pevek, en la península de Chukotka. Lo hará arrastrada por tres remolcadores, ya que no cuenta con motores propios, y deberá recorrer 5.000 kilómetros antes de su entrada en servicio. 'Académico Lomonósov' es la primera central nuclear flotante rusa y se espera que empiece a producir electricidad en Pevek a partir del próximo mes de diciembre.

Pero los ecologistas de Greenpeace han puesto el grito en el cielo. Vaticinan un 'Chernóbil' sobre el agua, ya que, según el experto nuclear de la ONG, Heinz Smital, «con un puente flotante apenas protegido la ya peligrosa tecnología atómica adquiere un riesgo todavía mayor».

El consorcio ruso Rosatom, constructor de la plataforma, niega que existan tales peligros. En un comunicado distribuido a principios de mayo del año pasado, cuando activistas ecologistas organizaron una acción de protesta en aguas del mar Báltico contra el paso del 'Akademik Lomonósov' en tránsito hacia Múrmansk, se asegura que esta central flotante «dispone de dos pequeños reactores modulares equipados con la última tecnología en sistemas de seguridad y protección».

«La planta fue construida basándose en una tecnología experimentada durante décadas con reactores operando de forma segura en rompehielos nucleares en el Ártico», señalaba la nota de la empresa energética rusa, que deploraba además «el peligroso intento de un grupo de extremistas antinucleares de llegar a la unidad nuclear flotante rusa cerca de la isla de Bornholm».

El 'Akademik Lomonósov', de 144 metros de longitud, 30 de ancho y equipado con dos reactores KLT-40S con una potencia de 35 megavatios cada uno, reemplazará a las dos fuentes de energía actualmente en funcionamiento en Pevek, una planta de carbón altamente contaminante y la obsoleta central atómica de Bilíbino. El objetivo de la sustitución, según Rosatom, consiste en «proporcionar una energía limpia, segura y fiable» para los casi 5.000 habitantes de Pevek, en su mayoría trabajadores de las minas de oro.

Esta central atómica flotante fue presentada en Múrmansk a la prensa el 19 de mayo de 2018 y durante todo este año se ultimaron los trabajos de preparación y la carga de combustible nuclear (uranio enriquecido al cinco por ciento). Su construcción comenzó en la 'Factoría del Báltico', en San Petersburgo, en 2008. Rusia presenta el proyecto como el primero en el mundo, pero Estados Unidos ya fabricó, experimentó y utilizó plataformas nucleares flotantes.