El penúltimo giro de May apunta a un 'brexit' más tranquilo

La primera ministra británica, Theresa May. /Efe
La primera ministra británica, Theresa May. / Efe

El calendario impuesto por la UE ayuda a la primera ministra a abandonar su extraña conducta del miércoles

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres

Cuando su colega de partido y amigo personal, Dominic Grieve, confesó en la Cámara de los Comunes, el miércoles, que nunca había sentido tal vergüenza de ser miembro miembro del Partido Conservador, añadió que podría haber llorado, harto de ver a su amiga Theresa May zigzagueando continuamente. El Gobierno había engañado a la Cámara y resucitó el dilema: o este Acuerdo de Salida o salida sin acuerdo.

Veinticuatro horas después, en la noche de Bruselas, después de que los 27 fijaran el nuevo calendario sobre la prórroga del 'brexit', May no descartó que sea larga. La noche del miércoles menospreció al Parlamento en un mensaje televisado. La noche del jueves se comprometió a trabajar con la Cámara para encontrar un camino si su Acuerdo es rechazado y reconoció que los parlamentarios «también se sienten frustrados».

La próxima semana iba a ser crucial en el 'brexit', porque el viernes 29 de marzo es el plazo acordado para la marcha. El nuevo calendario- hasta el 12 de abril si la Cámara rechaza el Acuerdo de Salida- añade la posibilidad de pedir una prórroga motivada y más larga. Pero los pasos de la política británica en los próximos días son delicados.

Partidos de la oposición han pedido al presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, que el Parlamento se reúna todos los días. No les dio el regalo, así que la primera sesión será el lunes por la tarde, cuando los diputados hayan regresado de sus circunscripciones. En el orden del día hay una moción con el nombre de Theresa May. Los diputados pueden presentar enmiendas, que son escogidas por Bercow para debate y votación.

Eso es todo lo que se sabe a ciencia cierta sobre la próxima semana. Es lógico asumir que el mismo lunes el Gobierno presentará un proyecto de ley para cambiar la fecha en la ley de Retirada de la UE, donde consta como el 29 de marzo. Tiene que decidir una redacción que incluya las fechas de la UE u otra más abierta. Tiene que ser aprobada por los Comunes y los Lores en tres días.

Es probable que ese proyecto se vote antes de que May someta el Acuerdo de Salida con la UE a una tercera votación. Si es así, el cambio legal de la fecha será la gran batalla entre quienes están dispuestos a marcharse sin acuerdo y quienes prefieren una prórroga. Votaciones el 14 de marzo en las que se rechazó la marcha sin acuerdo por diferencias de 4 votos y de 42 no sirven como referencia, salvo que se prescinda alegremente de las tácticas de los grupos parlamentarios ese día y de sus consecuencias en las cifras.

Indicativos

Pero hubo mayoría contra la salida abrupta en las dos votaciones y en un artículo del 'Financial Times' se afirma que es muy difícil encontrar a un gestor de fondos en la City que crea que el Gobierno vaya a provocar una marcha sin acuerdo, lo que explicaría el comportamiento relativamente estable de la libra en las últimas semanas. Muy pocos creen que la insistencia de May es más que una táctica negociadora. Mientras el cambio legal de la fecha del 'brexit' avanza en el Parlamento, se aplazan las medidas especiales en puertos y aeropuertos, al menos hasta el 12 de abril,

¿Bastará a Bercow la modificación en las fechas del Acuerdo de Salida para aceptar una tercera votación, que no permitirá sin 'cambios sustanciales' con respecto a la versión rechazada el día 12? Si es así o por otros medios, May lo someterá esperando que el riesgo de una marcha súbita mueva a diputados laboristas a votar por el Acuerdo y que lo mismo ocurra con 'brexiters' ante el riesgo de una prórroga larga. Si es aprobado, el 'brexit' ordenado y con transición llegará en mayo.

Pero quizás la próxima semana sea ya demasiado tarde para prolongar el zigzagueo de May o para que tenga efecto. Sus asistentes están sugiriendo que el Gobierno teme que el Parlamento le arrebate temporalmente el lunes la agenda legislativa, para organizar 'votaciones indicativas' sobre qué versión del 'brexit' tiene mayoría. El mismo Gobierno las propondrá, como prometió hace ocho días y anuló anteayer. Esos votos crearían el motivo más consensuado para solicitar a la UE una prórroga más larga.

Millones de firmas para permanecer en la UE

Cerca de dos millones y medio de personas solicitan al Gobierno británico que revoque el Artículo 50 del Tratado de Lisboa y que el Reino Unido permanezca en la Unión Europea (UE) en una petición online.

La iniciativa, que pueden firmar de forma telemática ciudadanos británicos y personas que residen en el país, lleva acumuladas un total de 2.451.828 firmas, de las cuales millón y medio se han recabado en las últimas veinticuatro horas.

En este tiempo la petición, que inició el pasado febrero Margaret Anne Georgiadou, se ha viralizado en las redes causando caídas en el servidor de la página web del Parlamento a lo largo de este jueves.

«El Gobierno afirma repetidamente que salir de la UE es 'la voluntad del pueblo'. Necesitamos poner fin a esta afirmación demostrando la fuerza que tiene ahora el apoyo público a permanecer en la UE. Un voto popular puede no suceder, así que vote ahora », reza el texto.

Según el reglamento de peticiones públicas al Gobierno y al Parlamento a través de Internet, las que alcancen más de 10.000 firmas recibirán una respuesta del Ejecutivo, mientras que aquellas que superen las 100.000 serán consideradas para ser debatidas.

Más información